Nueve días después del cierre del Mundial 2026, la FIFA, así como la International Football Association Board (IFAB) –organismo encargado de velar por la aplicación de las reglas del fútbol–, se pronunciaron respecto a dos situaciones que involucraron la intervención del videoarbitraje (VAR) por casos de Identidad Equivocada.
En la fase de grupos, Tim Ream, defensor de Estados Unidos, fue sancionado por una supuesta falta sobre el paraguayo Miguel Almirón; Sin embargo, el VAR intervino para revisar la acción. El sistema sugiere corregir la identidad del autor de la falta, lo que llevó a retirar la tarjeta al norteamericano y en su lugar aplicarla contra el sudamericano por simulación.
Mientras, en el Suiza vs Argentina por cuartos de final, el principal mostró una tarjeta amarilla al argentino Leandro Paredes por una presunta violación sobre Breel Embolo.
Pero desde el VAR se rectificó, demostrando que Paredes no cometió la falta. La decisión fue retirar la tarjeta al volante sudamericano y amonestar a Embolo por simulación. El suizo tenía una amarilla y el resultado fue su expulsión.
fallo arbitralLa circular más reciente de la IFAB no hace mención específica a estas acciones; no obstante, la aclaratoria llevó a que se apuntara de manera directa a estos ejemplos dada la implementación de la regla y el debate que desató.
“Una tarjeta amarilla (amonestación) que no sea una segunda tarjeta amarilla solo puede revisarse para identificar al jugador que cometió la infracción sancionada; la infracción en sí misma no puede revisarse ni modificarse. El uso de la cláusula de identidad incorrecta para tratar las simulaciones durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 tuvo una buena acogida y se incluye en la revisión detallada del protocolo del VAR anunciado en la circular n.º 32. Sin embargo, no podrá utilizarse como tal hasta que concluya dicha revisión”, sostuvo el organismo.
Respuesta de la FIFAPor su parte, un portavoz de la FIFA con conocimiento de la situación señaló: “La simulación en sí no puede ser disputada y no debería resultar en una sanción disciplinaria contra un oponente que pueda luego llevar a más consecuencias, como una expulsión por una segunda tarjeta amarilla o una suspensión de partido por acumulaciones de amonestaciones”.
A juicio del organismo, no se considera que “esto haya sido un error del árbitro o del VAR y la decisión restauró la justicia. Notamos los comentarios de la IFAB en su Circular, hemos estado en contacto con ellos durante todo el proceso y confirmaron que esta interpretación es válida, que fue bien recibida y que formará parte de la discusión sobre revisiones al Protocolo del VAR”.