Un grupo integrado por más de 100 médicos venezolanos y rescatistas argentinos partió en un vuelo humanitario desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, Buenos Aires, con destino a Venezuela para fortalecer la atención médica y las operaciones de rescate tras los fuertes terremotos ocurridos el 24 de junio.
El contingente de emergencia incluye expertos en medicina intensiva, emergencias, traumatología, cirugía general, pediatría, medicina interna y general, además de un especialista en neuropsiquiatría. Su incorporación busca apoyar la asistencia médica que brinde los equipos locales y extranjeros, los cuales suman esfuerzos para atender a los más de 12.000 heridos ya las comunidades afectadas por los terremotos.
Foto: Gabriel BastidasLos voluntarios forman parte del Unidad de Rescate del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA) y del Grupo Fénixbrigada internacional de rescate con sede en la ciudad Luján de Cuyo, en Argentina.
“Aunque estamos lejos de nuestro país, hemos querido poner nuestras manos al servicio de nuestro pueblo. Por eso hacemos este gran esfuerzo con esta misión humanitaria, para ayudar a seguir salvando vidas y sanar a tantas personas que han resultado heridas en la tragedia”, expresó Indira Acostapresidenta de la Asociación de Médicos Venezolanos en Argentina (Asomevenar).
El avión piloteado por Enrique Piñeyrofundador de la ONG solidariotambién transporta un cargamento de cuatro toneladas de suministros médicos donados por la Cruz Roja Argentina.
Piñeyro ha utilizado su avión Boeing 787 no solo para liderar operaciones de rescate de migrantes en el mar Mediterráneo, sino para vuelos de emergencia durante la pandemia del covid-19. El piloto ha gestionado corredores aéreos para evacuar a familias ucranianas durante la guerra, además de traslados de donaciones internacionales por crisis sanitarias.
Argentina forma parte de las naciones que enviaron grupos de rescate a Venezuela para colaborar en las operaciones de búsqueda de sobrevivientes tras los devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el 24 de junio.
Foto: Gabriel Bastidas