Comercio
Hechos clave
—El choque. Panamá rechazó un informe que calificaba a su Zona Libre de Colón como un centro de contrabando y lavado de dinero.
—La zona. Es la zona de libre comercio más grande de América, con un movimiento de unos 25 mil millones de dólares al año.
—El informe. Un grupo contra el comercio ilícito lo llamó un notorio punto de transbordo de mercancías prohibidas.
—La refutación. Las autoridades dicen que los casos ilegales son una pequeña fracción del comercio total de la zona.
—La clasificación. El mismo informe colocó a Panamá en el segundo lugar de Centroamérica contra el comercio ilícito.
Panamá está librando una batalla de reputación por una de sus joyas de la corona. El gobierno ha rechazado airadamente un informe que calificaba a la Zona Libre de Colónel centro libre de impuestos más grande de América, un paraíso para el contrabando.
Panamá ha rechazado un informe que califica su Zona Libre de Colón como un centro de contrabando, defendiendo la zona libre de impuestos más grande de América contra daños a su reputación. El rechazo vino desde arriba. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, la autoridad aduanera y la propia administración de la zona actuaron para rechazar las afirmaciones que, según dijeron, presentaban injustamente al centro como tolerante con el crimen organizado.
Para un lector extranjero, lo que está en juego va más allá del orgullo. La zona es un pilar de la economía basada en el comercio de Panamá, y su reputación determina cómo los bancos, aseguradoras e inversionistas tratan a todo el país.
Las zonas de libre comercio son áreas económicas especiales donde las mercancías pueden importarse, almacenarse, reenvasarse y reexportarse sin pagar los derechos o impuestos aduaneros habituales. Existen para atraer el comercio internacional al reducir los costos y simplificar el papeleo para las empresas que utilizan un país como puente logístico en lugar de mercado final.
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De qué se trata la disputa de la Zona Libre de Colón La disputa fue provocada por un informe internacional. Una coalición privada que hace campaña contra el comercio ilícito evaluó a Centroamérica y señaló la zona como un punto débil en las defensas de la región.
Su lenguaje era duro. El informe describió la zona como un notorio punto de transbordo de mercancías sancionadas, falsificadas y de contrabando, y revivió un viejo apodo que la calificaba de paraíso para los contrabandistas.
El transbordo significa mover carga de un buque o vehículo a otro durante su viaje hasta un destino final. En el ámbito de la aplicación del comercio, el término suele indicar la preocupación de que las mercancías estén siendo desviadas para disfrazar su verdadero origen o para evadir sanciones y controles.
El director de la zona respondió con fuerza. Calificó las afirmaciones de excesivas, falsas e infundadas y sugirió que el grupo estaba sirviendo a los intereses comerciales de sus propios patrocinadores corporativos.
Los funcionarios también cuestionaron los hechos. Argumentaron que el informe se basó en casos obsoletos de hace más de dos años e incluso expresó erróneamente detalles básicos sobre cómo se administran la zona y sus puertos.
La defensa de Panamá en números El argumento central del gobierno fue de escala. Dijo que los incidentes ilegales representan una parte minúscula de una plataforma que mueve más de 25 mil millones de dólares en bienes cada año.
Las autoridades también apuntaron a la aplicación de la ley. Citaron fuertes inversiones en escáneres, cámaras de vigilancia y tecnología avanzada, y enfatizaron una política declarada de tolerancia cero para el contrabando y el lavado.
También hay un giro jurisdiccional. Los funcionarios señalaron que la vigilancia de las mercancías que entran o salen del país corresponde legalmente a la autoridad aduanera nacional, no a los propios administradores de la zona franca.
Esta división de responsabilidades es importante porque determina quién puede inspeccionar los envíos, quién tiene poder legal para confiscar el contrabando y, en última instancia, a quién se culpa cuando se escapan mercancías ilícitas. Las zonas francas suelen gestionar las operaciones comerciales dentro de sus perímetros, mientras que las aduanas nacionales controlan las fronteras.
Las cifras de ejecución respaldan parte del caso. La autoridad aduanera dice que ha incautado más de mil millones de dólares en bienes, y Panamá interceptó decenas de toneladas de cocaína el año pasado, gran parte de ella en la región de Colón.
El comercio del tabaco es un punto de tensión particular. El informe afirma que algunos segmentos del mercado están dominados por los cigarrillos de contrabando, muchos de los cuales pasan por Panamá no para la venta local sino para la reexportación a Sudamérica.
Una imagen más complicada El informe no fue todo críticas. De hecho, clasificó a Panamá en segundo lugar en Centroamérica por su desempeño contra el comercio ilícito, y elogió los recientes avances en capacidad y regulación aduanera.
Panamá tiene un progreso genuino que mostrar. Ha salido tanto de una lista gris internacional de lavado de dinero como de la lista de jurisdicciones de alto riesgo de la Unión Europea, hitos que los funcionarios están deseosos de proteger.
Ser eliminado de esas listas no es meramente simbólico. Afecta si los bancos extranjeros procesarán transacciones, si las relaciones bancarias corresponsales permanecerán abiertas y si las empresas enfrentarán un escrutinio adicional o costos más altos al hacer negocios con sus contrapartes panameñas.
Sin embargo, la advertencia subyacente no es infundada. Las mismas características que hacen de Panamá una potencia logística, sus puertos y zonas francas, son las que las redes criminales intentan explotar para mover mercancías por toda la región.
La amenaza también está cambiando de forma. Los investigadores dicen que a medida que se endurecen los controles de contenedores, los contrabandistas se están desplazando hacia paquetes pequeños enviados por vía aérea y por comercio electrónico, un desafío para las aduanas de todo el mundo.
Lo que queda por ver es si Panamá puede mantener su posición mejorada mientras maneja la tensión inherente entre velocidad y escrutinio en un importante centro comercial. ¿Una aplicación más estricta ralentizará el comercio lo suficiente como para impulsar los negocios a otros lugares, o la tecnología y la coordinación permitirán ambos objetivos a la vez?
Preguntas frecuentes ¿Qué es la Zona Libre de Colón? La Zona Libre de Colón, en el extremo caribeño del Canal de Panamá, es la zona de libre comercio más grande de América y un importante centro de reexportación mundial. Las empresas importan, almacenan y reexportan allí mercancías con ventajas fiscales y aduaneras, y la zona mueve alrededor de 25.000 millones de dólares en comercio al año.
¿Por qué Panamá rechazó el informe? Los funcionarios dijeron que el informe presentaba injustamente a la zona como tolerante con el crimen organizado, se basaba en casos obsoletos y dañaba la economía de Panamá. Argumentaron que los incidentes ilegales son una pequeña fracción del comercio total y señalaron la inversión en escáneres, tecnología y una política de tolerancia cero.
¿Por qué esto es importante para los inversores? La economía de Panamá depende de su reputación como un centro comercial y financiero limpio y eficiente. Las afirmaciones que vinculan su emblemática zona franca con el contrabando y el blanqueo pueden afectar las relaciones bancarias, los seguros y la confianza de los inversores en todo el país.