GUERRA. De acuerdo con el testimonio de familiares de dos bolivianos desaparecidos, detrás de estas convocatorias existirían “intermediarios” que operaban tanto en Bolivia como en Rusia. Ellos se encargan de gestionar exámenes médicos, tramitar pasaportes y coordinar el traslado de quienes aceptan la propuesta.
La promesa de recibir un bono de $us 16.000 al llegar a Rusia, además de un salario mensual de $us 2.500, se ha convertido en el principal incentivo utilizado para reclutar bolivianos con destino a la guerra entre Rusia y Ucrania. Las ofertas circulan mediante contactos personales y redes sociales, donde también se asegura a los interesados que no serán enviados al frente de combate.
De acuerdo con el testimonio de familiares de dos bolivianos desaparecidos, detrás de estas convocatorias existirían “intermediarios” que operaban tanto en Bolivia como en Rusia. Ellos se encargan de gestionar exámenes médicos, tramitar pasaportes y coordinar el traslado de quienes aceptan la propuesta. Incluso, en conversaciones de WhatsApp a las que accedió Cadena A, se ofrece un supuesto contrato con el Ministerio de Defensa de Rusia para dar mayor confianza a los postulantes.
Uno de los casos es el de José María, quien aparece en un video grabado desde una trinchera. Vestido con uniforme militar, asegura estar combatiendo junto a tropas rusas.
“Cómo está mi gente, tengan ustedes buenas tardes. Habla José María desde Rusia, la guerra. Estamos aquí en la zona cero con mi equipo. Aquí está el loco Vito y mi comandante (…). Como pueden ver, esta es la vida que vivimos día a día. Día a día pura adrenalina, una bendición día a día. Ahí tenemos nuestras provisiones (…). Contentos, así es la vida, a eso venimos”, relata mientras muestra a sus compañeros y el lugar donde permanecen.
Sin embargo, el contacto con él y con su primo Iván, quien viajó en las mismas circunstancias, se perdió. Sus familiares recibieron información de que ambos habrían fallecido en combate, aunque hasta ahora no existe una confirmación oficial. Ante esa incertidumbre, decidió instalar un velorio simbólico y solicitar al Gobierno que gestione información sobre su situación y, en caso de confirmarse su muerte, facilite la repatriación de sus restos.
“Estamos haciéndole algo simbólico, porque tampoco tenemos nada de él. Ahí está su altar, como lo ve, de mi hermano (José María). No hace mucho nos enteramos igual de que mi primo había fallecido hace tres días. Los dos se fueron juntos”, contó la hermana de José María a Cadena A, quien pidió mantener en reserva su identidad.
Los familiares sostienen que al menos 30 bolivianos habrían sido trasladados a Rusia mediante este mecanismo y aseguran que las captaciones continúan. Incluso, afirman que recientemente otra persona fue contactada para sumarse al grupo, por lo que consideran que el reclutamiento sigue activo desde abril.
Frente a estas denuncias, la Embajada de Bolivia en Rusia emitió el 17 de junio un comunicado de advertencia. “Ante la circulación de anuncios de empleo vinculados con los conflictos bélicos que ofrecen cuantiosas sumas de dinero, advierte de manera categórica que la incorporación a estas actividades no solo involucra un alto riesgo de estafa promovida por intermediarios inescrupulosos, sino que también supone un máximo riesgo contra la integridad física y la vida de las personas”, señaló la representación diplomática.
Pese a ello, hasta el momento la administración del presidente Rodrigo Paz no ha emitido una posición oficial sobre las denuncias de reclutamiento de bolivianos para participar en el conflicto armado iniciado en febrero de 2022.
En redes sociales también circula otro video en el que dos hombres identificados como bolivianos afirman haber permanecido más de 50 días en el frente de batalla y haber sobrevivido, aunque con heridas que requirieron atención médica.
“Agradecer a Dios por permitirnos salir con vida. En mi caso, agradecerle al consulado boliviano porque cuando estuve en el hospital fueron a visitarme, me tomó una declaración; agradecido con la embajada”, manifestó uno de ellos. El otro confirmó que ambos lograron abandonar la zona de combate y aseguró que “pronto estaremos allá (en Bolivia)”, mientras ambos aparecen vistiendo uniformes militares.
La hermana de José María pidió a la población que no dejara seducir por estas ofertas laborales. Según afirmó, las promesas económicas no reflejan la realidad y el mayor riesgo es terminar desaparecido o perder la vida lejos del país, como tema que haya ocurrido con su hermano y su primo.
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