Una periodista británico denunció que terminó bajo el interrogatorio de supuestos funcionarios del gobierno venezolanomientras intentaba entrevistar a personas damnificadas por los recientes terremotos.
La comunicadora Catherine Ellis denunció que miembros de la policía de inteligencia civil la abordaron y fotografiaron su pasaporte en el Parque del Este, en Caracas, lugar donde permanecen refugiadas familias afectadas en campamentos provisionales.
De acuerdo con el relato de Ellis en la red social X, dos hombres se aproximaron a ella cuando conversaba con voluntarios y ciudadanos damnificados.
En ese momento, los individuos le exigieron su identidad, procedencia y el motivo de su estancia en el perímetro. Por lo tanto, la reportera procedió a identificarse en su condición de periodista y exhibió las credenciales correspondientes.
Interrogatorio y el registro de identidadPosteriormente, los hombres le aseguraron que pertenecían a los cuerpos de inteligencia del Estado venezolano y procedieron a registrar los datos personales de la reportera. Sobre el contenido del diálogo, Ellis detalló las preguntas específicas que formularon las autoridades durante el procedimiento.
Esta noche estuve en el Parque del Este hablando con voluntarios y familias afectadas que acampan allí. Estaba charlando con una familia cuando dos hombres se acercaron para ver qué estaba pasando y luego se fueron. Comencé a ayudar a la familia a trasladar sus cosas a la carretera (¡llevaba al gato!) tal como estaban… pic.twitter.com/9AAYVwbjEG
– Catherine Ellis (@Cat_lucy1) 5 de julio de 2026 “Me preguntaron qué estaba haciendo, así que dije que estaba hablando con la familia y los demás. Me preguntaron si los conocía, dije que no”, recordó.
Por otra parte, el profesional de la comunicación cuestionó la rigurosidad de la medida aplicada en el área de cobertura. Ellis argumentó que ya cumplía con los requisitos exigidos por la administración del parque para transitar y realizar su labor informativa.
De este modo, el periodista. rechazar las acciones de los funcionarios y realizó una serie de preguntas.
“Está bien verificar quién es alguien, compruebe que tenga una pulsera que ahora debe tener en el parque, pero yo la tenía y se la mostré, ¿entonces por qué la necesidad de interrogarme y tomar fotos de mi pasaporte? ¿Acaso todo el que entra al parque recibe ese nivel de trato?”, se cuestionó.