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Thursday, July 30, 2026
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    JP Morgan dice que el giro a la derecha de América Latina está completo

    Estrategia de inversión

    Hechos clave

    —Siete elecciones. JP Morgan dice que siete elecciones presidenciales latinoamericanas consecutivas desde principios de 2025 produjeron gobiernos de centroderecha.

    —El caso atípico. Las elecciones de octubre de 2026 en Brasil son la única contienda no resuelta en el realineamiento regional.

    —Precaución de los inversores. El banco advierte que los mercados pueden estar subestimando el riesgo político en Brasil y sobreestimando una victoria de la derecha.

    —Juegos sectoriales. Se observaron oportunidades en la energía colombiana, la minería peruana y la renta fija y las acciones brasileñas.

    —Riesgo de ejecución. JP Morgan dice que la durabilidad del cambio depende de que los gobiernos conviertan las promesas en resultados, no sólo de que obtengan cargos públicos.

    JP Morgan ha declarado que América Latina completó un giro histórico hacia la derecha a mediados de 2026, con siete elecciones presidenciales consecutivas que resultaron en gobiernos de centroderecha, pero advierte que la votación de octubre en Brasil sigue siendo la “gran incógnita” que determinará si el realineamiento promercado está asegurado o parcialmente revertido.

    JP Morgan dice que América Latina ha completado su giro hacia la derecha (Foto: Wikimedia Commons)Referencia única

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    Un realineamiento político a nivel regional En una serie de notas de investigación y perspectivas de los bancos privados publicadas hasta mediados de 2026, JP Morgan describe lo que llama “uno de los realineamientos políticos más marcados en dos décadas”. El banco apunta a un barrido limpio: Argentina, Ecuador, El Salvador, Chile, Costa Rica, Perú y Colombia eligieron presidentes de centro derecha o de derecha en contiendas consecutivas desde principios de 2025.

    El hilo conductor, sostiene JP Morgan, es la fatiga de los votantes ante el populismo y años de inestabilidad macroeconómica. Las campañas que ganaron compartieron una fórmula que el banco resume como “primero el orden, luego los mercados y mayor proximidad a Washington”.

    Esa fórmula se tradujo en posturas más duras sobre el crimen y la seguridad, políticas fiscales más ortodoxas, apertura a la inversión en energía y minería y una actitud de barrera hacia los experimentos populistas. El banco califica el año 2026 como “un punto de inflexión histórico” donde el cambio político, los picos de las tasas de interés y la demanda global de minerales críticos crean una “opcionalidad sin precedentes” para la región.

    Cómo se adapta cada país al giro hacia la derecha en América Latina La Argentina bajo el presidente Javier Milei es tratada como emblemática del giro. Su plataforma libertaria y promercado –reducción fiscal, desregulación y ruptura brusca con el intervencionismo– sustenta la tesis de JP Morgan de que los votantes exigen orden macroeconómico antes que cualquier otra cosa.

    Daniel Noboa de Ecuador y Nayib Bukele de El Salvador son citados por sus posturas a favor de la inversión y de seguridad dura, respectivamente. José Antonio Kast de Chile refuerza el patrón con una agenda conservadora y pro mercado en una de las economías institucionalmente más sólidas de la región.

    La votación de febrero de 2026 en Costa Rica y las elecciones de mediados de 2026 en Perú y Colombia completaron la secuencia. En Perú, JP Morgan señala que un nuevo Congreso bicameral que comenzará en julio de 2026 limitará estructuralmente los cambios radicales de política, favoreciendo la estabilidad del sector minero.

    Se espera que el alejamiento de Colombia de la agenda del presidente Gustavo Petro impulse la consolidación fiscal y abra nuevas oportunidades en el sector energético.

    Brasil: el “gran desconocido” para los mercados En múltiples notas, JP Morgan es inusualmente explícito en que las elecciones generales del 4 de octubre de 2026 en Brasil son el caso fundamental y no resuelto. El banco afirma que la votación “determinará el curso futuro de la economía más grande de América Latina, con intereses que trascienden más allá del país y abarcan la alineación geopolítica y la trayectoria económica del continente”.

    Un resumen en la prensa uruguaya informa que el documento del “superciclo electoral” de JP Morgan de mediados de 2026 dice que América Latina completó su giro a la derecha con Perú y Colombia, pero “Brasil, de cara a octubre, es ‘el gran desconocido’ de la región”. La cobertura del mismo informe en el mercado brasileño enfatiza que ahora hay siete victorias de centroderecha en el tablero, mientras que Brasil sigue siendo la principal elección aún abierta.

    El banco advierte que los inversores locales pueden ser “demasiado optimistas” sobre un resultado favorable a la derecha. Una nota de estrategia de acciones de diciembre-enero sostiene que esta expectativa “puede reflejar más deseo que realidad” y que el posicionamiento del mercado está subvalorando el riesgo político. JP Morgan señala la fragmentación de la derecha (después de que el ex presidente Jair Bolsonaro respaldara a su hijo Flávio) además de preocupaciones fiscales persistentes, lo que genera un “riesgo relevante de titulares negativos para los mercados”.

    Escenarios binarios y el manual de inversión JP Morgan y Morgan Stanley describen juntos la naturaleza binaria de la votación de octubre en Brasil. Se espera que una victoria de tendencia derechista o alineada con Bolsonaro valide el sólido desempeño de las acciones, haga bajar las tasas a través de una mayor consolidación fiscal y desregulación, y ajuste las primas de riesgo.

    Una victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva o del candidato de la continuidad de izquierda implicaría una continuidad de las políticas con una mayor incertidumbre fiscal. Ese escenario mantendría las tasas altas por más tiempo, debilitaría el real, ampliaría los swaps de incumplimiento crediticio y comprimiría los múltiplos de las acciones.

    A pesar de la incertidumbre política, JP Morgan considera que la renta fija y las acciones brasileñas son potencialmente atractivas. El banco sostiene que Brasil se encuentra entre los mercados emergentes con mayor margen para recortar las tasas de interés, señalando que los mercados valoran alrededor de 100 puntos básicos de recortes, pero ve argumentos sólidos para aproximadamente el doble.

    Mejoró las acciones brasileñas de “neutrales” a “sobreponderadas” en 2025, citando valoraciones atractivas, el fin cercano del ciclo de ajuste y el crecimiento positivo vinculado a China.

    La ejecución, no las elecciones, decidirá la durabilidad La investigación de JP Morgan traza una clara distinción entre ganar un cargo y gobernar eficazmente. El banco concluye explícitamente que la región “ya ha cambiado de rumbo políticamente”, pero de ahora en adelante “la variable decisiva ya no será el resultado electoral, sino la capacidad de los gobiernos para convertir las promesas en resultados”.

    Esta advertencia se aplica a los siete países que giraron a la derecha. Los puntos de tensión institucional y el espacio fiscal limitado siguen definiendo las perspectivas macroeconómicas, incluso cuando los votantes eligieron gobiernos de centroderecha.

    Para los inversores, el mensaje es valorar el riesgo de ejecución junto con el viento de cola político.

    El banco también destaca lo que llama una “triunfación” del hemisferio, donde las prioridades geopolíticas de Estados Unidos (migración, drogas, rivalidad con China, Venezuela) dan forma cada vez más a las narrativas electorales y las decisiones políticas en toda América Latina. Esta dinámica refuerza la convergencia de las agendas que identifica JP Morgan, pero también introduce dependencias externas que los gobiernos no pueden controlar plenamente.

    Qué ver de aquí a octubre Para Brasil, los puntos de vigilancia inmediatos son las trayectorias electorales, la formación de coaliciones en la derecha y cualquier señal de política fiscal del gobierno de Lula que pueda alterar el panorama macro preelectoral. JP Morgan señala que las encuestas recientes muestran que los avances en la aprobación de Lula se están revirtiendo parcialmente, mientras que el apoyo a posibles candidatos de centroderecha ha aumentado, pero el banco aún no llega a declarar la carrera.

    En toda la región, los inversionistas monitorearán si los nuevos gobiernos de centroderecha en Perú y Colombia pueden lograr avances fiscales y regulatorios tempranos. El éxito allí reforzaría la tesis de que el giro hacia la derecha es duradero.

    El fracaso validaría la cautela de JP Morgan de que los mandatos electorales son sólo el punto de partida.

    La recomendación general del banco es explotar oportunidades selectivas (minería peruana, energía colombiana, tasas y acciones brasileñas) evitando al mismo tiempo un exceso de confianza en un solo resultado político. Especialmente para Brasil, JP Morgan insta a los inversores a valorar una mayor volatilidad relacionada con las elecciones y centrarse en activos de calidad con marcos de políticas sólidos, independientemente de quién gane en octubre.

    Preguntas frecuentes ¿Qué quiere decir JP Morgan con el giro hacia la derecha de América Latina? JP Morgan describe un “péndulo político” que se aleja del populismo hacia gobiernos de centroderecha y de derecha en toda América Latina. El banco señala siete elecciones presidenciales consecutivas desde principios de 2025 (en Argentina, Ecuador, El Salvador, Chile, Costa Rica, Perú y Colombia) que produjeron líderes que favorecen la política fiscal ortodoxa, reformas pro mercado, posturas de seguridad más estrictas y vínculos más estrechos con Washington. JP Morgan llama a esto “uno de los realineamientos políticos más marcados en dos décadas”.

    ¿Por qué Brasil es llamado el “gran desconocido” en el análisis de JP Morgan? Las elecciones presidenciales del 4 de octubre de 2026 en Brasil son la única contienda importante en la región que aún no está resuelta. JP Morgan dice que la votación “determinará el rumbo futuro de la economía más grande de América Latina” y si el realineamiento pro mercado se consolida o se compensa parcialmente.

    El banco advierte que los mercados pueden estar subestimando el riesgo político, señalando la fragmentación de la derecha y las persistentes preocupaciones fiscales que crean un “riesgo relevante de titulares negativos”. Una victoria de la derecha probablemente validaría los repuntes de las acciones y diferenciales más ajustados, mientras que un resultado de continuidad de la izquierda mantendría las tasas más altas y pesaría sobre el real.

    ¿Qué sectores ve JP Morgan beneficiándose del cambio político? JP Morgan señala oportunidades sectoriales específicas vinculadas al giro hacia la derecha. En Colombia, se espera que un alejamiento de la agenda del presidente Gustavo Petro abra nuevas oportunidades en el sector energético.

    En Perú, los vientos de cola en la minería están respaldados por la estabilidad regulatoria y un nuevo Congreso bicameral que limita los cambios políticos radicales. En Brasil, el banco ve margen para la renta fija y las acciones al alza si los recortes de las tasas de interés se materializan y las elecciones producen una consolidación fiscal más creíble.

    En toda la región, JP Morgan recomienda centrarse en activos de calidad y marcos de políticas sólidos en lugar de apostar fuertemente por un resultado político único.