{"id":1167,"date":"2025-10-20T09:54:39","date_gmt":"2025-10-20T09:54:39","guid":{"rendered":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/10\/20\/la-soberania-entre-optimistas-y-pesimistas\/"},"modified":"2025-10-20T09:54:39","modified_gmt":"2025-10-20T09:54:39","slug":"la-soberania-entre-optimistas-y-pesimistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/service.codeus.ca\/index.php\/2025\/10\/20\/la-soberania-entre-optimistas-y-pesimistas\/","title":{"rendered":"La soberan\u00eda, entre optimistas y pesimistas"},"content":{"rendered":"<p>A la soberan\u00eda, \u201cel poder m\u00e1s alto en un territorio determinado\u201d, se le define como \u201cel cuerpo pol\u00edtico que nace con el contrato social\u201d. Es, por consiguiente, \u201cel principio fundamental del Estado\u201d. Se le reconoce como connatural al ordenamiento jur\u00eddico y con respecto al cual no puede existir uno superior. Pero no por ello absoluto o arbitrario.<\/p>\n<p>El contrato social podr\u00eda expresarse como \u201cuna metodolog\u00eda de desarrollo\u201d, pero a su vez como \u201cuna meta\u201d consustancial con \u201cla ciencia y el arte de gobernar\u201d. Nace a la luz de una comprensi\u00f3n elemental del ser humano, quien porta consigo la necesidad de superar las dificultades para vivir dignamente, meta ante la cual, desde una \u201cc\u00faspide\u201d, cuando somos gobernantes, legisladores y jueces, todos nos hemos prometido esperanzados en que sea alcanzable. Acudimos a la creencia de que nacemos con una \u201cfuerza innata\u201d que nos involucra en lo que en realidad es \u201cla vida\u201d, atm\u00f3sfera para abrazar la alternativa de una especie de \u201cfantas\u00eda humana\u201d, para unos cuantos de autor\u00eda de la \u201cDivina Providencia\u201d, atm\u00f3sfera complicada y con sus sinsabores, pero, a la larga, con dedicaci\u00f3n, superables. \u00bfEl m\u00e9todo? Para algunos; pero para otros, la mayor\u00eda, por qu\u00e9 no decirlo, de una imperativa penuria resultado de una actividad esencial del ser que la posee (DRAE). Se hace referencia a la pr\u00e1ctica extra\u00f1amente exitosa del denominado \u201ccontrato social\u201d, como algo que muta en ese \u201cmar inmenso que es la supervivencia\u201d, favorable para algunos, desfavorable para otros y no existente para unos cuantos. Para unos cuantos, por supuesto, no ajenos a los criterios teol\u00f3gicos, el escenario es \u201cel reino de Dios\u201d, por lo que, consecuencialmente, \u201cinterminable\u201d.<\/p>\n<p>En esa especie de oc\u00e9ano inimaginable, en cuyas olas nos ubicamos en procura de no abandonar la ecuanimidad, asumamos que navegamos en un \u201cmagn\u00e1nimo vapor\u201d capitaneado por nosotros mismos, ya que, sin exclusi\u00f3n, todos \u00e9ramos buenos capitanes y de fragata, en una humanidad plena de tropiezos para alcanzar \u201cestadios aceptables de bienestar\u201d, tanto espiritual como material (\u201csalud f\u00edsica, mental y social\u201d, como se lee). En una sola palabra: \u201cdignidad\u201d.<\/p>\n<p>Pero, lamentablemente, aquel deseo, en honor a la verdad, ha de expresarse que se asemeja cada vez m\u00e1s a una pesadilla. Pues son unas cuantas las evidencias reveladoras de que, contrariamente, lo que hemos alcanzado es, m\u00e1s bien, \u201cun arraigado malestar\u201d. Se nos calificar\u00eda entonces como p\u00e9simos navegantes o que el barco no ha sido el adecuado. Y las tantas veces mencionadas \u201csoberan\u00eda\u201d, acaso una fuerza potenciadora, nos ha hecho deambular y seguir haciendo en esa especie de \u201ctsunami\u201d, alimentando la ant\u00edtesis entre el optimismo y el pesimismo, frente a gigantescas olas que han obstaculizado que Llegaremos a puerto seguro.<\/p>\n<p>La \u201csoberan\u00eda\u201d, calcada en todas las \u201cdeclaraciones de independencia\u201d, pero igualmente en \u201clas constituciones, sin excepci\u00f3n\u201d, en \u201cdupla\u201d con el engranaje del contrato social, termina conformando una especie de \u201cduplita\u201d que coadyuvar\u00eda a \u201cun buen gobierno, consecuencia de una democracia en verdad eficiente\u201d. Lo opuesto nos ha mantenido como a \u201cDamocles\u201d, escarmentado por Dionisio, un tirano de Sicilia, quien facilit\u00f3 que el primero disfrutara, siendo servido como rey, de un op\u00edparo banquete, afabilidad que termin\u00f3 cuando Damocles, al final de la comida, se percat\u00f3 de que, sobre su pescuezo, colgaba una espada afilada sujeta solo con un pelo de la crin de un caballo, \u201cprobablemente el del mismo Damocles\u201d. Una narrativa que censura a las constituciones, a la democracia que ellas postulan ya quienes la dirigen.<\/p>\n<p>Un \u201ccorolario\u201d de lo anterior no deja de ilustrar el enredo que ha alimentado a las democracias d\u00e9biles, denominadas tambi\u00e9n \u201cde papel\u201d, por supuesto, en contraste con las estables y eficientes. La caracter\u00edstica definitoria de las primeras es la de haber combinado \u201cuna acci\u00f3n temeraria expuesta a peligro y fuera de raz\u00f3n o tiempo\u201d, cuya interpretaci\u00f3n m\u00e1s acertada, por lo que respeta a los pa\u00edses subdesarrollados, pasar\u00eda por la afirmaci\u00f3n de que \u201cla comunidad se cans\u00f3 de las diabluras que alteraban sus vidas pac\u00edficas\u201d. El \u201ccorolario\u201d, por cierto, suele definirse, conforme a la ling\u00fc\u00edstica, como una apreciaci\u00f3n que no exige pruebas, lo cual conlleva a reafirmar que las democracias de Am\u00e9rica Latina, con excepciones muy contadas, constituyen una evidencia de \u201cineficacia\u201d.<\/p>\n<p>En efecto, en un r\u00e1pido paseo por nuestro continente se observa:<\/p>\n<p> Argentina: Milei, con todo y \u201cLa Libertad Avanza\u201d, se reunir\u00eda en la Casa Blanca con Donald Trump, en busca de cerrar un rescate de Estados Unidos para su tambaleante plan econ\u00f3mico.Brasil: enredado en la pol\u00e9mica de Bolsonaro, quien procura que se le exculpe de un golpe de Estado.Colombia: con un Primer Magistrado que sabe que est\u00e1 enredado, pero no lo admite.Chile: cuyo Presidente pareciera hab\u00eda desprovisto del sarampi\u00f3n juvenil; el pa\u00eds que fue ejemplo de desarrollo bajo la dictadura de Augusto Pinochet pareciera que va camino a la denominada \u201cderecha\u201d, con Jos\u00e9 Antonio Kast.Per\u00fa: en el cual da la impresi\u00f3n de que el mejor presidente de las \u00faltimas d\u00e9cadas es Pedro Castillo, el del sombrero.Ecuador: respecto al cual cuesta negar que Rafael Correa se apropi\u00f3 de la tierra de Jos\u00e9 Mar\u00eda Velasco Ibarra.Bolivia: para Carlos S\u00e1nchez Berza\u00edn, el presidente que resulta electo tiene dos opciones:<br \/>\na) La del continuismo, de ser el cuarto jefe del narcoestado plurinacional, o<br \/>\nb) Volver a ser el Presidente de la Rep\u00fablica de Bolivia.<br \/>\nEl polit\u00f3logo estima que lo que pareciera vislumbrarse es una fr\u00e1gil esperanza de cambio hacia la seriedad.De Centroam\u00e9rica, con excepci\u00f3n de la noble Costa Rica, la del Premio Nobel de la Paz \u00d3scar Arias, todo huele a desastre. Las pautas para un uso adecuado de la soberan\u00eda en el continente, da la impresi\u00f3n de que dolosamente se subvierten o simplemente no se conocen.<\/p>\n<p>Venezuela, la de una democracia de 40 a\u00f1os proclive a reformas sociales destinadas a beneficiar a la sociedad en su conjunto, por lo que, en criterio de unos cuantos, criollos y de otras latitudes, hab\u00eda tomado el rumbo en procura de \u201cun desarrollo arm\u00f3nico\u201d, a trav\u00e9s de un ejercicio adecuado de \u201cla soberan\u00eda\u201d, mora hoy, como no puede negarse, entre optimistas (los pocos) y pesimistas (los muchos). Nos miramos las caras unos a otros, ante razonamientos ya generalizados, entre otros:<\/p>\n<p> La da\u00f1ina reelecci\u00f3n presidencial.La burocratizaci\u00f3n en los partidos.El \u201cqu\u00edtate t\u00fa pa&#8217; ponerme yo\u201d (alguien busca la ca\u00edda de otro con el exclusivo fin de ocupar su lugar).El arbitraje castrense.La desarmon\u00eda propiciada por lo que pudiera calificarse como \u201cla godarria\u201d.Esa democracia, sustentada en una novedosa Constituci\u00f3n promulgada en 1961, a ra\u00edz del derrocamiento de lo que cre\u00edamos que iba a ser la \u00faltima dictadura, se inicia con un pre\u00e1mbulo, por dem\u00e1s hermoso:<\/p>\n<p>\u201cCon el prop\u00f3sito de mantener la independencia y la integridad territorial de la Naci\u00f3n, fortalecer su unidad, asegurar la libertad, la paz y la estabilidad de las instituciones; proteger y enaltecer el trabajo, amparar la dignidad humana, promover el bienestar general y la seguridad social; lograr la participaci\u00f3n equitativa de todos en el disfrute de la riqueza, seg\u00fan los principios de la justicia social, y fomentar el desarrollo de la econom\u00eda al servicio del hombre; mantener la igualdad social y jur\u00eddica, sin discriminaciones derivadas de la raza, sexo, credo o condici\u00f3n social; cooperar con las dem\u00e1s naciones y, de modo especial, con las Rep\u00fablicas hermanas del Continente, en los fines de la comunidad internacional, sobre la base del rec\u00edproco respeto de las soberan\u00edas, la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos, la garant\u00eda universal de los derechos individuales y sociales de la persona humana, y el repudio de la guerra, de la conquista y del predominio econ\u00f3mico como instrumentos de pol\u00edtica internacional; sustentar el orden democr\u00e1tico como \u00fanico e irrenunciable medio de asegurar los derechos y la dignidad de los ciudadanos, y favorecer pac\u00edficamente su extensi\u00f3n a todos los pueblos de la Tierra; y conservar y acrecer el patrimonio moral e hist\u00f3rico de la Naci\u00f3n, forjado por el pueblo en sus luchas por la libertad y la justicia y por el pensamiento y la acci\u00f3n de los grandes servidores de la patria\u201d.<\/p>\n<p>Durante cuatro d\u00e9cadas mantuvo su vigencia y, bajo ella, no puede negarse que se alcancen s\u00f3lidos estadios de progreso pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social.<\/p>\n<p>A la soberan\u00eda se le percib\u00eda, sin mayores esfuerzos, en un tricolor que el aire del \u00c1vila y del Caribe se mov\u00eda en se\u00f1al de libertad.<\/p>\n<p>\u00c9ramos m\u00e1s optimistas que pesimistas. Una ecuaci\u00f3n que el hoy nos obliga a leer al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 acaso que la Divina Providencia nos est\u00e1 sugiriendo que leamos nuevamente \u201cla cartilla\u201d?<\/p>\n<p> La gobernabilidad.La soberan\u00eda: reglas para su ejercicio.En qu\u00e9 consiste el desarrollo (pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social).La imperatividad de alcanzarlo, solo es posible a trav\u00e9s de una democracia eficiente.El entorno institucional para la gobernabilidad y la participaci\u00f3n ciudadana.La reducci\u00f3n de las desigualdades y las exclusiones sociales.La ilustraci\u00f3n con respecto a los temas, tal vez, sea la ruta para un \u201ccontrato social\u201d ejecutable. La soberan\u00eda, bien ejercida.<\/p>\n<p>Los optimistas ser\u00edan la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Suena f\u00e1cil, pero se nos ha hecho dif\u00edcil.<\/p>\n<p>@LuisBGuerra<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la soberan\u00eda, \u201cel poder m\u00e1s alto en un territorio determinado\u201d, se le define como \u201cel cuerpo pol\u00edtico que nace con el contrato social\u201d. Es, por consiguiente, \u201cel principio fundamental del Estado\u201d. Se le reconoce como connatural al ordenamiento jur\u00eddico y con respecto al cual no puede existir uno superior. 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