{"id":13096,"date":"2025-11-27T07:02:11","date_gmt":"2025-11-27T10:02:11","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/11\/27\/el-liderazgo-providencial\/"},"modified":"2025-11-27T07:02:11","modified_gmt":"2025-11-27T10:02:11","slug":"el-liderazgo-providencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/11\/27\/el-liderazgo-providencial\/","title":{"rendered":"El liderazgo providencial"},"content":{"rendered":"\n<p>Mar\u00eda Corina Machado y Edmundo Gonz\u00e1lez UrrutiaLa historia del mundo ha sido el producto de unos hombres y mujeres \u201cprovidenciales\u201d surgidos de cat\u00e1strofes pol\u00edticas o sociales, revoluciones, guerras e invasiones. Desde Juana de Arco, principal referente del mesianismo pol\u00edtico franc\u00e9s, junto a Napole\u00f3n o De Gaulle, pasando por George Washington en Estados Unidos, Mussolini, Hitler, Stalin, Per\u00f3n, Mao o Churchill, solo para citar algunos nombres de un inventario dis\u00edmil y contradictorio de unos que aportaron el bien y otros que encarnaron el mal, resaltando la diversidad y complejidad de este mito universal. Es de lo que trata el libro de Jean Garrigues: Los hombres providenciales, historia de una fascinaci\u00f3n francesa (Los hombres providenciales. Historia de una fascinaci\u00f3n francesaPar\u00eds, Seuil, 2012), de lectura oportuna para Venezuela. Tratar\u00e9 de resumir solo algunas ideas, sin considerar la descripci\u00f3n detallada de los personajes hist\u00f3ricos y sus circunstancias sociales a los que les dedica su profundo estudio. El \u201cl\u00edder providencial\u201d es una construcci\u00f3n de la psique social. Sucede que cuando una sociedad ha perdido sus referentes, atrae o fabrica al redentor, entonces el aprendiz de salvador puede pretender, o bien ser la encarnaci\u00f3n de la multitud o imponerle su visi\u00f3n del mundo y su proyecto para el futuro. El autor compendia los mitos del imaginario colectivo, secularmente en busca de una figura providencial que gu\u00eda su destino. &#8220;Es una historia tan antigua como el mundo, arraigada en la concepci\u00f3n providencialista de la historia, nacida de narraciones b\u00edblicas. La b\u00fasqueda de un hombre o mujer providencial, de un h\u00e9roe capaz de cortar el nudo gordiano de nuestras desgracias y nuestras incertidumbres. Se trata de la funci\u00f3n de un \u201csalvador\u201d que asuma el sufrimiento de su pueblo, como lo hizo Mois\u00e9s, y guiarlos hacia la tierra prometida y hacia la felicidad&#8221;.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n ex-nihilo del hombre providencial, seg\u00fan Garrigues, \u201ces un proceso de empoderamiento del deseo colectivo, que tiene lugar en dos etapas: la primera es la de la adecuaci\u00f3n, que se ve posicionada en correspondencia con las expectativas de la opini\u00f3n, seguida de la transfiguraci\u00f3n misma, que la empuje a encontrarse con la gente, para conquistar el poder y lograr convertirse en la encarnaci\u00f3n popular del pa\u00eds al abrazar el imaginario colectivo de una opini\u00f3n desorientada, carente de l\u00edder carism\u00e1tico\u201d. Garrigues identifica esta fascinaci\u00f3n por el salvador, entre los mitos y mitolog\u00edas pol\u00edticas que han permeado nuestra historia contempor\u00e1nea, alimentada por la emoci\u00f3n, por lo irracional o por un sue\u00f1o colectivo. Sin duda en citar los estudios de Max Weber sobre la sociedad alemana del siglo XX, cuando se trata de \u201cla figura del profeta\u201d que surge en situaciones extraordinarias, cuando la \u201crevelaci\u00f3n\u201d y la \u201cveneraci\u00f3n del h\u00e9roe\u201d nacen del entusiasmo, o de \u201cla necesidad o de la esperanza\u201d. <\/p>\n<p>Aunque el autor se refiere esencialmente a Francia, es imposible considerar la claridad de sus ideas sin hacer una analog\u00eda con la psique social venezolana, de c\u00f3mo \u00e9sta cre\u00f3 la ilusi\u00f3n del personaje providencial (Ch\u00e1vez) y c\u00f3mo la realidad, en su crudeza, desbarat\u00f3 la fantas\u00eda, cuando el militar ignorante y falso patriota se dedic\u00f3 a hurgar en el lado oscuro de la psiquis de su pueblo, extrayendo el resentimiento, el odio y la violencia. El autor se hace preguntas ineludibles para los que escriben la historia pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds: &#8220;\u00bfQu\u00e9 circunstancias, pero tambi\u00e9n qu\u00e9 significados, qu\u00e9 discurso, qu\u00e9 propaganda, qu\u00e9 im\u00e1genes, qu\u00e9 estrategia para lograr esta figura indispensable que se impone a toda la naci\u00f3n? Luego debemos pasar del \u201cestado de gracia\u201d, que sigue a la toma del poder, al culto a la personalidad, condici\u00f3n necesaria para mantener el mito. Por lo tanto, \u00bfc\u00f3mo puede esta figura ideal, incluso fantaseada como un salvador, confrontarse con lo real? C\u00f3mo evolucionan su discurso y su representaci\u00f3n en el poder? \u00bfCu\u00e1les son sus heraldos, sus id\u00f3latras, pero tambi\u00e9n sus caricaturas y detractores? \u00bfY c\u00f3mo detener el colapso del mito, c\u00f3mo prevenir el caos? Finalmente \u00bfc\u00f3mo reaparece el mito, \u00bfc\u00f3mo se asemeja la figura del salvador a la posteridad? Cuando los venezolanos hagamos un inventario objetivo de las causas que nos llevaron a esta descomunal crisis, habr\u00e1 que hacerse estas mismas preguntas, as\u00ed que pena de incurrir de nuevo en una deriva hacia la nada en manos de soci\u00f3patas como Maduro. En su ensayo, aparte de clarificar el significado social del \u201chombre providencial\u201d, habla tambi\u00e9n del \u201chombre o la mujer de la situaci\u00f3n\u201d y hace una especial menci\u00f3n de los \u201cindividuos hist\u00f3ricos\u201d, haciendo alusi\u00f3n al pensamiento hegeliano de \u201caquellos hombres que quer\u00edan y lograron, no algo imaginado y presumido, sino algo justo y necesario y que entendieron, porque recibieron internamente la \u201crevelaci\u00f3n\u201d, de lo que realmente se necesita y lo que es realmente posible en su tiempo\u201d.  <\/p>\n<p>Venezuela necesita a ese \u201cliderazgo de la situaci\u00f3n\u201d, con sus pies pisando firme en este muladar en que el chavismo-madurismo ha convertido el suelo patri\u00f3tico; una persona con visi\u00f3n de las circunstancias, capaz de aglutinar las diferencias en una causa com\u00fan, de evaluar las fortalezas y las posibilidades conjug\u00e1ndolas con los tiempos de la pol\u00edtica. Venezuela requiere la acci\u00f3n de esa persona, alejada de la figura del mes\u00edas o del mago populista, una persona que re\u00fane a los ciudadanos en un plan coherente, una agenda com\u00fan para todos aquellos que quieren poner orden en el caos. <\/p>\n<p>Este \u201chombre o mujer del momento\u201d, esta nueva figura pol\u00edtica que surge en medio de esta descomunal crisis y de esta incertidumbre mortal, se ha empe\u00f1ado, en guiar a los dem\u00f3cratas venezolanos a trav\u00e9s de un terreno minado, acosado de aechanzas, de emboscadas internas y externas, tratando de dar aliento a un pa\u00eds en ruinas sumido en la desesperanza. La gente que siente a su naci\u00f3n en lo profundo de su ser lucha por su construcci\u00f3n a trav\u00e9s de decisiones \u00e9ticas, que son el verdadero ejercicio de la libertad. Sin \u00e9tica no hay libertad posible y sin libertad una naci\u00f3n agoniza, es d\u00e9bil, es avasallada o desaparece. Cada una de nuestras decisiones y actos, nos va construyendo a nosotros mismos ya la vez va construyendo la naci\u00f3n que deseamos. Si esa persona logra unificar conceptos, estrategias y soluciones colectivas concertadas para aglutinar las individualidades en una causa, en un pacto social para definir un destino com\u00fan, estaremos participando, m\u00e1s all\u00e1 de los desacuerdos pol\u00edticos y de la diversidad social, en el nacimiento de una comunidad de destino. <\/p>\n<p>Sin embargo, hay que definir ese gesto masivo, acompa\u00f1\u00e1ndolo de conceptos y objetivos, de un nuevo posicionamiento como naci\u00f3n, de un cambio de paradigmas, de pasar de un Estado rentista a un pa\u00eds emprendedor, de una causa que unifique de una vez por todos al pueblo en la defensa de la democracia. <\/p>\n<p>Escribo estas notas con el coraz\u00f3n en la mano, porque es urgente para nuestra idea de democracia enfrentar esta dictadura criminal y perversa. El mensaje, que ha calado en todos nosotros, es el de comenzar la reconstrucci\u00f3n de las instituciones y del pa\u00eds que imaginamos posible, para poder lograr la democracia, la libertad y la justicia social. Sobre esto, Benedict Anderson aporta una definici\u00f3n que motiva a la reflexi\u00f3n: \u201cUna naci\u00f3n es una comunidad pol\u00edtica imaginada\u201d (El imaginario nacional1996). Esto quiere decir que una naci\u00f3n no es un hecho consumado, sino la permanente construcci\u00f3n de un ideal.  Pero estas palabras son tan solo una representaci\u00f3n, un simulacro esperando canalizarse en acciones. Como afirma James Baldwin (nada personal, 1974): \u201cLa realidad detr\u00e1s de estas palabras depende, en \u00faltima instancia, de lo que todos y cada uno de nosotros creamos lo que realmente representan, depende de las decisiones que uno est\u00e9 dispuesto a tomar, todos los d\u00edas\u201d. Supervisar la pol\u00edtica a la \u00e9tica es el \u00fanico terreno s\u00f3lido desde donde tomar esas decisiones. Una naci\u00f3n, al igual que un individuo, se construye todos los d\u00edas. <\/p>\n<p>[emailprotected]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Corina Machado y Edmundo Gonz\u00e1lez UrrutiaLa historia del mundo ha sido el producto de unos hombres y mujeres \u201cprovidenciales\u201d surgidos de cat\u00e1strofes pol\u00edticas o sociales, revoluciones, guerras e invasiones. 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