Luego de conocerse el fallecimiento de la artista cruceña, Alenir Echeverría cerca de la medianoche del pasado viernes 24 de julio, se generó profundo a pesar, no solo en familiares o personas cercanas a la cantante, sino en diversos artistas, autoridades e instituciones que hicieron conocer mensajes emotivos de despedida, en los que no solo resaltaron su calidad artística, sino humana. Como un homenaje, parte del velorio fue desarrollado en la Casa de la Cultura y el alcalde Manuel Saavedra anunció una distinción póstuma.
“Es alguien que le dio muchísimo a esta tierra, Santa Cruz pierde una gran intérprete, una representante de nuestra cultura y de esas voces que cuando uno las escucha, ya sabe que es ella. (…) En septiembre le vamos a dar a su hijo una distinción a nombre del gobierno municipal, un homenaje póstumo que es lo mínimo que podemos hacer”, anunció el alcalde a tiempo de resaltar que Echeverría es de esos artistas que siempre impulsó la cultura cruceña, pese a que no siempre es comercial.
En ese marco, hasta la Casa de la Cultura, llegaron cientos de personas que acudieron al lugar para hacerle un homenaje y destacar su aporte a la cultura e identidad de Santa Cruz.
En la oportunidad, su hijo Omar Zarzar Echeverría pronunció emotivas palabras de despedida para su madre, resaltando su legado como artista, pero también sus enseñanzas como madre y los momentos de solidaridad que brindó Echeverría a distintas causas en Santa Cruz.
DESTACADA ARTISTA CRUCEÑA
Echeverría, tenía una trayectoria musical de 40 años, interpretando música oriental con temas destacados como “Pan de Arroz”, “Volveré”, “Cruceñita”, “Sombrero de Saó” entre otros. Reflejando así el amor por su tierra, sus tradiciones y la identidad oriental. Así también, con sus melodías y composiciones, Echeverría resaltó la belleza de los paisajes, la riqueza de la cultura y el sentimiento de la gente cruceña.
Finalmente, este domingo a las 14:00 se realizará la celebración religiosa, para posteriormente ser trasladada al Cementerio el Pajonal ubicado en el cuarto anillo para darle el último adiós.