{"id":29515,"date":"2026-01-25T06:58:34","date_gmt":"2026-01-25T09:58:34","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/01\/25\/el-corazon\/"},"modified":"2026-01-25T06:58:34","modified_gmt":"2026-01-25T09:58:34","slug":"el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/01\/25\/el-corazon\/","title":{"rendered":"el corazon"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;El coraz\u00f3n, lo sabemos, es un \u00f3rgano muscular que funciona como la bomba principal del sistema circulatorio que impulsa sangre oxigenada a todo el cuerpo. Tiene cuatro c\u00e1maras o cavidades (aur\u00edculas y ventr\u00edculos) y su funci\u00f3n es vital para transportar ox\u00edgeno y nutrientes a las c\u00e9dulas\u201d. Es lo que dice Google en forma breve y concisa, pero es lo que de manera m\u00e1s amplia y discursiva expresan los tratadistas, m\u00e9dicos y la propia Medicina desde el momento en que comenz\u00f3 a estudiarse a s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Pero el coraz\u00f3n (kardia) se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 del \u00f3rgano f\u00edsico que propulsa la sangre a trav\u00e9s del cuerpo y m\u00e1s all\u00e1 tambi\u00e9n de la sede vital de sentimientos, emociones y pasiones. Lo describe certeramente el escritor y fil\u00f3sofo franc\u00e9s Jean Bi\u00e8s (Burdeos 1933-2024) en su libro de exigente t\u00edtulo: Resurgencias del esp\u00edritu en un tiempo de destrucci\u00f3n. Bi\u00e8s no pudo superar la muerte de su esposa enferma de alzh\u00e9imer en 2007 y abandon\u00f3 el mundo siete a\u00f1os m\u00e1s tarde. Pero profundiz\u00f3 en las religiones esencialmente de la India y desarroll\u00f3 en el esp\u00edritu el tema central de su prol\u00edfica escritura y poemas. Afirm\u00f3 que el coraz\u00f3n designa el centro simb\u00f3lico de la totalidad humana -f\u00edsica, mental, vital, ps\u00edquica y espiritual- lugar de encuentro y convergencia de lo relativo y el absoluto, de lo creado y lo increado, de la persona humana y las personas divinas.<\/p>\n<p>Por eso, digo yo, he hecho de mi coraz\u00f3n el centro de mi propia cultura, de mi manera de ser y de comportarme. \u201c\u00c9l es de buen coraz\u00f3n\u201d, decimos al referirnos a alguien amable y bondadoso, pero son muchos los que carecen de coraz\u00f3n o no es bueno su funcionamiento o lo tienen mal colocado.   <\/p>\n<p>La vez que me somet\u00ed a un electrocardiograma con electrodos autoadhesivos pregelsificados adheridos a mi cuerpo y conectados a un complicado aparato que solo se ve en los consultorios de los cardi\u00f3logos le preguntaron a la joven doctora que me atend\u00eda si ese aparato pod\u00eda diagnosticar o mejorar a un coraz\u00f3n enfermo de amor. Sorprendida, abri\u00f3 desmesuradamente los ojos, solt\u00f3 una risa nerviosa y dijo: \u201cNo lo han inventado todav\u00eda\u201d. \u201cEntonces, ese aparato no sirve para nada\u201d, dije, decepcionado. \u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 estoy haciendo aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Al parecer, los latinoamericanos vivimos m\u00e1s cerca del coraz\u00f3n de lo que creemos porque lo nombramos constantemente al hablar, al saludar, al escribir, cuando nos lacera el desd\u00e9n o el desaire amoroso y enseguida cantamos un bolero creyendo que Dios va a interceder a nuestro favor y ajustar\u00e1 las palpitaciones del coraz\u00f3n de la mujer que nos desde\u00f1a. <\/p>\n<p>\u201cHola mi amor\u201d, \u201c\u00a1Te llevo en mi coraz\u00f3n!\u201d o \u201c\u00a1Esa mujer destroz\u00f3 mi coraz\u00f3n!\u201d son expresiones que escuchamos reiteradamente. Y lo encontramos, incluso, en el humor cuando el ni\u00f1o que est\u00e1 aprendiendo a leer pregunta a su maestra si el coraz\u00f3n tiene piernas. La maestra, at\u00f3nita, pregunta a su vez: \u201d\u00bfDe d\u00f3nde sacaste semejante disparate? y el ni\u00f1o responde: \u201cEs que oigo a mi pap\u00e1 decir en la noche: \u201c!Coraz\u00f3n, abre las piernas!\u201d; y el cuento m\u00e1s corto que escribi\u00f3 Salvador Garmendia muestra al ni\u00f1o que ve desnudo a la madre y pregunta qu\u00e9 es eso que tienes entre las piernas y la madre responde: \u201c\u00a1Mi coraz\u00f3n: eso es el co\u00f1o de tu madre!\u201d <\/p>\n<p>Edgar Allan Poe escribi\u00f3 El coraz\u00f3n delatorun relato de terror psicol\u00f3gico estremecedor sobre la locura y la obsesi\u00f3n: la historia de un psic\u00f3pata que mata a un viejo solitario porque siente aversi\u00f3n por uno de los ojos de la v\u00edctima, que se le antoja \u201cun ojo de buitre\u201d. Entierra al viejo bajo las tablas del piso, pero siente y escucha que el coraz\u00f3n del viejo asesinado tarde cada vez con mayor fuerza y \u200b\u200btermina confesando ser el autor de lo que cree haber sido un crimen perfecto. Su t\u00edtulo y trama siguen provocando an\u00e1lisis y comentarios.<\/p>\n<p>Edmundo de Amicis, por su parte, escribi\u00f3 Coraz\u00f3n en 1886, una novela educativa popular en su tiempo, pero creo que olvidada hoy. Y la norteamericana Carson Mac Cullers public\u00f3 a los veinte a\u00f1os, en 1940, su primera, poderosa y celebrada novela: El coraz\u00f3n es un cazador solitario.cuyo personaje principal es el sordomudo John Singer y un grupo de personas que lo rodean y le hablan. Es un libro sobre la soledad y la necesidad de comunicarnos. <\/p>\n<p>En todo caso, son muchos los poetas que en todo tiempo y de un modo u otro nombran al coraz\u00f3n con sentimientos desganados y pasajeros cuando en realidad, m\u00e1s que el \u00f3rgano que alimenta al cuerpo con nuestra propia sangre, el coraz\u00f3n es el verdadero centro de nuestra vida esclarecida o llena de aflicciones. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;El coraz\u00f3n, lo sabemos, es un \u00f3rgano muscular que funciona como la bomba principal del sistema circulatorio que impulsa sangre oxigenada a todo el cuerpo. Tiene cuatro c\u00e1maras o cavidades (aur\u00edculas y ventr\u00edculos) y su funci\u00f3n es vital para transportar ox\u00edgeno y nutrientes a las c\u00e9dulas\u201d. 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