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Tuesday, July 21, 2026
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    La crisis de energía y agua en Túnez alimenta la ira mientras se arremolinan los rumores sobre la salud de Saied

    África · Norte

    Hechos clave

    —Deuda STEG. La deuda de la empresa estatal de electricidad alcanzó los 7,36 mil millones de dinares en junio de 2026, y las facturas pendientes de pago ascendieron a 6,06 mil millones de dinares.

    —Racionamiento del agua. Los cortes de agua nocturnos programados comenzaron en marzo de 2023, y muchas áreas perdieron el suministro durante aproximadamente siete horas cada noche.

    —Salvavidas argelino. Argelia suministró aproximadamente dos tercios del gas natural importado de Túnez y proporcionó 650 millones de dólares en préstamos y depósitos entre 2020 y 2022.

    —Choque de precios. Los precios del agua potable aumentaron hasta un 16 por ciento en marzo de 2024, con tarifas más elevadas impuestas a los grandes usuarios y a las instalaciones turísticas.

    —Vacío de salud. La ausencia pública de dos semanas del presidente Kais Saied en julio de 2026 desencadenó rumores no confirmados de hospitalización, que luego descartó como “una locura”.

    La crisis de energía y agua de Túnez ha cruzado un umbral peligroso, convirtiendo las dificultades rutinarias del verano en una prueba políticamente explosiva de la competencia del Estado, mientras especulaciones no confirmadas sobre la salud del presidente Kais Saied agravan la incertidumbre.

    La profundización de la crisis de electricidad y agua en Túnez alimenta la ira pública en medio de preguntas sobre la salud del presidente Saied (Fotografía reproducida en Internet)Referencia única

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    Un verano de apagones y grifos secos Túnez está soportando otro verano agotador de altas temperaturas, repetidos cortes de electricidad y escasez de agua potable que han llevado la frustración pública mucho más allá de las habituales quejas estacionales. La empresa estatal de agua, Sonede, ha estado imponiendo cortes programados desde marzo de 2023, y en los peores períodos, los residentes se han enfrentado a cortes de agua durante aproximadamente siete horas cada noche.

    Los niveles de las presas han caído drásticamente, y algunos embalses cayeron a alrededor del 17 por ciento de su capacidad, mientras que se informó que más de 650.000 tunecinos rurales se encontraban sin agua corriente en sus hogares, según una cifra respaldada por la ONU. Las restricciones afectan más duramente a los hogares, incluso cuando la agricultura, la industria y el turismo siguen dependiendo en gran medida de suministros menguantes.

    STEG: la empresa de servicios públicos en el centro de la crisis del agua eléctrica en Túnez La empresa estatal de electricidad y gas STEG se ha convertido en el símbolo más visible de la decadencia institucional. En junio de 2026, su deuda había aumentado a 7.360 millones de dinares, mientras que las facturas impagas adeudadas a la empresa alcanzaron los 6.060 millones de dinares, dejándola financieramente estrangulada e incapaz de invertir en nueva capacidad de generación.

    Un miembro del comité de finanzas del parlamento describió la crisis como fundamentalmente de gobernanza, no de financiamiento, señalando años de subinversión y decisiones políticas que debilitaron la empresa de servicios públicos. Túnez sigue dependiendo abrumadoramente de los combustibles fósiles importados: aproximadamente el 98,1 por ciento de su electricidad proviene del gas natural, lo que deja el suministro sumamente vulnerable a los shocks de precios externos.

    La sequía se suma a décadas de negligencia política La emergencia hídrica es real y climática: Túnez está atravesando lo que múltiples fuentes describen como la sequía más grave registrada, y el racionamiento se introdujo el 31 de marzo de 2023 en respuesta directa a los niveles críticamente bajos de las presas. Sin embargo, la crisis no es sólo obra de la naturaleza, porque el mantenimiento deficiente, el envejecimiento de la infraestructura y décadas de políticas que favorecieron a ciertos usuarios sobre los hogares han magnificado el daño.

    Los precios del agua potable aumentaron hasta un 16 por ciento en marzo de 2024, y se aplicaron tarifas más altas a los grandes consumidores y establecimientos turísticos, lo que aplastó a los tunecinos comunes y corrientes, ya golpeados por la inflación. Las crisis del agua y la energía están estrechamente vinculadas, ya que casi toda la electricidad de Túnez proviene de plantas alimentadas por gas que a su vez requieren agua, lo que crea un circuito de retroalimentación que profundiza la vulnerabilidad del país.

    El factor Argelia y un espacio geopolítico cada vez más reducido La difícil situación de Túnez ha modificado silenciosamente sus relaciones exteriores, empujándolo a una dependencia más profunda de Argelia. Aproximadamente dos tercios del gas natural importado por Túnez proviene de su vecino occidental, y entre 2020 y 2022 los préstamos y depósitos de Argelia en el banco central de Túnez ascendieron a 650 millones de dólares, lo que convirtió a Argel en el respaldo indispensable.

    Este cambio es importante para cualquier lector que siga la contienda entre las grandes potencias que está remodelando África, una dinámica que seguimos de cerca en nuestro pilar África: la nueva lucha. Si bien los socios europeos y del Golfo alguna vez equilibraron a Túnez, el rechazo de Saied a un programa del Fondo Monetario Internacional y el colapso democrático desde 2021 han dejado al país más aislado, más dependiente de la buena voluntad de Argelia y más expuesto a una restricción de la balanza de pagos.

    Los rumores sobre la salud de Saied y el vacío en la cima A esta mezcla volátil se sumó una ausencia pública de dos semanas del presidente Saied en julio de 2026, que desató una tormenta de especulaciones no confirmadas. El periódico italiano Il Foglio informó que había sido hospitalizado después de una intervención urgente por un ataque cardíaco, aunque la presidencia tunecina nunca confirmó esta afirmación.

    Más tarde, Saied reapareció en un vídeo en su página oficial de Facebook y descartó los rumores sobre la salud como “locos”, pero el episodio expuso cuánto del sistema ahora depende de un solo hombre. Para los inversores y diplomáticos que observan a Túnez, la cuestión no es tanto un boletín médico concreto sino más bien el vacío institucional que reveló la especulación.

    Qué observar a medida que aumenta la presión El riesgo inmediato es que otra ola de calor o un apagón prolongado convierta las protestas dispersas en un desafío más amplio al orden público, especialmente en las regiones del interior donde el estrés hídrico es más agudo. Los proyectos de energía renovable y de hidrógeno verde respaldados por la Unión Europea y Alemania se presentan como soluciones a largo plazo, pero las voces de la sociedad civil tunecina advierten que podrían agotar aún más los escasos recursos hídricos si no se gestionan con extremo cuidado.

    Para los lectores latinoamericanos acostumbrados a la interacción entre la dependencia de las materias primas, la fragilidad de los servicios públicos estatales y el riesgo político, Túnez ofrece un estudio de caso familiar pero urgente. El país aún no está en caída libre, pero está a la deriva sin una red de seguridad financiera, atado a un salvavidas argelino y gobernado por un liderazgo cuya durabilidad de repente es una cuestión abierta.

    Preguntas frecuentes ¿Por qué Túnez enfrenta ahora mismo escasez de electricidad y agua? La escasez se debe a una combinación de sequía prolongada, años de inversión insuficiente en las empresas estatales STEG y Sonede y una fuerte dependencia del gas natural importado. Los niveles de las presas han caído a niveles críticamente bajos, mientras que la deuda de STEG alcanzó los 7.360 millones de dinares a mediados de 2026, lo que le impidió financiar nueva capacidad de generación o mantener la infraestructura existente.

    ¿Está gravemente enfermo el presidente Kais Saied? No hay pruebas confirmadas de que el presidente Saied esté gravemente enfermo. Su ausencia pública de dos semanas en julio de 2026 provocó informes no confirmados en la prensa italiana sobre una hospitalización por un ataque cardíaco, pero la presidencia tunecina nunca verificó la afirmación, y el propio Saied desestimó más tarde la especulación en un vídeo en las redes sociales.

    ¿Cuán dependiente es Túnez de Argelia en materia energética? Túnez depende en gran medida de Argelia, que suministra aproximadamente dos tercios de su gas natural importado y proporcionó 650 millones de dólares en préstamos y depósitos entre 2020 y 2022. Dado que Túnez rechazó un programa del FMI y se enfrenta al aislamiento internacional, Argelia se ha convertido en el respaldo financiero y energético externo más importante del país.