Los terremotos del pasado 24 de junio. dejaron 60 viviendas habitables y templos en riesgo de demolición en Choroní, estado Aragua. Las misas se realizan en la plaza, un ambulatorio improvisado cubre las necesidades de salud y los vecinos intentan reparar los daños.
José Gerardo Rojas, quien está a cargo de dos casas coloniales afectadas, explicó que se mantiene a la espera de que atiendan a la comunidad. “Se habló con la Alcaldía y con tanta gente, pero hasta los momentos estamos a la espera”, señaló.
En entrevista a Crónica Unomencionó que una de las casas bajo su cuidado no está habitable y se encuentra en proceso de reconstrucción.
Indicó que varias estructuras afectadas por los sismos requieren apuntalamiento urgente. Este es un procedimiento que consiste en colocarles soportes para evitar el derrumbe de la estructura mientras se realizan los trabajos pertinentes.
La emergencia no solo amenaza a las familias locales, sino también a parte del patrimonio arquitectónico de Choroní. Los terremotos alteraron el paisaje de la parroquia. Ahora, 60 viviendas están en código rojoes decir, con daños severos que las hacen habitables por riesgo de colapso.
Inmuebles coloniales de ChoroníEntre las estructuras afectadas destacan 16 edificaciones de alto valor arquitectónico y colonialalgunas con más de dos siglos de antigüedad.
Pese a que la Alcaldía de Girardot ha desplegado cuadrillas para la remoción de escombros y ha suministrado materiales de construcción, el problema persiste, señaló Rojas. Consideró que los afectados no solo requieren insumos básicos, sino un plan integral de intervención estructural. A su juicio, las familias necesitan que se refuercen las edificaciones para devolver la seguridad a sus hogares.
Por otro lado, los inmuebles coloniales están protegidos como patrimonio cultural y no pueden ser intervenidos sin el diagnóstico preliminar y la autorización del Instituto del Patrimonio Cultural (IPC). Sin embargo, por el momento el IPC no ha emitido ningún pronunciamiento oficial.
A las 16 casas coloniales se suman 44 viviendas ubicadas en zonas agrícolas. Además, hay 126 inmuebles clasificados con código amarillo. Esto significa que presentan daños moderados que no comprometen la estabilidad del mismo, pero requieren reparaciones.
Estas evaluaciones sugieren que decenas de familias permanecen en condición vulnerable por la pérdida parcial o total de sus hogares.