{"id":34152,"date":"2026-02-10T05:39:40","date_gmt":"2026-02-10T08:39:40","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/02\/10\/estabilidad-politica-y-libertades\/"},"modified":"2026-02-10T05:39:40","modified_gmt":"2026-02-10T08:39:40","slug":"estabilidad-politica-y-libertades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/02\/10\/estabilidad-politica-y-libertades\/","title":{"rendered":"Estabilidad pol\u00edtica y libertades"},"content":{"rendered":"<p>Es indiscutible que sin libertades no puede existir estabilidad pol\u00edtica. Pues, al restringirse las libertades, los diversos campos en donde se expresan se plantean como lucha contra el poder que la ha restringido, la exigencia de su restituci\u00f3n. Entendemos que la libertad es un factor esencial inherente a la dignidad humana. La libertad en sentido personal est\u00e1 en la antropolog\u00eda, en la metaf\u00edsica de la vida humana, en la concepci\u00f3n acerca del hombre. En la concepci\u00f3n socr\u00e1tica la verdad, la bondad, la belleza y los valores fundamentales se encuentran ante todo en la conciencia, en el interior del hombre; es decir, que, frente a la opini\u00f3n p\u00fablica, el hombre puede descubrir verdades eternas en su propio interior. En el cristianismo la libertad es un don del ser humano dado por Dios, seg\u00fan san Agust\u00edn; a Dios, lo tambi\u00e9n nos encontramos en la intimidad de la conciencia: en el alma; Podemos decir que las ra\u00edces de la defensa de los derechos humanos se encuentran en la idea de que lo m\u00e1s valioso est\u00e1 en el interior del hombre: hay un \u00e1mbito sagrado en el que el poder p\u00fablico y la sociedad no pueden o no deben intervenir.   <\/p>\n<p>La historia de la humanidad ha sido una constante lucha del ser humano por alcanzar la libertad. El concepto de libertad implica la posibilidad del ser humano de ejercer su interioridad, por supuesto, bajo los l\u00edmites de la convivencia social, para desarrollar su personalidad. Lo que se traduce que no es solo su libertad individual, sino que comprende la libertad en su dimensi\u00f3n social. Es libertad para opinar, es libertad para recibir informaci\u00f3n, para asociarse, para participar pol\u00edticamente, de elegir, de transitar, de expresi\u00f3n, de educaci\u00f3n. Las constituciones democr\u00e1ticas han reconocido estas libertades y les han brindado protecci\u00f3n. Anunciamos que democracia y libertad no son necesariamente t\u00e9rminos equivalentes, en el sentido de que la democracia no garantiza por s\u00ed sola la libertad. Se requiere una s\u00f3lida opini\u00f3n p\u00fablica, una formaci\u00f3n ciudadana en torno a valores y la configuraci\u00f3n de un Estado de Derecho constitucional que ciega los derechos fundamentales ya la democracia.  <\/p>\n<p>La libertad ha sufrido, a lo largo de la historia del pensamiento pol\u00edtico, ataques desde un doble flanco: de los totalitarismos y autoritarismo, ambos coinciden en limitar las libertades y desde el poder determinar el alcance de la libertad; por otra parte, quienes postulan que en ciertas condiciones pol\u00edticas la libertad conducen a generar desorden, caos, inestabilidad. Dado que la democracia es el mejor sistema pol\u00edtico para ejercer las libertades, postulan que una forma de restringir las libertades es evitar la democracia.<\/p>\n<p>En la coyuntura pol\u00edtica actual venezolana se ha argumentado que la \u00fanica forma o la m\u00e1s expedita, de mantener la paz y la estabilidad, es la permanencia en el poder de la estructura que conformaba la tiran\u00eda. Hay un error absoluto en esa consideraci\u00f3n o se pretende enmascarar otros objetivos. El pueblo venezolano, sometido a una f\u00e9rrea tiran\u00eda mediante el terrorismo de Estado, aplaudi\u00f3 la captura del tirano y se imagin\u00f3 su liberaci\u00f3n. Pronto se ha dado cuenta de que siguen los mismos, pero los saben vulnerables, fragmentados, al desnudo de sus mentiras y desmoralizados. Ese pueblo pisoteado por la tiran\u00eda, sin libertades, con salarios miserables, pensiones de hambre, servicios p\u00e9simos y bajo extorsi\u00f3n permanente de los cuerpos de seguridad estatal, ha considerado que es momento de reclamar lo que le corresponde. Los trabajadores exigen salarios justos, los pensionados pensiones dignas y la exigencia nacional: la liberaci\u00f3n de todos los presos pol\u00edticos. Tambi\u00e9n anhela libertad de informaci\u00f3n y que los periodistas cumplan su misi\u00f3n sin temor de ir presos por decir la verdad. Que se permita circular de nuevo a los medios de comunicaci\u00f3n que fueron arbitrariamente proscritos, como este peri\u00f3dico: El Nacional.  <\/p>\n<p>Debo resaltar que creo que la protecci\u00f3n de las libertades robustece el orden social, pues la libertad no es enemiga del orden ni de la estabilidad. Mientras exista menoscabo a la libertad, que no haya reconocimiento de la soberan\u00eda popular, que no haya transparencia en la gesti\u00f3n p\u00fablica, que al pueblo no se le reconozca un salario digno para sustentarse junto a la familia, que los jubilados no se les reconozca a los pensionados un ingreso que les permita vivir su retiro y su vejez, no habr\u00e1 paz ni estabilidad. Sin justicia no hay estabilidad, ni paz social. No tenemos dudas de que el r\u00e9gimen perverso entr\u00f3 en agon\u00eda terminal, no hay nada que justifique mantenerlo en vida artificial. Debe darse un plazo para unas elecciones libres generales y que el pueblo decida sus destinos. La unidad nacional por la aut\u00e9ntica libertad es una urgencia. Nada de mesa de di\u00e1logo, ahora es transici\u00f3n con plazos perentorios. \u00a1Hasta el final!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es indiscutible que sin libertades no puede existir estabilidad pol\u00edtica. Pues, al restringirse las libertades, los diversos campos en donde se expresan se plantean como lucha contra el poder que la ha restringido, la exigencia de su restituci\u00f3n. Entendemos que la libertad es un factor esencial inherente a la dignidad humana. La libertad en sentido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":168,"featured_media":34153,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[737,252,332],"tags":[],"class_list":["post-34152","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-columnistas","category-opinion","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/168"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34152\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34153"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}