El gobierno de los Estados Unidos anunció este miércoles su decisión de eliminar a Siria de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, en la que permanecía incluida desde 1979.
La medida, adoptada por la administración del presidente Donald Trump, representa un respaldo diplomático directo a la gestión del nuevo líder sirio, Ahmed al Sharaa, quien ejerció la conducción del país tras el derrocamiento de la dinastía de Bashar al Assad en 2024.
El secretario del Estado estadounidense, Marco Rubio, remitió la notificación oficial al Congreso de la Unión.
Hoy @POTUS informó al Congreso de su intención de rescindir la designación de Siria como Estado patrocinador del terrorismo. Este paso histórico abre nuevas posibilidades de recuperación y oportunidades económicas, dando al pueblo sirio la oportunidad de alcanzar la grandeza.
– Secretario Marco Rubio (@SecRubio) 8 de julio de 2026 La resolución entrará en vigor de forma automática en un plazo de 45 días, a menos que el Poder Legislativo promueva una iniciativa legal para bloquearla, un escenario considerado poco probable por analistas de política exterior.
El anuncio coincidió con una reunión bilateral celebrada en Ankara, Turquía, entre Trump y Sharaa en los márgenes de una cumbre de la OTAN.
Impacto económico y garantías institucionales.La administración de Donald Trump argumentó que la exclusión de la lista negra internacional es indispensable para viabilizar la reconstrucción económica del país de Oriente Medio, devastado tras años de conflicto civil y la posterior transición política.
El levantamiento previo de algunas sanciones ejecutivas por parte de la Casa Blanca había tenido un alcance limitado debido a que las corporaciones globales aún enfrentaban severos riesgos legales dentro de la jurisdicción estadounidense si mantenían operaciones comerciales en territorio sirio.
De acuerdo con el comunicado oficial de la Secretaría de Estado, la reactivación institucional de Siria y la apertura de nuevos flujos de inversión extranjera directa buscan estabilizar una región afectada por crisis de refugiados y por el accionar de organizaciones extremistas como el Estado Islámico.
El jefe de la diplomacia estadounidense precisó que la remoción del estatus restrictivo se fundamentó en la recepción de garantías formales suscritas por Sharaa, en las cuales se compromete a que el Estado sirio no financiará ni amparará actos de terrorismo internacional en el futuro.
Geopolítica regional y posiciones de seguridadEl respaldo explícito de la Casa Blanca a Ahmed al Sharaa —un exlíder insurgente que ha adoptado una postura de unificación institucional vistiendo trajes civiles en sus encuentros internacionales— avanza a pesar de las reservas estratégicas manifestadas por Israel.
El gobierno de Tel Aviv ha mantenido una política de seguridad activa en la zona, ejecutando de forma recurrente ataques aéreos en el espacio soberano sirio para contrarrestar amenazas en sus fronteras.
Durante la sesión de trabajo sostenido en territorio turco, el presidente Donald Trump elogió los esfuerzos de centralización política desplegados por el mandatario sirio para coordinar las distintas facciones tras medio siglo de régimen de la familia Assad.
Por su parte, Marco Rubio enfatizó que la consolidación de una Siria unificada y en paz con sus vecinos fronterizos constituye un factor de estabilidad que beneficia no solo la seguridad nacional de las potencias de la región, sino el equilibrio geopolítico global.