El gobierno de Estados Unidos confirmó el jueves las persistentes sospechas sobre las intenciones de los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro de manipular los resultados electorales en Venezuela mediante el sistema de votación electrónica desarrollado por la empresa Smartmatic. La información fue revelada en un resumen de informes selectos de la CIA sobre las capacidades de alteraciones del voto digital en el país, en medio de la insistencia del presidente. Donald Trump en denunciar supuestos intentos de fraude electoral por parte de los demócratas.
Trump, en un mensaje a la nación, anunció la publicación de archivos de la agencia estadounidense que contienen informes sobre un supuesto “complot” que favorecía al régimen chavista en Venezuela. Durante su intervención, también sostuvo que en las presidenciales de Estados Unidos de 2020, en las que buscaba la reelección y fue derrotado por el demócrata. joe biden, Existió una conspiración para alterar los resultados electorales.
Venezuela comenzó a trabajar con Smartmatic en 2004, cuando la empresa fue contratada para Desarrollar e implementar un nuevo sistema automatizado de votación con máquinas de pantalla táctil y comprobante en papel. ante el referendo revocatorio que definiría ese año la permanencia de Hugo Chávez en el poder.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos | Foto: Saúl Loeb / AFPPara esa fecha, Jorge Rodríguez se desempeñaba como rector principal del ente electoral y presidente de la Junta Nacional Electoral, por lo que sobre él recayó la responsabilidad de liderar el proceso de automatización del voto. En octubre de ese año, el propio funcionario -quien posteriormente asumiría la presidencia del CNE- informó un “error cero” en las auditorías realizadas a las máquinas de votación en el almacén de Filas de Mariches, sin “discrepancias” entre los votos registrados y los resultados totalizados.
En el referendo, los resultados oficiales otorgaron la victoria a la opción del “No”, con 5.800.629 votos, frente a los 3.989.008 obtenidos por la oposición con el “Si”, lo que permitió a Chávez completar su mandato presidencial hasta 2007. A partir de entonces, avanzó en la construcción de una estructura política y legal para prolongar su permanencia en el podermientras la oposición y organizaciones civiles como Súmate, fundada por María Corina Machado, denunciaban irregularidades en el sistema electoral y advertían sobre el uso de las instituciones del Estado para favorecer al oficialismo.
Una mujer denuncia con una pancarta manchada de sangre fraude en el revocatorio contra Hugo Chávez | Foto: Luis Acosta / AFPLos cuestionamientos se agravaron en los comicios presidenciales de 2012 y 2013.
En la elección de octubre de 2012, en la que Chávez se enfrentó al opositor Henrique Capriles Radonski, sectores opositores denunciaron fraude, aunque el Consejo Nacional Electoral proclamó la “victoria” del mandatario con 55,07% de los votos frente a 44,31% obtenidos por su contendiente. Tras la muerte de Chávez y la convocatoria a nuevos comicios en abril de 2013, Capriles volvió a disputar la Presidencia, esta vez contra Nicolás Maduro, quien “ganó” por un estrecho margen de 1,49 puntos porcentuales.
El sistema de votación era presentado por el chavismo como uno de los mecanismos automatizados más “auditables” y “seguros” del mundo.
La tras ruptura más de una décadaPero la relación entre Smartmatic y CNE cambió en 2017 tras las elecciones el 30 de julio de la asamblea nacional constituyente cuando, en medio de un amplio rechazo ciudadano y de fuertes protestas en las calles que exigían la salida de Maduro del poder, el Consejo Nacional Electoral anunció que supuestamente 8 millones de venezolanos participarían en esos comicios.
Nicolás Maduro y Tibisay Lucena tras la convocatoria a una constituyente | Foto: Prensa Miraflores/AFPSolo días después, Smartmatic cuestionó esas cifras.
En una rueda de prensa celebrada en Londres el 2 de agosto, el presidente ejecutivo de la compañía, Antonio Mugica, afirmó que los resultados anunciados por el CNE no coincidían con los datos registrados por el sistema, y señaló que la diferencia entre la participación real y la reportada oficialmente era de al menos 1 millón de votos.
Mugica aseguró que la presunta manipulación no ocurrió en las máquinas de votación, sino durante el proceso de totalización de los resultados dentro del CNE. También aclaró que, debido al llamado a la abstención, no hubo auditores de la oposición.
Los directivos de Smartmatic abandonar Venezuela antes de hacer pública la denuncia, por temor de posibles represalias por parte de las autoridades.
Horas después de las declaraciones de Mugica, Tibisay Lucena acusó a Mugica de hacer una “opinión sin precedente” y afirmó que la empresa únicamente prestaba “ciertos servicios y soporte técnico” y no tenía capacidad para determinar los resultados electorales.
“Estas declaraciones llegan en un contexto de agresión permanente iniciada contra el CNE, que incluye una sanción de Estados Unidos a mi persona como presidenta del poder electoral por el único motivo de organizar una elección universal, directa y secreta. Esto ilustra la situación inédita de asedio, inscrita en una estrategia para destruir la institución electoral e impedir la realización de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente”, afirmó la funcionaria en ese entonces.
Antonio Mugica, presidente ejecutivo de Smartmatic | Foto: Niklas Hallen / AFPTibisay Lucena, presidenta del CNE, niega acusación de Smartmatic, en agosto de 2017 | Foto: Federico Parra / AFPJorge Rodríguez, quien en ese año encabezaba el comando de campaña oficialista para la constituyente y actualmente preside la Asamblea Nacional, dijo que las elecciones fueron “limpísimas” y calificó las declaraciones del presidente de Smartmatic como “patrañas y mentiras”.
El 16 de agosto, Lucena anunció que el CNE rompía vínculos con la firma con la que mantuvo una relación de más de una década y que otra compañía, la argentina ExClé, la sustituiría. Datos proporcionados por la propia Smartmatic indican que participó en 14 procesos electorales en Venezuela entre 2004 y 2015.
Dudas en Washington sobre Smartmatic y el chavismoLa compañía, fundada en Estados Unidos en el 2000 por empresarios venezolanos, adquirió en 2005 Sequoia Voting Systems con el objetivo de controlar el 20% del mercado de votación en ese país. La adquisición generó preocupación en Washington debido a que Smartmatic había diseñado el sistema electoral utilizado en el referendo revocatorio de 2004 en Venezuela, donde mantenía contratos millonarios con el gobierno de Chávez.
Smartmatic trabajó durante 13 años para el Consejo Nacional Electoral | Foto: Ronaldo Schemidt / AFPLas sospechas de que el chavismo había financiado o ejercido influencia sobre la empresa tecnológica electoral llevado al Congreso y al Comité de Inversión Extranjera de Estados del Departamento del Tesoro a iniciar una investigación por considerar que esto podía representar un riesgo potencial para la seguridad nacional.
Ante la posibilidad de perder sus licencias de operación en Estados Unidos por la presión de las agencias federales, Smartmatic “vendió” Sequoia en 2007 a directivos estadounidenses de la propia compañía.
Sin embargo, un informe publicado en 2008 por la organización National Voting Rights denunció que El software utilizado para contabilizar los votos en las máquinas de Sequoia Voting Systems continuaba siendo propiedad de Smartmatic. Finalmente, en 2010, Dominion Voting Systems adquirió la totalidad de los activos y el software de Sequoia.
¿Qué dice el informe de la CIA sobre las elecciones en Venezuela?el Resumen de informes selectos de inteligencia de 2004 a 2020 sobre las capacidades de manipulación del voto electrónico de Venezuela explica que la Comunidad de Inteligencia documentaron entre 2004 y 2020 una “preocupación persistente” sobre la manipulación de los sistemas de votación electrónica por parte del gobierno venezolano y las posibles implicaciones de seguridad nacional para la infraestructura electoral de los Estados Unidos.
Hugo Chávez junto a Tibisay Lucena tras resultar “reelecto” en 2006 | Foto: Prensa Miraflores“El presidente venezolano Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro demostraron un interés sostenido en manipular los resultados electorales a través de sistemas de votación electrónica. En abril de 2004, los informes de inteligencia indicaron que Chávez declaró que su objetivo era evitar la reelección de un presidente estadounidense en funciones, sugiriendo la intención de influir en la política interna de los Estados Unidos”, señala.
Ese hallazgo, dice el texto, fue parte de la base para la evaluación de 2006 de la Comunidad de Inteligencia de que la compra de Sequoia por parte de Smartmatic representaba una “amenaza moderada” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Los informes señalan que los sistemas de votación electrónica presentaban vulnerabilidades que, en teoría, podrían ser explotadas por actores preferidos con acceso interno. Sin embargo, la inteligencia estadounidense no desarrollado de manera concluyente que se hubiera perpetrado un fraude electrónico a gran escala en procesos electorales específicos de Venezuela.
“La evaluación concluyó que la susceptibilidad de Smartmatic a la manipulación por parte del gobierno venezolano convierte la adquisición en un instrumento potencial para los funcionarios venezolanos que buscan socavar la confianza en el proceso electoral de los Estados Unidos o manipularlo”, señala.
Hugo Chávez ganó las elecciones presidenciales del 2012 según el CNE | Foto: Leo Ramírez / AFPFuentes de inteligencia estadounidenses informaron que, antes de las elecciones presidenciales de 2012, la Dirección General de Contrainteligencia Militar y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional habrían trabajado junto con el CNE y Smartmatic en el desarrollo de un plan para manipular los resultados mediante máquinas de votación presuntamente preprogramadas.
Esas mismas fuentes señalan que el plan contemplaba el despliegue de equipos alterados en alrededor de 300 centros de votación ubicados en bastiones del chavismo, con el objetivo de asegurar una ventaja cercana a 1,5 millones de votos. Tras los comicios, agregaron, Chávez felicitó a su equipo por implementar con éxito ese plan de manipulación.
En otro informe, fechado en septiembre de 2020, fuentes de inteligencia indicaron que Venezuela había desarrollado planes técnicos para manipular las elecciones parlamentarias de ese año, en las que la oposición democrática decidió no participar. De acuerdo con esos informes, la estrategia consistía en crear un segundo conjunto de máquinas virtuales capaces de replicar los resultados. ltados de las máquinas de votación legítimas y sustituirlos posteriormente por datos alterados, de manera que los votos aparentaran provenir de equipos auténticos.
El informe desclasificado también recoge una evaluación elaborada por analistas de la CIA en 2006, quienes consideraron que ciertas capacidades atribuidas a los sistemas de votación electrónica venezolanos eran técnicamente posibles y operativamente viables. Entre ellas, mencionaron la posibilidad de que las máquinas incorporan mecanismos para alterar el conteo de votos, detectar auditorías y emitir comprobantes impresos sin que esos sufragios quedarán registrados o transmitidos.
La evaluación aclaró que ese análisis se refería a la viabilidad técnica de esas capacidades y no constituía una confirmación de que hubieran sido implementadas.
Otro análisis alternativo elaborado por la CIA en 2013, mediante la metodología del “Abogado del Diablo”, planteó como escenario posible una manipulación electrónica a gran escala durante las presidenciales de 2012 sin ser detectada. Ese ejercicio identificó como factores de riesgo el acceso interno a los sistemas, el control centralizado de la tecnología por parte del Consejo Nacional Electoral y las limitaciones de la oposición para supervisar el proceso.
“El informe evaluó que, si se producía tal manipulación, ‘las elecciones en Venezuela y en otros países que son clientes del proveedor de tecnología podrían quedar en duda’. Sin embargo, la evaluación de base de la CIA sostuvo que no se produjo ningún fraude electrónico a gran escala en 2012, basándose en los datos de las encuestas preelectorales, la ausencia de patrones de votación irregulares y el reconocimiento de la derrota por parte de la oposición”, índica.
Henrique Capriles ganó la derrota en 2012 | Foto: Eitan Abramovich / AFPLa CIA agrega que en informes de septiembre de 2020 proporcionarán la descripción más detallada de un enfoque técnico específico para la manipulación electoral. Supuestamente, la técnica estaba diseñada para replicar archivos. picadillo digitales (caracteres alfanuméricos) enviados a la base de datos central de recuento de votos, imitar máquinas de votación reales que favorecieran al PSUV, sobrescribir archivos picadillo de máquinas de votación que favorecieran a la oposición y hacer que los votos alterados parecieran originarse en máquinas de votación legítimas.
“Esta técnica permitiría, en teoría, al gobierno venezolano monitorear y ajustar los resultados en tiempo real durante y después de la elección. Los informes indicaron que se emplearía tecnología de máquinas virtuales para lograr esta manipulación evadiendo la detección mediante los procedimientos estándar de auditoría”, expone el documento desclasificado.
Freno al fraudeTras años de desconfianza en el sistema electoral venezolano, denuncias de irregularidades, ventajismo y el desánimo que se tradujo en abstención, la oposición democrática ejecutó una operación de organización ciudadana y tecnológica que recopiló y publicó millas de actas de escrutinio de la elección presidencial del 28 de julio de 2024. Esto permitió demostrar el fraude que cometió el chavismo.
Edmundo González muestra las actas de su triunfo electoral | Foto: Jonathan Lanza / NurPhoto vía AFPLa oposición democrática demostró con actas el triunfo de Edmundo González | Foto: Resultados ConVzlaLa estrategia, que lideraron María Corina Machado y la Plataforma Unitaria Democrática, demuestra que el exdiplomático Edmundo González Urrutia ganó los comicios y no Nicolás Maduro, como lo proclamó el Consejo Nacional Electoral que ahora preside el militante chavista Elvis Amoroso.
El anuncio del primer boletín oficial se produjo con varias horas de retraso. Más de seis horas después del cierre previsto de los centros de votación, Amoroso compareció pasada la medianoche del 29 de julio para informar que, con el 80% de las actas transmitidas, Maduro había obtenido el 51,2% de los votos.
Amoroso atribuyó dificultades en la transmisión de resultados a un supuesto ataque informático contra la plataforma electoral y señaló que el sistema había sido objeto de un “ataque masivo” ejecutado desde Macedonia del Norte para ralentizar y afectar la totalización de los datos.
Hasta la fecha, el CNE no ha presentado las actas empresadas que sustentan la supuesta victoria de Maduro ni ha habilitado su página web.