16.5 C
Buenos Aires
Thursday, July 9, 2026
More

    Un tribunal federal de apelaciones ratifica el retiro del nombre de Donald Trump de la fachada del Centro Kennedy en Washington

    Un tribunal federal de apelaciones del Distrito de Columbia ratificó este miércoles que el nombre del presidente Donald Trump no podrá ser reincorporado a la fachada del Centro Kennedy para las Artes Escénicas mientras se resuelve el litigio de fondo.

    El panel de tres magistrados desestimó una moción de suspensión de urgencia interpuesta por el Departamento de Justicia, la cual pretendía congelar provisionalmente los efectos de un fallo judicial previo que había obligado a retirar las letras con el apellido del mandatario del emblemático edificio.

    La representación legal del gobierno argumentó ante el tribunal que la remoción del nombre presidencial afectaría negativamente las campañas de recaudación de fondos de la institución y profundizaría su actual déficit financiero.

    Sin embargo, los jueces de apelación desestimaron esta postura en lo que constituye el segundo revés consecutivo para las aspiraciones del jefe de Estado en esta misma instancia judicial, aunque aclararon que la resolución de hoy no se pronuncia sobre el fondo de la demanda principal, permitiendo que el proceso de apelación general siga su curso.

    El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas ya había retirado la señalización con el nombre de Trump el pasado 12 de junio de 2026, acatando el dictamen emitido el 29 de mayo por un juez de primera instancia.

    En aquella sentencia, el magistrado asumió que la junta directiva del complejo cultural —integrada mayoritariamente por miembros afines al mandatario— carecía de las facultades legales y estatutarias para alterar de forma unilateral la identidad del recinto.

    El fundamento jurídico de la restricción radica en que el centro fue creado y denominado directamente mediante una ley del Congreso de los Estados Unidos en homenaje al presidente John F. Kennedy tras su asesinato en 1963.

    El fallo inicial enfatizó que la legislación federal vigente deja establecida de manera taxativa que el complejo debe portar de forma exclusiva el nombre del presidente Kennedy, delegando únicamente en el Capitolio, y no en la dirección ejecutiva del teatro, la potestad de autorizar cualquier modificación formal en su nomenclatura oficial.