El secretario del Estado norteamericano, Marco Rubio, calificó este martes de “autoritaria” la decisión del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de cancelar indefinidamente los procesos electorales en el país centroamericano, y llamó a la comunidad internacional a aislar el régimen que encabeza junto con su esposa, Rosario Murillo.
En un comunicado difundido por el Departamento de Estado, Rubio afirmó que las declaraciones de Ortega –quien el domingo aseguró que no volverán a celebrarse comicios– evidencian el carácter dictatorial del gobierno nicaragüense.
“Las declaraciones de Daniel Ortega de que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones dejaron al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria”, sostuvo el jefe de la diplomacia estadounidense, reseñó Efe.
Rubio agregó que Ortega y Murillo han “abandonado incluso la apariencia de contar con el consentimiento popular” y defendió el derecho de los nicaragüenses a elegir a sus gobernantes mediante comicios democráticos.
La declaración de Daniel Ortega de que bajo la dictadura de su familia Nicaragua nunca más celebrará elecciones deja al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria.
El pueblo nicaragüense tiene derecho a elegir a sus propios líderes mediante elecciones democráticas. https://t.co/A21FQL7sNU
– Departamento de Estado (@StateDept) 21 de julio de 2026 Llamado a la comunidad internacionalEl secretario de Estado instó a otros países a sumarse al rechazo contra el gobierno nicaragüense ya demostrar que el régimen no puede mantener relaciones internacionales normales mientras vulnere los principios democráticos del hemisferio.
“Estados Unidos hace un llamado a la comunidad internacional para que un esfuerzo y demuestre a la dictadura de Murillo y Ortega que no puede esperar mantener una relación habitual con otras naciones mientras socava los principios fundamentales de nuestro hemisferio democrático”, agregó Rubio.
La amenaza de Ortega contra la oposiciónLas declaraciones de Rubio responden a lo que Ortega dijo el domingo en la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista. En acto oficial, el mandatario advirtió que no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo.
“No volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos –la oposición– atrapar el gobierno, atrapar el poder”, afirmó Ortega.
Ortega, exguerrillero sandinista de 80 años de edad, gobierna Nicaragua desde 2007 en medio de acusación de fraude electoral, persecución política y anulación de rivales para evitar la competencia electoral.
Desde 2017 ejerce el poder junto con Rosario Murillo, su esposa y hasta entonces vicepresidenta. En febrero de 2025, una reforma constitucional la designó copresidenta del país, lo que amplió sus atribuciones y consolidó el control de la pareja sobre todas las instituciones del Estado.