La Federación Médica Venezolana emitió una alerta ante la aparición de una patología que habría causado varias muertes en los estados Barinas y Anzoátegui.
“Se ha reportado una patología generalizada caracterizada clínicamente por un severo compromiso del estado general y un fallo agudo del sistema cardiorrespiratorio, la cual ha ocasionado múltiples caídas de rápida evolución”, informó la institución en un comunicado, tras recibir la información del Colegio de Médicos del Estado Barinas.
Entre las personas fallecidas figuran los médicos Jhovanny Silva, Rafael Díaz y Cecilia Chávez. La situación ha generado angustia, temor y preocupación entre los habitantes de la entidad, quienes también han reportado otros decesos.
La Federación Médica Venezolana cuestionó la respuesta ofrecida por las autoridades sanitarias regionales y denuncia falta de transparencia en el manejo de los datos.
“Lamentamos que esta situación esté siendo atenuada y simplificada por la Autoridad Única de Salud de la entidadcuya gestión estadística e información epidemiológica carece de transparencia, desestimando la gravedad de los hechos y diluyéndolos en generalidades”, denunció la organización.
El comunicado también mencionó tres muertes ocurridas dos días antes en el Hospital de El Tigre, estado Anzoátegui, una región endémica del hantavirus.
Las víctimas pertenecen a una misma familia del Municipio Miranda y presentó una patología similar a la reportada en Barinas, reseñó Descifrado el sábado.
“Es indispensable recordar que la publicación de la información epidemiológica semanal es una obligación sanitaria del Ejecutivo. Las autoridades mantienen un hermetismo y opacidad desde hace más de una vez años.con las dos o tres únicas excepciones de brevísimos y pobres reportes emitidos hace unos 2 o 3 meses. Esta alarmante falta de datos privados a los médicos, al sector salud ya la opinión pública nacional de herramientas claves para la prevención”, advirtió la Federación.
Ante los fallecimientos registrados en ambas entidades, la organización pidió la activación y el mantenimiento de una vigilancia epidemiológica estricta bajo los protocolos de “Síndrome Febril Hemorrágico” y “Síndrome Febril Respiratorio”, vinculados con la enfermedad hemorrágica de Venezuela, conocida como Guanarito.