{"id":19676,"date":"2025-12-21T01:21:22","date_gmt":"2025-12-21T04:21:22","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/12\/21\/magdalena-fernandez-traductora-de-la-naturaleza\/"},"modified":"2025-12-21T01:21:22","modified_gmt":"2025-12-21T04:21:22","slug":"magdalena-fernandez-traductora-de-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/12\/21\/magdalena-fernandez-traductora-de-la-naturaleza\/","title":{"rendered":"Magdalena Fern\u00e1ndez, traductora de la naturaleza"},"content":{"rendered":"\n<p>MAGDALENA FERN\u00c1NDEZ, WIKIPEDIALa artista venezolana presenta las exposiciones Fragmentos, que a trav\u00e9s de 80 piezas ofrece una mirada retrospectiva de tres d\u00e9cadas de trayectoria, y V\u00ednculos, en la que despliega la instalaci\u00f3n interactiva 1i025(2025). Ambas muestras pueden visitarse en el Centro de Arte Los Galpones de Caracas hasta el pr\u00f3ximo enero.<\/p>\n<p>Por ALBERTO FERN\u00c1NDEZ ROJAS<\/p>\n<p>I.<\/p>\n<p>El arte de Magdalena Fern\u00e1ndez (Caracas, 1964) comunica la imponderable naturaleza venezolana (1). Lo hace encarnando un complejo proceso intelectual en el que dicha naturaleza deviene en signo. Las im\u00e1genes de Fern\u00e1ndez no imitan, mucho menos copian, la belleza caprichosa de la vegetaci\u00f3n, la vida animal o los fen\u00f3menos ambientales del tr\u00f3pico. No pretenda reproducir textualmente sus propiedades. Por el contrario, se proyectan como traducciones de las formas org\u00e1nicas que brotan espont\u00e1neamente en ecosistemas tan contrastantes como las costas suramericanas del mar Caribe, el bosque h\u00famedo de los Andes m\u00e1s septentrionales, la sabana interminable ba\u00f1ada por el r\u00edo Orinoco o la selva espesa que cubre el macizo guayan\u00e9s. Es decir, la obra de Fern\u00e1ndez puede interpretarse como \u201cla transici\u00f3n de una forma a la otra\u201d, que Stuart Hall plantea desde una perspectiva marxista (2). Maravillada por esos prodigios, Fern\u00e1ndez aprehende sus datos primordiales, los sintetiza y los codifica. Y para este \u00faltimo paso se vale de la ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica que toma prestada de la poes\u00eda y del repertorio abstracto-geom\u00e9trico heredado de la modernidad. As\u00ed, sus im\u00e1genes deben entenderse como s\u00edmbolos arbitrarios del mundo natural, capaces de hacer sensible el espacio que el ser humano habita.<\/p>\n<p>La g\u00e9nesis de tan sofisticado signo art\u00edstico puede rastrearse hasta su ni\u00f1ez. De esa \u00e9poca, Magdalena Fern\u00e1ndez recuerda las excursiones de fin de semana al r\u00edo, la playa o la monta\u00f1a, que realizaba junto a sus padres y sus hermanos. Asimismo, el origen de dicho signo debe situarse en su s\u00f3lida educaci\u00f3n. Fern\u00e1ndez inici\u00f3, pero no termin\u00f3, estudios para ser profesora de f\u00edsica y matem\u00e1ticas en la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello a comienzos de la d\u00e9cada de los ochenta. La cr\u00edtica suele atribuir cierto protagonismo a esta experiencia acad\u00e9mica inconclusa (3). No obstante, la relaci\u00f3n entre arte y ciencia, tan prestigiosa en el contexto cultural venezolano desde la irrupci\u00f3n del cinetismo a mediados del siglo XX, parece m\u00e1s bien secundaria. Fern\u00e1ndez se form\u00f3 como dise\u00f1adora gr\u00e1fica en el Instituto de Dise\u00f1o Neumann de Caracas entre 1985 y 1989, y estudi\u00f3 al taller de Angiolo Guiseppe Fronzoni en Mil\u00e1n, Italia, un a\u00f1o m\u00e1s tarde. Aqu\u00ed la experiencia acad\u00e9mica fundamental para el desarrollo de su trabajo. De ah\u00ed procede, en gran medida, su eficacia y refinamiento al comunicar no con la palabra, sino con la imagen simb\u00f3lica. De ah\u00ed emana su conciencia de que todo hecho \u2014natural o social\u2014 puede someterse al an\u00e1lisis del dise\u00f1o. Esta es la esencia de esa traducci\u00f3n, de esa transformaci\u00f3n de una entidad formal en otra, que fundamenta su obra.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez se proyectaba como una joven promesa local durante los noventa. Protagoniz\u00f3 exposiciones individuales en la Sala Mendoza y el Museo de Arte Contempor\u00e1neo de Caracas, instituciones dirigidas respectivamente por Ariel Jim\u00e9nez y Sof\u00eda \u00cdmber, y gan\u00f3 el premio Eugenio Mendoza en 1996 y el Sal\u00f3n Arturo Michelena en 1998. Tan vertiginosa trayectoria se vio obstaculizada con la emergencia del chavismo, la crisis sistem\u00e1tica en todos los \u00e1mbitos de la vida nacional y una caduca pol\u00edtica cultural encaminada a silenciar a los mejores artistas del pa\u00eds. Porque, como a todos los autoritarismos, al r\u00e9gimen no le interesa promover el pensamiento en ninguno de sus formatos. Afortunadamente, el arte, como la naturaleza, es una fuerza indetenible, y el de Fern\u00e1ndez no es la excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>II.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes de Magdalena Fern\u00e1ndez cumplen una funci\u00f3n capital en el relato del arte en Venezuela. Al elegir la abstracci\u00f3n geom\u00e9trica como su c\u00f3digo, esta mujer artista contin\u00faa la herencia de maestros internacionales como Piet Mondrian, Kazimir Malevich, Juan Torres Garc\u00eda, Sol Le Witt y H\u00e9lio Oiticica, y locales como Alejandro Otero, Jes\u00fas Soto, Gego, Carlos Cruz-Diez y Mercedes Pardo. Es un arte antol\u00f3gico sumamente significativo que conviene diseccionar. No copia o imita, sino que reinterpreta aquel que produjo sus antecesores. Es decir, al igual que otros creadores destacados como El\u00edas Crespin, Emilia Azc\u00e1rate o Jaime Gili, concibe la abstracci\u00f3n geom\u00e9trica como esa ruina (simb\u00f3lica) de la modernidad, como un acervo cultural susceptible de (re)significaci\u00f3n para enunciar nuevo conocimiento. Se vale para ello de las tecnolog\u00edas y los materiales de su tiempo: su incursi\u00f3n en el v\u00eddeo y su uso del sonido resultan clave en este sentido. No obstante, a diferencia de sus contempor\u00e1neos, Fern\u00e1ndez expone de manera deliberada sus referencias. Luis P\u00e9rez Oramas interpreta tempranamente esa \u201ctransfiguraci\u00f3n\u201d de la tradici\u00f3n geom\u00e9trica como una se\u00f1al de \u201cmodesta madurez\u201d, de \u201csuave inteligencia\u201d (4). Aqu\u00ed habr\u00eda que agregar que su apropiaci\u00f3n de las formas y su honestidad intelectual escamotean el mito moderno de la originalidad. Hay en su arte un rechazo impl\u00edcito a la idea de tabla rasasin antecedentes o pasado que la explique.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en las im\u00e1genes de Magdalena Fern\u00e1ndez, tan heterog\u00e9neas herencias act\u00faan de manera asim\u00e9trica. Por ejemplo, recurrir a las obras de Mondrian y Soto como si se tratara de unos textos (expandidos) que cita ampliamente para enunciar el suyo. Pero no los incorpora de modo cr\u00edtico; al contrario, los revisa estrat\u00e9gicamente. Mientras se acerca al trabajo de Gego como ejemplo para el suyo. Esta otra mujer artista se presenta como la referencia que atraviesa toda su producci\u00f3n (5). De Gego asimila la habilidad para tejer espacios complejos con la l\u00ednea escueta, la capacidad de conferir a la materia fr\u00eda \u2014como el metal\u2014 un movimiento org\u00e1nico, y la libertad para contaminar y localizar una geometr\u00eda que entonces se presentaba como una forma pura y universal. Entonces, lo excepcional del gesto de Fern\u00e1ndez no est\u00e1 en la apropiaci\u00f3n de la tradici\u00f3n moderna, sino en la postura discernidora que asume ante ella.<\/p>\n<p>Finalmente, al amalgamar naturaleza y geometr\u00eda, en el arte de Magdalena Fern\u00e1ndez subyace un gesto tan parad\u00f3jico como interesante. Las magn\u00edficas instalaciones formuladas en las primeras d\u00e9cadas de este siglo \u2014que constituyen el n\u00facleo de su obra madura\u2014 pueden interpretarse como paisajes geom\u00e9tricos. Piezas como 2iPM009 (2009), 13:00AO010 (2010) y 13:00S011 (2011) constituyen espacios que remiten a ecosistemas o fen\u00f3menos ambientales locales. Desde las guacamayas sobrevolando el cerro del \u00c1vila, las torrenciales lluvias del tr\u00f3pico o la luz blanquecina del amanecer en las tierras cercanas a la l\u00ednea ecuatorial. Y dichas instalaciones se inscriben en esa genealog\u00eda de obras capitales de la historia del arte venezolano que incluyen los penetrables de Jes\u00fas Soto, las cromosaturaciones de Carlos Cruz-Diez, la gran reticular (1969-1982) de Gego y el Impenetrable (1972) de Eugenio Espinoza. Se trata de la genealog\u00eda que m\u00e1s radicalmente ilustra la tesis de Mar\u00eda Elena Ramos: \u201cSi la Colonia y la influencia espa\u00f1ola orientan a nuestros artistas a temas hist\u00f3ricos y mitol\u00f3gicos, la progresiva apertura hacia la geograf\u00eda de su propio entorno ir\u00e1 abri\u00e9ndoles no s\u00f3lo a una conciencia m\u00e1s vivaz de su propia realidad, sino tambi\u00e9n hacia la modernidad art\u00edstica\u201d (6).<\/p>\n<p>Esa relaci\u00f3n sutil pero firme con el paisaje resulta interesante porque acerca las im\u00e1genes de Magdalena Fern\u00e1ndez a otra tradici\u00f3n. Aquella que iniciaron los primeros artistas europeos que cartografiaron la ind\u00f3mita fisionom\u00eda latinoamericana, y en la que se entroncan el C\u00edrculo de Bellas Artes, la Escuela de Caracas y la obra excepcional de Armando Rever\u00f3n. C\u00f3mo no plantear que tan heterog\u00e9neo cuerpo est\u00e1 ligado conceptualmente por la indagaci\u00f3n alrededor del espacio (natural), as\u00ed como forzar la conexi\u00f3n entre la luz cegadora del Caribe que Rever\u00f3n captur\u00f3 en sus cuadros monocromos y la materia lum\u00ednica que Fern\u00e1ndez utiliza para crear sus videoinstalaciones. La paradoja est\u00e1 en que el c\u00f3digo escogido por Fern\u00e1ndez, esa abstracci\u00f3n geom\u00e9trica desarrollada por la constelaci\u00f3n liderada por Soto naci\u00f3 como cuestionamiento abierto al arte figurativo local, a la tradici\u00f3n paisaj\u00edstica venezolana. <\/p>\n<p>III.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante de la obra de Magdalena Fern\u00e1ndez sea su resonancia m\u00e1s all\u00e1 del campo art\u00edstico y sus tradiciones. Venezuela es un pa\u00eds extractivista. Su modelo productivo se basa en el dominio y la explotaci\u00f3n de la naturaleza. Lo ha sido desde antes del descubrimiento de los primeros pozos petroleros en el lago de Maracaibo hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os. Lo sigue siendo pese a la ca\u00edda sostenida en la producci\u00f3n de crudo que, lejos de ser una decisi\u00f3n pol\u00edtica, se explica por la fuga del personal t\u00e9cnico especializado, la entrega del sector a los militares y la corrupci\u00f3n estructural del Estado. Y lo sigue siendo por la miner\u00eda descontrolada de oro y colt\u00e1n por parte de las fuerzas p\u00fablicas y actores irregulares en las regiones de Guayana y Amazonas en la actualidad. Es decir, la condici\u00f3n extractivista no solo persiste, sino que se ha profundizado con el falaz \u201cSocialismo del siglo XXI\u201d. Esto, con los consiguientes efectos adversos sobre el territorio: destrucci\u00f3n de la flora y fauna, p\u00e9rdida de biodiversidad y contaminaci\u00f3n de las fuentes h\u00eddricas que posibilitan la vida. Por este motivo resulta cuando menos risible que Gustavo Petro asegura que el r\u00e9gimen de Nicol\u00e1s Maduro est\u00e1 comprometido con la crisis clim\u00e1tica mundial y la transici\u00f3n de los combustibles f\u00f3siles a las energ\u00edas renovables, dejando en el aire que el chavismo propende por la conservaci\u00f3n del medio ambiente (7). As\u00ed, el mandatario colombiano justific\u00f3 su animadversi\u00f3n hacia Mar\u00eda Corina Machado, luego de ser reconocida con el Premio Nobel de Paz 2025, y su simpat\u00eda a Maduro. Tal error de juicio solo puede ser atribuible al dogmatismo ideol\u00f3gico que induce a una buena parte de la izquierda internacional a socorrer al dictador, al desconocimiento de la compleja realidad venezolana oa una mezcla de ambas.<\/p>\n<p>En este contexto, no es un dato menor que las im\u00e1genes de Magdalena Fern\u00e1ndez comunican la naturaleza. Es como si esta artista comprende la centralidad de esos recursos en la construcci\u00f3n y el devenir hist\u00f3rico de la naci\u00f3n; es como si su obra interpelara a poner en valor esta \u201ctierra de gracia\u201d y sus prodigios. Por qu\u00e9 no plantear, entonces, que Magdalena Fern\u00e1ndez intuye que el futuro pasa por cambiar la relaci\u00f3n que la sociedad venezolana tiene con la naturaleza. Por qu\u00e9 no leer su oda po\u00e9tica a los paisajes locales como una invitaci\u00f3n a su contemplaci\u00f3n, que bien antecede al cambio de paradigma de la explotaci\u00f3n al aprovechamiento sostenible. He ah\u00ed una verdadera \u2014y adecuada\u2014 revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Notas<\/p>\n<p>1 Para este ensayo no se tiene en cuenta esa ramificaci\u00f3n de la obra de Magdalena Fern\u00e1ndez iniciada en 2017, a prop\u00f3sito de las protestas contra el r\u00e9gimen chavista y su violenta represi\u00f3n. El artista utiliza la anatom\u00eda humana para continuar con su reflexi\u00f3n alrededor de la forma y su transformaci\u00f3n, solo que imprimi\u00e9ndole cr\u00edtica al poder y compromiso con los marginados. Esta etapa deliberadamente pol\u00edtica del arte Magdalena Fern\u00e1ndez merece un futuro estudio en solitario.<\/p>\n<p>2 Stuart Hall, \u201cCodificar y decodificar\u201d, p\u00e1g. 1, en: https:\/\/www.felsemiotica.com\/descargas\/Hall-Stuart-Codificar-y-decodificar.pdf<\/p>\n<p>3 Sirva de ejemplo: \u201cEstudios de F\u00edsica y Matem\u00e1tica en la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello durante dos a\u00f1os, le dan una aproximaci\u00f3n a conceptos como orden y estructura\u201d. Maritza Jim\u00e9nez, \u201cSiento que todo mi trabajo est\u00e1 conectado de alguna manera con Gego\u201d, en: El UniversalCaracas, 14 de septiembre de 2025.<\/p>\n<p>4 Luis P\u00e9rez Oramas, \u201cmf997: Lo casi visible\u201d, en: Magdalena Fern\u00e1ndez. 2i997 (cat. exp.), Museo de Arte Jes\u00fas Soto, Ciudad Bol\u00edvar, 1997, sp.<\/p>\n<p>5 La propia Magdalena Fern\u00e1ndez as\u00ed lo confirma: \u201cCon Gego ha sido un homenaje continuo porque siento que hay muchas afinidades. Esta pieza (1i025) tiene una gran afinidad con Gego. Ella siempre me ha acompa\u00f1ado\u201d. Isaac Gonz\u00e1lez Mendoza, \u201cMagdalena Fern\u00e1ndez reflexiona sobre el equilibrio inestable y los fragmentos que se vinculan\u201d, en: El NacionalCaracas, 17 de septiembre de 2025.<\/p>\n<p>6 Mar\u00eda Elena Ramos, \u201cExploraciones del arte en la geograf\u00eda venezolana\u201d, en: Pedro Cunill Grau (compilador), GeoVenezuelaFundaci\u00f3n Empresas Polar, Caracas, p\u00e1gs. 204-205.<\/p>\n<p>7 Entrevista del periodista Daniel Coronell al presidente colombiano Gustavo Petro, disponible en: https:\/\/m.youtube.com\/watch?v=MYd7JCz0jKk<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MAGDALENA FERN\u00c1NDEZ, WIKIPEDIALa artista venezolana presenta las exposiciones Fragmentos, que a trav\u00e9s de 80 piezas ofrece una mirada retrospectiva de tres d\u00e9cadas de trayectoria, y V\u00ednculos, en la que despliega la instalaci\u00f3n interactiva 1i025(2025). Ambas muestras pueden visitarse en el Centro de Arte Los Galpones de Caracas hasta el pr\u00f3ximo enero. Por ALBERTO FERN\u00c1NDEZ ROJAS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":110,"featured_media":19677,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1534,332],"tags":[],"class_list":["post-19676","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-papel-literario","category-venezuela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19676","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/110"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19676"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19676\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19677"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19676"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19676"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19676"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}