{"id":29193,"date":"2026-01-24T06:05:28","date_gmt":"2026-01-24T09:05:28","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/01\/24\/el-espejo-del-23-de-enero\/"},"modified":"2026-01-24T06:05:28","modified_gmt":"2026-01-24T09:05:28","slug":"el-espejo-del-23-de-enero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2026\/01\/24\/el-espejo-del-23-de-enero\/","title":{"rendered":"El espejo del 23 de enero."},"content":{"rendered":"<p>Hay fechas que no son simples n\u00fameros en un calendario, sino latidos que marcan el ritmo de la historia de una naci\u00f3n. Para nosotros, los venezolanos, el 23 de enero es un espejo infinito. No es una reliquia del pasado para ser observada con nostalgia, sino un cristal transparente en el que debemos mirarnos cada ma\u00f1ana para reconocer nuestro rostro de pueblo libre.<\/p>\n<p>Aquel 23 de enero de 1958 fue el estallido de una luz que se ven\u00eda gestando en la oscuridad de las mazmorras. Fue un dispositivo de honor activado por una llave maestra: la uni\u00f3n indisoluble entre un pueblo civil sediento de justicia y unos militares constitucionalistas que entendieron que sus uniformes no pod\u00edan ser el ropaje de un tirano, sino el escudo de la libertad. Ese d\u00eda, el estruendo de las turbinas de la \u201cVaca Sagrada\u201d huyendo hacia el olvido no fue solo el fin de una dictadura; Fue el nacimiento de un compromiso que hoy, en pleno 2026, estamos llamados a renovar.<\/p>\n<p>Ese espejo nos devuelve hoy im\u00e1genes desgarradoras pero heroicas. Al mirar hacia atr\u00e1s, vemos las sombras de Guasina y Sacupanaesos campos de terror donde la dictadura de P\u00e9rez Jim\u00e9nez mantuvo a centenares de presos pol\u00edticos en condiciones inhumanas en el medio del Delta del Orinoco, expuestas a enfermedades, torturas y muerte bajo el sol implacable y la hostilidad del entorno.<\/p>\n<p>Y tras el cierre de esos centros infernales, la historia da un giro que no podemos soslayar. En diciembre de 1954, cuando el r\u00e9gimen se vio forzado a clausurar Guasina y Sacupana, casi dos centenares de presos pol\u00edticos fueron trasladados por el r\u00edo y el vapor Guayana hacia Ciudad Bol\u00edvar para ser internados en la C\u00e1rcel Modelo de Vista Hermosa. Desde all\u00ed, muchos de ellos \u2014considerados peligrosos por el r\u00e9gimen\u2014 fueron conducidos a otras prisiones del pa\u00eds, entre ellas la Penitenciar\u00eda General en San Juan de los Morrosconstruida en mi pueblo natal, capital del estado Gu\u00e1rico, que se convirti\u00f3 en nueva estaci\u00f3n del calvario de quienes se atrev\u00edan a pensar en libertad.<\/p>\n<p>Recordamos las torturas que cegaron la vida de los m\u00e1rtires de la resistencia tras el derrocamiento de don R\u00f3mulo Gallegos. Pero al mirar ese mismo espejo hoy, vemos los rostros de nuestros presos pol\u00edticos actuales, v\u00edctimas de un sistema que, bajo el mando de Ch\u00e1vez, Maduro y ahora con las pretensiones de Delcy Rodr\u00edguez, ha intentado perfeccionar la crueldad, reciclando el autoritarismo, para ganar tiempo y perpetuar la agon\u00eda del poder.<\/p>\n<p>La historia se repite en sus ecos m\u00e1s profundos. En 1957, la pluma valiente de Monse\u00f1or Arias Blanco, a trav\u00e9s de su Carta Pastoralsacudi\u00f3 los cimientos del r\u00e9gimen al denunciar la miseria del pueblo. Hoy, esa voz resuena en el testimonio desgarrador de la hija de Edmundo Gonz\u00e1lez Urrutia, quien con valent\u00eda relat\u00f3 la extorsi\u00f3n y el asedio contra su familia. Es la misma lucha: la verdad desnuda frente a la bota que intenta aplastarla.<\/p>\n<p>No podemos olvidar las lecciones de la unidad. Las diferencias de ayer solo sirvieron para que la dictadura comprara tiempo a costa de nuestro sufrimiento. El 23 de enero nos ense\u00f1\u00f3 que cuando los dem\u00f3cratas se dispersan, el tirano sonr\u00ede. Por eso, la estela imborrable de los estudiantes del 21 de noviembre de 1957 brilla hoy con la misma intensidad en los ojos de nuestros j\u00f3venes de 2026, quienes han librado una lucha tit\u00e1nica en las calles, sin m\u00e1s armas que sus sue\u00f1os y su determinaci\u00f3n. Afortunadamente el pueblo est\u00e1 unido, m\u00e1s que nunca, o como nunca antes. Mas del 90% de los ciudadanos anhelan por ese cambio profundo por el que han venido luchando. Esa esperanza persiste.<\/p>\n<p>Hoy, la ruta es clara. La llave maestra que han forjado Mar\u00eda Corina Machado y Edmundo Gonz\u00e1lez Urrutia representan esa s\u00edntesis de coraje y legitimidad que nos conduce al futuro inmediato. Ya no se trata solo de salir de una oscuridad, sino de dise\u00f1ar la arquitectura de una luz que no se vuelve a apagar. Los aviones est\u00e1n trazados; la voluntad es de acero.<\/p>\n<p>Si alg\u00fan pacto sagrado debemos sellar los venezolanos en este a\u00f1o 2026 es el de la vigilancia eterna. Debemos cuidar la democracia con la ternura y el celo con que se cuida a una madre, porque ella nos dio el ser como ciudadanos, y con la protecci\u00f3n absoluta con que se cuida a una hija, porque ella es nuestro \u00fanico legado de libertad.<\/p>\n<p>Mir\u00e9monos en el espejo del 23 de enero. All\u00ed no solo est\u00e1 lo que fuimos, sino lo que irremediablemente estamos destinados a volver a ser: un pueblo soberano, en una tierra donde la ley sea la \u00fanica reina y la libertad el aire de cada d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a1Viva Venezuela libre!<\/p>\n<p>Antonioledezma.net<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay fechas que no son simples n\u00fameros en un calendario, sino latidos que marcan el ritmo de la historia de una naci\u00f3n. Para nosotros, los venezolanos, el 23 de enero es un espejo infinito. 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