El exministro para Vivienda y Hábitat y uno de los impulsores de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), Ricardo Molina, demostró que los terremotos del pasado 24 de junio obligan a revisar los criterios de diseño y construcción aplicados en el país, con el fin de incorporar nuevos parámetros frente a eventos sísmicos de gran magnitud.
Durante una entrevista concedida al programa Al Instante por Unión Radioel ingeniero sostuvo que la evaluación de los edificios afectados debe realizarse tomando en cuenta la normativa vigente al momento de su construcción y no con reglamentos aprobados años después.
Hay que revisar “las normas y comenzar entre todos los expertos en el área, nacionales e internacionales, a ver cómo considerar eventos como estos para desarrollar nuevos métodos”, expresó Molina.
Asimismo, explicó que las técnicas de inspección deben considerar la evolución de las normas de ingeniería a lo largo del tiempo.
“Hay que evaluar la fecha en que fueron construidos, porque las normas van cambiando, no puedes evaluar una edificación con normas de 2021 o 2019, que entiendo que fue la última actualización”, subrayó.
Defienden calidad de viviendas ante críticas por los sismosLas declaraciones se producen en medio del debate generado por los daños registrados en varios complejos de la Gran Misión Vivienda Venezuela, especialmente en el estado La Guaira, una de las entidades más golpeadas por el doble terremoto.
Entre las estructuras con mayores afectaciones figuran los conjuntos residenciales construidos en el sector Caribe de Caraballeda por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE), organismo encargado durante años de desarrollar importantes obras de infraestructura y proyectos habitacionales del Estado.
Estos urbanismos se concentraron parte de los trabajos de búsqueda y rescate tras presentar colapsos parciales y daños estructurales de consideración.
En ese contexto, Molina rechazó las críticas dirigidas a la calidad de las construcciones y defendió el trabajo realizado por los profesionales venezolanos durante el desarrollo del programa habitacional.
“Hubo, otra vez, estas miserias humanas criticando en las primeras horas a la ingeniería ya los constructores venezolanos de piratas, de tramposos. No, la fuerza que desataron los sismos fue totalmente fuera de orden”, manifestó.
El exministro también se refirió al uso de poliestireno expandido en algunas edificaciones, un material que, según dijo, fue confundido por muchas personas con anime tras difundirse imágenes de estructuras colapsadas.
Explicó que este elemento forma parte de sistemas constructivos utilizados internacionalmente y que su función principal es “aislar ante la temperatura, calor o frío, y hacer más eficientes y confortables las áreas interiores de la edificación y aligerar el peso de la construcción”.
Molina propone redefinir la planificación urbana y reconstrucción en La GuairaRespecto a la etapa de reconstrucción, Molina afirmó que el país enfrenta ahora el desafío de redefinir la planificación urbana en las zonas afectadas y avanzar hacia soluciones habitacionales seguras para las familias que perdieron sus viviendas.
“Por eso el plan que está anunciando la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, de garantizar la accesibilidad a las viviendas, no es sólo construirlas, sino que las familias puedan acceder a esas viviendas con el apoyo del gobierno revolucionario”.
Finalmente, señaló que la reconstrucción debe ir acompañada de una revisión del ordenamiento territorial y de los criterios que definirán el desarrollo urbano en el estado La Guaira durante los próximos años.
“Todo lo que se haga hoy tiene que contribuir al desarrollo, a la construcción de ese futuro. ¿Cómo vamos a afrontar la nueva zonificación en La Guaira? ¿Cuáles son las zonas donde se podrá construir y qué tipo de construcciones se podrán hacer? Si se van a construir edificios, ¿qué densidad y tamaño van a tener? ¿Todo eso se determinará?”, expresó.