{"id":20956,"date":"2025-12-24T23:55:51","date_gmt":"2025-12-25T02:55:51","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/12\/24\/donde-estuvo-la-novena-callejera-mas-grande-de-barranquilla-un-recorrido-por-tres-historias-navidenas-que-sostienen-la-tradicion-a-traves-del-tiempo\/"},"modified":"2025-12-24T23:55:51","modified_gmt":"2025-12-25T02:55:51","slug":"donde-estuvo-la-novena-callejera-mas-grande-de-barranquilla-un-recorrido-por-tres-historias-navidenas-que-sostienen-la-tradicion-a-traves-del-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/12\/24\/donde-estuvo-la-novena-callejera-mas-grande-de-barranquilla-un-recorrido-por-tres-historias-navidenas-que-sostienen-la-tradicion-a-traves-del-tiempo\/","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde estuvo la novena callejera m\u00e1s grande de Barranquilla? Un recorrido por tres historias navide\u00f1as que sostienen la tradici\u00f3n a trav\u00e9s del tiempo."},"content":{"rendered":"<p>       En Barranquilla, la Navidad no es exclusiva de centros comerciales iluminados o en el Malec\u00f3n con espect\u00e1culos masivos. La navidad tarde en las calles, ajustandose a cada presupuesto y en esquinas sostenido con fe, creatividad y ahorros familiares. All\u00ed, las novenas siguen siendo un ritual que convoca a ni\u00f1os y vecinos, pese a los tiempos y las dificultades. Este recorrido parte de lo \u00edntimo y llega a lo multitudinario: tres novenas que, seg\u00fan nuestra indicaci\u00f3n, son parte de la b\u00fasqueda de la m\u00e1s grande de Barranquilla y su \u00e1rea metropolitana.<\/p>\n<p>  LEA TAMBI\u00c9N <\/p>\n<p>La novena de Susana, 22 a\u00f1os de gratitud y vocaci\u00f3nEn una casa de Soledad, Susana recibe a los ni\u00f1os cada 16 de diciembre con mucha alegr\u00eda. \u201cTodo comenz\u00f3 en 2003, cuando naci\u00f3 mi primer nieto.\u201d, cuenta mientras acomoda las figuras del pesebre. Ese a\u00f1o, la novena fue un acto de agradecimiento: quer\u00eda que el ni\u00f1o creciera bajo la gracia de Dios y los valores cat\u00f3licos que ella defiende con convicci\u00f3n. El nieto, hoy adulto, ya ni siquiera asiste. \u201cOtros son los caminos\u201d, dice sin tristeza, porque la tradici\u00f3n no se detuvo. Ahora lo hace por vocaci\u00f3n, por fe y por el simple gusto de ver a los ni\u00f1os rezar y cantar villancicos.<\/p>\n<p>Susana es de esas mujeres que hablan con bendiciones por delante, que ahorran todo el a\u00f1o para comprar luces, manteles y mu\u00f1equitos de navidad. Su casa dice \u201cnatilla y bu\u00f1uelo&#8221; entre m\u00e1s la caminasy en su sala se escucha el murmullo de las oraciones mezcladas con interrupciones infantiles.<\/p>\n<p>No son muchos este a\u00f1o: unos 20 ni\u00f1oshijos de vecinos y nietos propios. Ese es su promedio desde hace 22 a\u00f1os que realiza la novena, pero la escena tiene una fuerza que no depende de la cantidad. En su casa, la Navidad se vive a lo cl\u00e1sico: con rezos largos, un librito viejo, los villancicos de toda la vida y la certeza de que la fe cabe en cualquier espacio.<\/p>\n<p>La novena de Nelson y su pesebre en vivoHace cinco a\u00f1os, Nelson decidi\u00f3 que la Navidad deb\u00eda sentirse en la calle. Vigilante de profesi\u00f3n y un gran devoto cristiano, convirti\u00f3 una cuadra de la Ciudadela Metropolitana en escenario de una tradici\u00f3n que ha promediado entre 60 y 80 ni\u00f1os en sus ediciones, pero este a\u00f1o se convocaron cerca de 70. Esto es una bandera para manifestar su feacomodando las sillas en la v\u00eda, dejando espacio para que las motos y carros pasen sin interrumpir la celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que distingue su novena es el pesebre en vivo: una interpretaci\u00f3n teatral del nacimiento del Ni\u00f1o Jes\u00fasprotagonizada por los mismos ni\u00f1os que participan en la oraci\u00f3n. Disfrazados de Mar\u00eda, Jos\u00e9, pastores y \u00e1ngeles, los peque\u00f1os transforman la calle en un acto cultural que trasciende lo religioso. \u201cEs una demostraci\u00f3n art\u00edstica que une a todos\u201dexplica Nelson, orgulloso de la creatividad que le ha dado identidad a su novena.<\/p>\n<p>La log\u00edstica se apoya en la solidaridad de vecinos y familiares que ocasionalmente donan regalos, pero El bolsillo de Nelson es el motor principal. No le importa gastarse lo que tiene, mientras cada ni\u00f1o se vaya con su detallito y su refrigerador. Para \u00e9l, youna recompensa no est\u00e1 en lo materialsino en la sonrisa de los ni\u00f1os y en la certeza de que la fe se comparte. \u00bfQu\u00e9 precio tiene hacer una novena desinteresadamente cuando se es tan bendecido? Para este hombre, la respuesta es \u201cninguno\u201d.<\/p>\n<p>La novena de Miguel: de cien pa&#8217; arribaLa \u00faltima parada nos lleva a una cuadra de Gal\u00e1n que parece escenario de una fiesta popular. Cerca de la iglesia principal del barrio, precisamente por la parte de atr\u00e1s, hay cientos de luces colgadas de extremo a extremo, dibujos pintados en el suelo, adornos navide\u00f1os y personajes decembrinos a gran escala. All\u00ed vive Miguel Jes\u00fas Pino, el hombre que hace 25 a\u00f1os decidi\u00f3 armar un pesebre y termin\u00f3 creando la novena callejera m\u00e1s grande que encontramos este a\u00f1o en Barranquilla: cerca de 150 ni\u00f1os reunidos cada noche para rezar, cantar y esperar su aguinaldo.<\/p>\n<p>Siempre tiene m\u00e1s de 100 ni\u00f1os.  Foto:cortesia<\/p>\n<p>Las cifras no son precisas porque quien ha asistido a una novena de estas sabe que en la lista dice un n\u00famero, pero el d\u00eda de los regalos dice otro y por eso nos damos a la libertad de aproximarnos. No obstante, de lo que s\u00ed estamos seguros es que, desde hace 25 a\u00f1os, es \u201cde 100 ni\u00f1os pa\u00b4arriba\u201dnos dijo el due\u00f1o de la novena. Se dice f\u00e1cil, pero son 100 refrigeradores, 100 papelitos con sus nombres, 100 asientos, 100 regalos, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Miguel tiene 60 a\u00f1os, pero su energ\u00eda contradice el n\u00famero. \u201cEsto comenz\u00f3 porque algo me dijo: hazlo&#8221;, recuerda. Desde entonces, no ha faltado un solo diciembre. Ni siquiera la pandemia lo detuvo: &#8220;Ese a\u00f1o lo hice en un cuarto sin piso, con solo 12 ni\u00f1os, porque no pod\u00edamos aglomerarnos. Pero nunca dej\u00e9 de hacerlo\u201d.<\/p>\n<p>La historia de su pesebre es un relato de creatividad y resistencia. \u201cUn a\u00f1o lo hice con figuras de hierro decoradas con foquitos; otro, con cart\u00f3n y material reciclable&#8221;, cuenta. Cuando no tuvo recursos, pidi\u00f3 ayuda al p\u00e1rroco del barrio, que le prest\u00f3 un nacimiento de pl\u00e1stico. Hoy, las figuras son m\u00e1s elaboradas, pero la esencia sigue intacta: todo se arma con ingenio y colaboraci\u00f3n. &#8220;Muchos vecinos me ayudan: uno trae 20 mil pesos, otro 30 mil. Hacemos sopas, pasteles, rifas para recoger fondos. Yo soy un cargo, pero esto es de todos\u201d, explica.<\/p>\n<p>La log\u00edstica es casi artesanal, pero efectiva. Miguel dirige la novena con micr\u00f3fono en mano, apoyado por un equipo de sonido que lleg\u00f3 gracias a la solidaridad: \u201cAntes era a todo pulm\u00f3n. Luego me prestaron desconcertados, hasta que un amigo me regal\u00f3 el micr\u00f3fono. Hoy mi cu\u00f1ada trae su equipo y se oye perfecto\u201d. Entre maracas y panderetas, los ni\u00f1os participan activamente: leen oraciones, cantan villancicos y se turnan para acercarse al pesebre. \u201cEso son bendiciones\u201d, dice Miguel, convencido de que cada palabra pronunciada por un ni\u00f1o es una semilla de fe.<\/p>\n<p>Pero detr\u00e1s de la tradici\u00f3n hay una historia personal que lo sostiene. Miguel es docente y artista, profesional en danza, con 16 a\u00f1os de experiencia en colegios. \u201cSiempre me gust\u00f3 el arte, quer\u00eda ser cantante, pero Dios me mostr\u00f3 otro camino.\u201d, confiesa. \u201cNo tengo riquezas, pero no me falta nada. Termin\u00e9 mis estudios, tengo trabajo y salud. Eso es bendici\u00f3n\u201d. Cuando le preguntamos por qu\u00e9 sigue haciendo la novena, responda sin dudar: \u201cPor la satisfacci\u00f3n de ver a los ni\u00f1os venir cada a\u00f1o. Desde octubre me preguntan: &#8216;Migue, \u00bfhay novena?&#8217; Eso no tiene precio\u201d.<\/p>\n<p>  LEA TAMBI\u00c9N <\/p>\n<p>Como todo lo bueno, es \u00fanico; o al menos es particular. Miguel nos cont\u00f3 que los regalos de su novena no los entrega el 24 a la noche, los da el 25 a la tarde: \u201cLo que pasa es que el 24 est\u00e1n pendientes de la ropa, del regalo, entonces no me quieren cantar la novena, nadie quiere leer y as\u00ed no es. El regalo es importante, pero aqu\u00ed no se viene por eso.\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n te podr\u00eda interesar:<\/p>\n<p>C\u00f3mo lidiar con las emociones en \u00e9pocas decembrinas.  Foto:<\/p>\n<p>Camilo \u00c1lvarez Pe\u00f1aloza, periodista EL TIEMPO Barranquilla @camiloa.ap_20<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Barranquilla, la Navidad no es exclusiva de centros comerciales iluminados o en el Malec\u00f3n con espect\u00e1culos masivos. 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