{"id":21036,"date":"2025-12-25T06:57:50","date_gmt":"2025-12-25T09:57:50","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/12\/25\/cinco-piezas-del-rompecabezas-venezolano\/"},"modified":"2025-12-25T06:57:50","modified_gmt":"2025-12-25T09:57:50","slug":"cinco-piezas-del-rompecabezas-venezolano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/12\/25\/cinco-piezas-del-rompecabezas-venezolano\/","title":{"rendered":"Cinco piezas del rompecabezas venezolano"},"content":{"rendered":"<p>El madurismo sobrevive administrando el miedo, mientras la sociedad guarda silencio y la pol\u00edtica se mueve entre la clandestinidad, la simulaci\u00f3n y la persecuci\u00f3n. El Helicoide dej\u00f3 de ser un edificio para convertirse en un sistema que ordena la vida cotidiana.<\/p>\n<p> La dictadura apuesta por la represi\u00f3n como \u00fanica posibilidad de continuismo. No tiene ni un solo l\u00edder capaz de llamar la atenci\u00f3n. No tiene ideas susceptibles de levantar entusiasmo. Caras anodinas, lenguas secas, fisonom\u00edas arrugadas. No asoma proyectos de rectificaci\u00f3n que puedan sacar a la econom\u00eda de una profunda ci\u00e9naga. M\u00e1s pobreza generalizada, m\u00e1s hundimiento. Ni siquiera ante la amenaza de una invasi\u00f3n extranjera, es capaz de reunir fuerzas que se puedan considerar con alguna seriedad como elementos capaces de resistir un par de d\u00edas el ataque de cualquier tipo de rivales. Especialmente si se trata de antagonistas poderosos como pocos en el mundo, o como ning\u00fan otro. Nada de positivo se puede se\u00f1alar a estas horas del a\u00f1o en el inventario del madurismo, nada halag\u00fce\u00f1o, aunque se escarbe con la paciencia de Job. Pero no es poco lo que tiene. La mayor\u00eda de la sociedad guarda silencio frente a sus padecimientos. Nos encerramos en nuestras casas y ni siquiera en su cobijo levantamos la voz. Vivimos entre murmullo y murmullo. La calle de las diligencias es solo para trajines apresurados, o para una diversi\u00f3n fugaz, debido al miedo que provocan la cercan\u00eda de los esbirros y las noticias que llegan a diario sobre secuestrados, desparecidos y torturados en prisiones que parecen fortalezas inexpugnables. El Helicoide determina todos los movimientos de la sociedad, o los ubicuos helicoides de todas las temerosas horas y todos los pesados \u200b\u200bd\u00edas. Por consiguiente, no es flaca la potencia del opresor. Lo que nos sucede a todos se advierte con mayor claridad en la actividad de los partidos de oposici\u00f3n. No s\u00e9 si se puede hablar con propiedad de actividad en los asuntos que les conciernen, porque lo que hacen no deja de parecer simulaci\u00f3n. O as\u00ed lo sentimos desde fuera. Situaci\u00f3n u omisi\u00f3n comprensibles, desde luego, porque el miedo tambi\u00e9n determina la vida de sus organizaciones. Aunque tal vez hagan sus cosas en silencio, en los rincones de la clandestinidad, y eso no ser\u00eda de extra\u00f1ar porque lo han hecho para nuestro bien antes de que hubi\u00e9ramos nacido. Pero hoy no est\u00e1n muy visibles, sea como fuere, para facilitar la suplantaci\u00f3n o la simulaci\u00f3n de los alacranes m\u00e1s desvergonzados y de los reguladores m\u00e1s ganados por una salvadora complacencia. Salvadora para ellos, claro. Quiz\u00e1s convenga sacar del cuadro a las gentes de Vente Venezuela, el partido de Mar\u00eda Corina Machado, por lo mucho que han crecido y por lo meticuloso de sus planos desde la elecci\u00f3n primaria, pero tambi\u00e9n son ahora los m\u00e1s perseguidos y anatematizados. Por la diligencia y la audacia de sus pasos, no pocos verdaderamente dignos de respeto, se han convertido en el enemigo numero uno de la tiran\u00eda y, por consiguiente, tambi\u00e9n en los primeros perseguidos. De all\u00ed que poco sepamos de sus conductas, de sus planos que suponemos en pleno movimiento para una redenci\u00f3n generalizada que todav\u00eda no tiene fecha en el calendario, ni horario preciso en el reloj cotidiano. Esa redenci\u00f3n, a estas alturas, oa estas bajuras, depende de una ficha personal ahora canonizada con justicia en Oslo, pero cuya luz todav\u00eda tiene mucho que iluminar para llevarnos a la rep\u00fablica prometida. La represi\u00f3n le sigue los pasos, adem\u00e1s, pero hasta ahora, por fortuna, con m\u00e1s chamboner\u00eda que precisi\u00f3n. Cuando no la consideramos como una bombilla a solas, sino como parte principal de una l\u00e1mpara provista de muchas y variadas luces, la cuesta ser\u00e1 menos trabajosa. Queda para el final la amenaza de intervenci\u00f3n de los Estados Unidos en los asuntos del pa\u00eds. No se trata de nada nuevo, ni de nada preocupante de veras porque ha existido desde principios del siglo pasado, cuando salimos de pobres para posar como ricos debido a la sorpresa petrolera, pero puede convertirse en la calamidad de las calamidades debido a las caracter\u00edsticas de quien la encabeza. Es una operaci\u00f3n que depende del delirio y de la falta de escr\u00fapulos del presidente Trump, o sea, de uno de los mandatarios menos confiables y m\u00e1s atrabiliarios que ha reinado en la Casa Blanca desde la lejana muerte del fundador de la rep\u00fablica. Depender de su capricho, de sus disparates y de su ego desenfrenado es lo que nos faltaba como sociedad para ir corriendo al despe\u00f1adero. Aqu\u00ed les dejo estas cinco aproximaciones, respetados lectores, esperando que no las sientan disparatadas. O que las remienden como mejor convenga.<\/p>\n<p>Art\u00edculo publicado en La Gran Aldea<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El madurismo sobrevive administrando el miedo, mientras la sociedad guarda silencio y la pol\u00edtica se mueve entre la clandestinidad, la simulaci\u00f3n y la persecuci\u00f3n. El Helicoide dej\u00f3 de ser un edificio para convertirse en un sistema que ordena la vida cotidiana. La dictadura apuesta por la represi\u00f3n como \u00fanica posibilidad de continuismo. 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