En el sur de Líbano, más de 700.000 personas permanecen desplazadas y sin posibilidad de regresar a sus hogares, cuatro meses después del inicio de la tregua entre Israel y el grupo terrorista libanés Hezbollah.
El último alto el fuego, alcanzado a mediados de abril y prorrogado en varias ocasiones, no devolvió la seguridad ni permitió reconstruir la vida de las familias afectadas, según informó la organización Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) y la agencia humanitaria de la ONU. Los ataques israelíes continuaron tras el acuerdo, con bombardeos, incursiones, destrucción de viviendas y operaciones militares que se extendieron al sur del río Litani. El Ministerio de Sanidad del Líbano cifró en 4.298 las personas fallecidas desde el 2 de marzo, entre ellas 135 profesionales sanitarios, además de más de 12.000 heridos.
Fuente: Infobae