Argentina · Economía
Hechos clave
—Cierres totales 28.262 empresas empleadoras han sido dadas de baja desde que Javier Milei asumió el cargo, una caída del 5,5% en la base empresarial formal del país.
—Pymes aplastadas Las pequeñas y medianas empresas representan el 99,63% de todos los cierres de empresas, lo que erosiona la columna vertebral del empleo local.
—Destrucción de empleo Junto con el cierre de empresas se perdieron 341.396 empleos formales, lo que vincula directamente las quiebras de las empresas con la pérdida de ingresos de los hogares.
—Ola de insolvencia Las solicitudes de quiebra preventiva aumentaron un 130% en 2025 en comparación con 2023, lo que indica una crisis de deuda corporativa cada vez más profunda.
—ritmo acelerando Casi dos tercios de las 5.654 empresas perdidas a principios de 2026 desaparecieron solo en marzo y abril, lo que muestra un deterioro mensual.
El sector privado de Argentina registró más de 5.600 quiebras de empresas en 2026, lo que elevó las pérdidas empresariales totales a 28.262 desde que Javier Milei asumió el cargo, según datos oficiales del lugar de trabajo revisados por Ámbito Financiero.
Más de 28.000 empresas han cerrado durante el mandato de Javier Milei en Argentina. (Foto reproducción de internet) Referencia integral
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Una ola récord de cierres de empresas Las cifras, extraídas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), muestran que 5.654 empresas empleadoras fueron dadas de baja solo en los primeros cuatro meses de 2026. De ellas, 1.814 empresas se perdieron en abril, lo que equivale a una caída mensual del 0,37% en el stock de empresas activas.
El ritmo de destrucción parece empeorar mes tras mes, dejando cadenas de suministro enteras en el transporte, la construcción y los servicios profesionales gravemente perturbadas.
La SRT es el regulador de riesgos laborales de Argentina, y su registro de empresas empleadoras sirve como uno de los barómetros en tiempo real más confiables de la salud de las empresas formales. Cuando una empresa se da de baja, significa que la entidad ha dejado de tener empleados en sus registros, ya sea mediante el cierre total, la suspensión de operaciones o un paso a la economía informal.
Para un país donde aproximadamente la mitad de la fuerza laboral ha operado históricamente fuera de los canales formales, cada baja representa no solo una estadística sino una pérdida de acceso de los hogares a las contribuciones de pensiones, la cobertura de salud y la protección laboral legal.
Las industrias más afectadas y la masacre de las pymes Los datos sectoriales muestran que los servicios de transporte y almacenamiento sufrieron una pérdida de empresas del 13,3% durante los dos primeros años de la administración de Milei, seguidos por los bienes raíces con un 10,4%, la construcción con un 8% y los servicios profesionales y científicos con un 7,4%. Fundamentalmente, las empresas con hasta 500 empleados representaron el 99,63% de todos los cierres registrados entre noviembre de 2023 y agosto de 2025, lo que confirma que el ajuste está destripando el tejido de las pequeñas y medianas empresas del país en lugar de limitarse a recortar las empresas periféricas.
Esto es importante porque las PYMES en Argentina han funcionado durante mucho tiempo como el principal motor de empleo fuera del sector público. A diferencia de las grandes multinacionales que pueden absorber los shocks cambiarios a través de ingresos por exportaciones o reservas de divisas, las pequeñas empresas normalmente operan en pesos, compran insumos a precios en dólares y dependen casi por completo de la demanda de los consumidores locales.
Cuando esa demanda se contrae –como ocurre durante un fuerte ajuste fiscal– estas empresas no tienen protección. Las enormes pérdidas del sector del transporte, por ejemplo, reflejan tanto la eliminación de los subsidios al combustible como una caída en los volúmenes de carga a medida que se desacelera el comercio interno.
Indicadores de insolvencia y crisis de default Más allá de las bajas formales, las dificultades corporativas se están extendiendo a través de los tribunales y los mercados crediticios. El industrial Leonardo Rosario Rosato informó que los concursos preventivos crecieron un 130 por ciento en 2025 respecto a 2023.
Este aumento de las reestructuraciones supervisadas por los tribunales coincide con lo que los analistas describen como la peor racha de impagos corporativos desde la pandemia, con casos importantes surgiendo en los sectores manufacturero, agrícola y energético. Los mayores costos de endeudamiento local tras las reformas cambiarias han dejado a muchas empresas incapaces de refinanciar la deuda denominada en dólares.
Un concurso preventivo es un procedimiento legal argentino que permite a una empresa negociar con acreedores bajo supervisión judicial antes de caer en quiebra total. El salto del 130% es significativo porque indica que los dueños de negocios ven suficiente viabilidad futura para intentar la reestructuración; sin embargo, el gran volumen sugiere que muchos no tendrán éxito.
Para los lectores extranjeros que no están familiarizados con el ciclo económico de Argentina, este patrón se hace eco de las secuelas de episodios de devaluación anteriores, donde un cambio repentino en el tipo de cambio revaloriza instantáneamente las deudas que se contrajeron cuando el peso estaba más fuerte.
Por qué esto es importante para residentes e inversores Para los expatriados y los inversores extranjeros, el colapso en el número de empresas que emplean indica un estrechamiento del mercado laboral formal y una disminución de la demanda de los consumidores en áreas urbanas clave. La pérdida de 341.396 empleos registrados reduce directamente el ingreso disponible, eleva la morosidad de los préstamos a los hogares a su nivel más alto desde 2004 y debilita la base de clientes de las empresas de servicios.
Los inversores que mantienen posiciones en bonos corporativos argentinos o que están considerando ingresar al mercado deben sopesar las proyecciones oficiales de crecimiento del PIB frente a un panorama donde las empresas más nuevas son especialmente vulnerables, con el 34 por ciento de todos los cierres recientes afectando a empresas de menos de tres años.
La concentración de cierres entre empresas jóvenes plantea una cuestión estructural sobre el ecosistema empresarial del país. Las empresas emergentes y de reciente creación suelen carecer de ganancias retenidas o de relaciones bancarias para sobrevivir a una caída prolongada de la demanda.
Si la tendencia actual persiste, Argentina corre el riesgo de perder no sólo los empleos actuales sino también la próxima generación de empresas que de otro modo habrían madurado hasta convertirse en empleadores de tamaño mediano.
La narrativa de la recuperación bajo tensión Los defensores de la terapia de shock de Milei apuntan al enfriamiento de la inflación y al pronóstico de Moody’s de un crecimiento del PIB del 3 por ciento en 2025 después de una contracción del 3,5 por ciento en 2024. Sin embargo, la extinción masiva de las pequeñas empresas complica la historia de la recuperación. Con una utilización de la capacidad manufacturera rondando el 58 por ciento y bancos reacios a prestar en medio de crecientes impagos, la brecha se está ampliando entre un reducido grupo de ganadores en los mercados financieros y los miles de tiendas y talleres cerrados que alguna vez emplearon a familias argentinas.
Lo que hay que observar a continuación es si el ritmo de desregistro disminuye si la inflación continúa enfriándose y los salarios reales comienzan a recuperarse, o si el daño a las cadenas de suministro de las PYME se refuerza a sí mismo, donde cada cierre reduce la demanda de las empresas supervivientes, provocando más quiebras. Otra cuestión abierta es si el gobierno introduce alguna línea de crédito específica o un plan de garantía para las pequeñas empresas, o sigue comprometido con un ajuste puramente impulsado por el mercado.
Para los tenedores de bonos, la señal clave será si la ola de impagos permanece contenida dentro del segmento de las PYME o comienza a extenderse a las empresas cotizadas más grandes que anclan el perfil de deuda internacional de Argentina.
Preguntas frecuentes ¿Cuántas empresas han cerrado en la Argentina con Javier Milei? Según datos de la SRT citados por Ámbito Financiero, 28.262 empresas empleadoras han sido dadas de baja desde que inició la administración de Milei, y más de 5.600 de esos cierres se produjeron en 2026.
¿Qué está impulsando el aumento de las quiebras empresariales? El programa de terapia de shock, que incluye profundos recortes del gasto, una fuerte devaluación de la moneda y la eliminación de subsidios, ha reducido el poder adquisitivo de los consumidores y aumentado los costos operativos. Las solicitudes de quiebra preventiva aumentaron un 130 por ciento en 2025 en comparación con 2023, lo que refleja una grave presión sobre las pequeñas y medianas empresas.
¿Qué sectores y empresas se ven más afectados? Los servicios de transporte y almacenamiento, los bienes raíces, la construcción y la manufactura han perdido la mayor proporción de negocios. Las pequeñas y medianas empresas con hasta 500 empleados representan el 99,63 por ciento de todos los cierres, mientras que las empresas más nuevas, de menos de tres años, quedan desproporcionadamente eliminadas.
Fuentes: Ámbito Financiero: Crisis de empresas y bajas durante la era Milei, Buenos Aires Times: Casi 22.000 empresas perdidas bajo Milei, El País: Milei lucha con la economía y pierde popularidad, Mazo4f: La gestión de Milei provoca la pérdida de 276.000 puestos de trabajo, Fortune: Mejora de Moody’s y las perspectivas de recuperación de Argentina