Un vecino del balneario El Cóndor, en la provincia de Río Negro, vivió una experiencia sumamente preocupante al detectar la presencia de un ejemplar de lobo marino visiblemente herido sobre la costanera local. El hallazgo llamó rápidamente la atención de una gran cantidad de familias que paseaban por esa villa marítimal, ya que el buen clima reinante había convocado a numerosos visitantes que recorrían la zona baja de la costanera viedmense. La aparición del animal lastimado encendió las alarmas y motivó un rápido llamado a las autoridades policiales locales.
El espécimen fue visto descansando de manera precaria muy cerca de las instalaciones de la Oficina de Turismo local y, ante el aviso urgente los guarda-ambientales de la provincia se desplazaron de inmediato hacia el sector costero y comenzaron a evaluar el tipo de lesiones que afectaban al mamífero desorientado.
Lobo marino: presencia inesperada La principal hipótesis médica apuntaba a que las heridas podrían haber sido provocadas por mordeduras de perros, por lo que el personal de seguridad procedió a delimitar de forma provisoria el perímetro para asegurar el área crítica, con el objetivo de evitar que el constante flujo de curiosos generara cuadros severos de estrés en el animal. El perímetro vallado se mantendrá vigente mientras los inspectores biológicos dictaminen los pasos a seguir sanitariamente.
Las autoridades recordaron que bajo ninguna circunstancia se debe intentar tocar, alimentar o mojar al ejemplar ya que estas conductas humanas imprudentes pueden provocar reacciones sumamente agresivas por parte de la fauna silvestre estresada.
La mayor preocupación de los guardafaunas locales radica en la interacción de los lobos con mascotas domésticas. Exigen firmemente a los dueños de los perros transitar por la costanera llevándolos con correa corta, ya que el contacto directo entre ambas especies resulta sumamente peligroso por la posible transmisión de enfermedades zoonóticas graves.
Las mordeduras de los canes suelen infectar las heridas de los lobos marinos empeorando drásticamente su salud general, por lo que las autoridades locales informaron que los agentes municipales realizarán patrullajes preventivos para labrar actas de infracción a quienes caminen con animales sueltos.
Este preocupante hallazgo invernal no es un hecho totalmente aislado dentro de la región costera de Viedma, ya que las playas rionegrinas forman parte del corredor biológico natural de diversas colonias de mamíferos marinos australes. Las fuertes tormentas y los frentes fríos suelen empujar a los ejemplares juveniles a buscar descanso playero.
Por su parte, la Dirección de Fauna reiteró que la colaboración de la comunidad denunciando estos casos es vital para salvarlos y que, una vez que los veterinarios le den el alta médica al lobito marino definirán cuál será su destino.
No se registran alertas meteorológicas para ninguna región del país.
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