{"id":30735,"date":"2026-01-30T01:24:47","date_gmt":"2026-01-30T04:24:47","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/01\/30\/por-favor-hay-que-salvar-a-omayra-cronica-de-german-santamaria-sobre-la-nina-que-quedo-atrapada-entre-el-lodo-de-la-avalancha-de-armero\/"},"modified":"2026-01-30T01:24:47","modified_gmt":"2026-01-30T04:24:47","slug":"por-favor-hay-que-salvar-a-omayra-cronica-de-german-santamaria-sobre-la-nina-que-quedo-atrapada-entre-el-lodo-de-la-avalancha-de-armero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/01\/30\/por-favor-hay-que-salvar-a-omayra-cronica-de-german-santamaria-sobre-la-nina-que-quedo-atrapada-entre-el-lodo-de-la-avalancha-de-armero\/","title":{"rendered":"Por favor: \u00a1Hay que salvar a Omayra! \/ Cr\u00f3nica de Germ\u00e1n Santamar\u00eda sobre la ni\u00f1a que qued\u00f3 atrapada entre el lodo de la avalancha de Armero"},"content":{"rendered":"<p>Germ\u00e1n Santamar\u00edaEnsayista, historiador y diplom\u00e1tico (1937-1939)<\/p>\n<p>29 de enero de 2026, 22:56  Actualizado:29.01.2026 22:56Desde los escombros de Armero.\u2014 La ni\u00f1a Omayra S\u00e1nchez, de doce a\u00f1os, agoniza en estos momentos con medio cuerpo por fuera del lodazal, pero est\u00e1 aprisionada de la cintura abajo por rocas y ladrillos y dice que pisa el cad\u00e1ver de su t\u00eda y tal vez de su padre.<\/p>\n<p>\u00a1Hay que sacar a Omayra, por favor! La peque\u00f1a lleva ya dos d\u00edas all\u00ed y mira asombrada a los socorristas ya los curiosos que la observan y dice: &#8220;Voy a perder el a\u00f1o, porque ayer y hoy fall\u00e9 a la escuela&#8221;.<\/p>\n<p>Al pie de Omayra, el caso del ni\u00f1o de M\u00e9xico, llamado &#8220;Monchito&#8221; es algo menor, ya que uno puede hablar con esta peque\u00f1a tolimense, se le puede tocar, se le puede acariciar, ella le cuenta a uno su historia, y sin embargo hasta ayer a las cinco de la tarde no hab\u00edan podido sacarla. <\/p>\n<p>Entre una llanta y con medio cuerpo atrapado en el lodazal, Omayra S\u00e1nchez, permaneci\u00f3 durante horas con los cuerpos de su padre y su t\u00eda bajo sus pies, a la espera de una motobomba que nunca lleg\u00f3. Finalmente, muri\u00f3.<\/p>\n<p>Foto:ARCHIVO EL TIEMPO<\/p>\n<p>Aunque parezca incre\u00edble, Omayra est\u00e1 fuera del agua del pecho hacia arriba pero de la cintura hacia abajo se encuentra atascada entre los escombros de lo que fuera la plancha del techo de su casa y dice que debajo de sus pies siente cad\u00e1veres y que son los de su t\u00eda Mar\u00eda Adela Garz\u00f3n. y que posiblemente tambi\u00e9n all\u00ed est\u00e9 el cuerpo de su padre, \u00c1lvaro Enrique S\u00e1nchez, un conductor de combinada cogedora de arroz. Durante dos horas conversamos con Omayra S\u00e1nchez. Le dimos la mano. Le acariciamos la cabeza, hasta por un momento molestando ya las cinco de la tarde de ayer nos dijo: &#8220;V\u00e1yanse a descansar un ratico y despu\u00e9s vengan y me sacan de aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Todos le dimos la mano y le dimos la espalda para que no nos viera llorar. Y nos fuimos llorando un pu\u00f1ado de periodistas, entre ellos varios norteamericanos que hab\u00edan conocido la muerte en los arrozales de Vietnam. Apretamos los pu\u00f1os y nos quedamos mirando la llanura de lodo que cubre lo que antes fue Armero.<\/p>\n<p>Pero Omayra S\u00e1nchez a\u00fan est\u00e1 viva y es posible que hoy s\u00e1bado a\u00fan est\u00e9 viva y segun los socorristas que la desenterraron hasta el pecho se puede salvar si se consigue una simple motobomba para succionar el charco de agua que se form\u00f3 a su alrededor cuando lograron apartar la plancha de cemento que la ten\u00eda aprisionada.<\/p>\n<p>Una vaca es captada movi\u00e9ndose entre el espeso lodo. Muchos animales quedaron enterrados y otros lograron desplazarse despu\u00e9s de la avalancha, con dificultad.<\/p>\n<p>Foto:EL TIEMPO<\/p>\n<p>\u00a1Una motobomba sencilla! Desde las diez de la ma\u00f1ana los socorristas se la estaban pidiendo a los pilotos pero all\u00ed en aquel caos infernal de los escombros de Armero, nadie fue capaz de llevar en todo el d\u00eda una simple motobomba. &#8220;Hijueputa vida, no puede ser que esta ni\u00f1a se vaya a morir porque en este pa\u00eds no sean capaces de haberle tra\u00eddo en 2 d\u00edas una motobomba&#8221;, Pens\u00f3 el cronista cuando se alej\u00f3 de ella, y Omayra se qued\u00f3 all\u00ed sola, ahora ayudada por un neum\u00e1tico para que no se hundiera en el charco.<\/p>\n<p>Sola en la noche que ven\u00eda, sola entre tantos muertos, sola sobre los escombros de su ciudad, sola abandonada por los hombres y por Jes\u00fas y por Marx&#8230; por todos abandonados.<\/p>\n<p>su tragedia<br \/>\nDo\u00f1a Mar\u00eda, la madre de la ni\u00f1a, se vino para Bogot\u00e1 el pasado 4 de noviembre a diligenciar el asunto de un diploma en el Sena. Entonces all\u00ed en su casa del barrio Santander de Armero qued\u00f3 Omayra de 12 a\u00f1os y su padre y su t\u00eda y su hermano menor.<\/p>\n<p>A las once y media de la noche del pasado mi\u00e9rcoles los cuatro no se hab\u00edan acostado, porque estaban preocupados con aquella lluvia y ceniza que hab\u00eda estado cayendo desde las cinco de la tarde.<\/p>\n<p>Hab\u00edan acabado de cerrar la puerta, cuando sintieron un ruido espantoso y despu\u00e9s el estr\u00e9pito de las rocas y las aguas que derrumbaron las puertas y entraron en forma salvaje.<\/p>\n<p>Foto:EL TIEMPO<\/p>\n<p>A partir de ese momento, Omayra se sinti\u00f3 estremecida en las aguas, sacudida, bamboleada y no supo nada m\u00e1s de su hermano ni de su padre ni de su t\u00eda. &#8220;Todo se me fue de la cabeza y cuando me despert\u00e9 estaba debajo de esa cosa de cemento&#8221;, dice. All\u00ed debajo de &#8220;esa cosa de cemento&#8221;, que en realidad es una plancha, permaneci\u00f3 toda la madrugada del jueves y hacia el mediod\u00eda logr\u00f3 sacar la mano por una hendija que dejaba la plancha. Entonces Jairo Enrique Guativonza, un socorrista espont\u00e1neo, vio aquella mano y con la ayuda de otros se puso a triturar la plancha. Escuchando la voz de la ni\u00f1a, trabajaron toda la tarde y la noche del jueves y solo en la madrugada del viernes lograron despejar el cemento fundido y las tejas y las maderas que estaban cubriendo a la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Jal\u00e1ndola con sumo cuidado, lograron sacarla un poco, pero en determinado momento no pudieron seguir porque de hacerlo hubieran tenido que arrancarle las piernas. Lo \u00fanico que hicieron fue construir como un nidito para que la peque\u00f1a pudiera girar la cabeza y su pecho hacia un lado y otro.<\/p>\n<p>El infladorDurante toda la ma\u00f1ana de ayer viernes, varios socorristas y polic\u00edas trataron de sacar a Omayra. Pero Era imposible porque a cada momento el agua se encharcaba m\u00e1s y por instantes parec\u00eda que la peque\u00f1a se iba a ahogar. Entonces trajeron un neum\u00e1tico y se lo colocaron por debajo de los brazos y qued\u00f3 como los ni\u00f1os en la piscina o los n\u00e1ufragos en el mar.<\/p>\n<p>Varios socorristas trataron de sumergirse entre el agua, que es una espesa sopa de lodo, y comprobaron que las piernas de la ni\u00f1a est\u00e1n incrustadas en algo as\u00ed como una puerta, que hab\u00eda ladrillos y palos. y que metiendo las manos m\u00e1s abajo se tocan cuerpos.<\/p>\n<p>&#8220;S\u00ed se\u00f1or, siento que estoy pisando carne y esa es mi t\u00eda, y ojal\u00e1 que no sea mi pap\u00e1 ni tampoco mi hermano&#8221;, dice la ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Omaira S\u00e1nchez, Armero<\/p>\n<p>Foto:Archivo EL TIEMPO<\/p>\n<p>Durante toda la ma\u00f1ana, Omayra estuvo un poco animada. Al mediod\u00eda le dieron primero un vaso de agua y despu\u00e9s una gaseosa y un pan y Omayra dijo que deseaba comer algo de dulce.<\/p>\n<p>Pregunt\u00f3 qu\u00e9 d\u00eda era y cuando le dijeron que era viernes, entonces &#8220;respondi\u00f3: &#8220;Ay caramba, hoy era el examen de matem\u00e1ticas&#8221;. Ella est\u00e1 en primero de bachillerato. &#8220;Voy a perder el a\u00f1o&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del mediod\u00eda, Los ojos de Omayra se comenzaron a poner rojos. Se le hinch\u00f3 un poco la cara y sus manos eran muy blancasaunque ella es una morenita crespa, de cara redonda y de labios horribles.<\/p>\n<p>As\u00ed con sus ojos enrojecidos y su carita hinchada, hacia las tres de la tarde, cuando llegaron los enviados de EL TIEMPO y otros reporteros especialmente extranjeros, Omayra ya estaba perdiendo la alegr\u00eda para empezar a sumirse en los delirios de la agon\u00eda.<\/p>\n<p>Reproducir v\u00eddeo<\/p>\n<p>Los recuerdos del periodista Germ\u00e1n Santamar\u00eda que cubrieron la tragedia de Armero hace 40 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Foto:<\/p>\n<p>Un mal vecinoLa peque\u00f1a se encuentra rodeada de escombros por todas partes, especialmente de tejas de zinc y techos de casas que fueron arrastrados por la corriente.<\/p>\n<p>A unos diez metros del pozo de lodo donde se encuentra la ni\u00f1a, El cad\u00e1ver de una mujer, son apariencia de anciana, se halla recostado contra un tronco. Es un cuerpo tumefacto bajo el sol ardiente y varios gallinazos a\u00e7echan desde una ceiba cercana.<\/p>\n<p>Omayra ni siquiera sabe qu\u00e9 pas\u00f3, no entiende que Armero fue borrado de la faz de la tierra por el r\u00edo Lagunilla y que posiblemente todos sus 39 compa\u00f1eros de primero de bachillerato perecieron.<\/p>\n<p>Cuando llegaron los reporteros, la mayor\u00eda de los socorristas se hab\u00edan ido a guarecerse del sol que a las tres de la tarde picaba inclemente sobre los escombros de la ciudad.<\/p>\n<p>Estaba agachada sobre el neum\u00e1tico y cuando sinti\u00f3 las voces levantaron la carita y nos mir\u00f3. Intent\u00f3 una sonrisa. Los labios le temblaron. Sus ojos enrojecidos parpadearon.<\/p>\n<p>Un avi\u00f3n de la Fuerza A\u00e9rea Colombiana con los suministros para la emergencia.<\/p>\n<p>Foto:cortesia<\/p>\n<p>&#8220;Ay&#8230;&#8221;, dijo pero no llor\u00f3, no nos mir\u00f3 con s\u00faplica, no estaba derrotada, sino que hab\u00eda mucho de valent\u00eda en su mirada. No dijo que le dol\u00edan las piernas sino que simplemente no las pod\u00eda mover. &#8220;Siento fr\u00edo&#8221;, dijo y nos dirigi\u00f3 una mirada profunda.<\/p>\n<p>Pero se le ve\u00eda tranquila, valiente. Era una ni\u00f1a toda coraje. &#8220;Tengo miedo que el agua suba y me ahogue porque yo no s\u00e9 nadar aunque soy aqu\u00ed de tierra caliente&#8221;, balbuce\u00f3.<\/p>\n<p>&#8220;No s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 mi mam\u00e1 en Bogot\u00e1, pero mi t\u00edo es celador en Expreso Bolivariano&#8221;, narr\u00f3 y dijo: &#8220;Mi pap\u00e1 trabaja cogiendo arroz y sorgo en una combinada&#8221;.<\/p>\n<p>Apoy\u00f3 su rostro sobre el neum\u00e1tico, como para descansar. Estuvo as\u00ed unos cinco minutos. Todos permanecimos en silencio. Despu\u00e9s, otra vez levant\u00f3 el rostro y pronunci\u00f3 unas frases un poco incoherentes y ya sus ojos estaban m\u00e1s rojos y se notaba algo de delirio. &#8220;Tengo sed&#8221;, dijo e intent\u00e9 tomar un poco de aquella agua putrefacta. Se lo impedimos y le pasamos otro vaso de agua.<\/p>\n<p>Foto desde un helic\u00f3ptero del avance tras la erupci\u00f3n del volc\u00e1n Nevado del Ruiz.<\/p>\n<p>Foto:MSF<\/p>\n<p>Seguimos all\u00ed hasta las 5 de la tarde. Los socorristas regresaron y despu\u00e9s se volvieron a ir y se\u00f1alaron que era imposible tratar de jalarla con toda la fuerza porque eso ser\u00eda destrozarla de la cintura para abajo por lo menos perder\u00eda los pies. Dijeron que era indispensable traer la motobomba para sacar el agua y poder proceder a retirar la materia que la aprisionaba cuando los helic\u00f3pteros pasaban sobre ella, Omayra levantaba sus ojos enrojecidos y los miraba alejarse \u201cTe juramos, Omayra, que vamos ya a traerte la motobomba para sacarte de aqu\u00ed\u201d. Nos mir\u00e9 con dignidad y nos dijo: \u201cV\u00e1yanse a descansar y vuelvan a sacarme\u201d. Entonces dimos la espalda y nos fuimos llorando con rabia, arajo, como odiando a Dios, a los hombres ya la naturaleza&#8230; Ella qued\u00f3 all\u00ed solita, entre el charco y la noche se aproximaba.<\/p>\n<p>Y como no pudimos ayer conseguir la motobomba, hoy s\u00e1bado a las cinco de la ma\u00f1ana salimos con la motobomba en un helic\u00f3ptero directamente hacia Omayra y esperamos y esc\u00fachanos, Oh Se\u00f1or, desde tu morada que ella est\u00e9 viva, porque de lo contrario ser\u00e1 un dolor que nos perseguir\u00e1 para siempre&#8230;<\/p>\n<p>GERM\u00c1N SANTAMAR\u00cdA<\/p>\n<p>                                  Conforme a los criterios de                                      <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Germ\u00e1n Santamar\u00edaEnsayista, historiador y diplom\u00e1tico (1937-1939) 29 de enero de 2026, 22:56 Actualizado:29.01.2026 22:56Desde los escombros de Armero.\u2014 La ni\u00f1a Omayra S\u00e1nchez, de doce a\u00f1os, agoniza en estos momentos con medio cuerpo por fuera del lodazal, pero est\u00e1 aprisionada de la cintura abajo por rocas y ladrillos y dice que pisa el cad\u00e1ver de su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":30736,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[585,767],"tags":[],"class_list":["post-30735","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-colombia","category-otras-ciudades"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30735","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30735"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30735\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30736"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}