7.9 C
Buenos Aires
Thursday, July 2, 2026
More

    Por qué Brasil está construyendo el primer submarino nuclear de América Latina

    Defensa

    Hechos clave

    —El objetivo. Brasil está construyendo el Álvaro Alberto, que será el primer submarino de propulsión nuclear de América Latina.

    —El socio. Se construye en Itaguaí, cerca de Río, y la empresa francesa Naval Group transfiere tecnología de casco.

    —El costo. El programa de submarinos más amplio ha absorbido alrededor de 40.000 millones de reales (7.700 millones de dólares) desde 2008.

    —El retraso. La colocación de la quilla se pospuso ahora para 2027 y el lanzamiento para alrededor de 2037.

    —La nueva pregunta. La marina ahora aboga por tres barcos nucleares, no uno.

    —La misión. Su trabajo es proteger la Amazonia Azul, la zona costa afuera rica en petróleo de Brasil.

    El Submarino nuclear de Brasil es uno de los proyectos de defensa más ambiciosos del mundo en desarrollo. Con décadas de preparación, convertiría a Brasil en el primer país del hemisferio sur en construir y operar un buque de este tipo.

    Por qué Brasil está construyendo el primer submarino nuclear de América Latina. (Foto reproducción de Internet) El barco lleva el nombre de Álvaro Alberto, en honor a un pionero de la ciencia nuclear de Brasil. Es la pieza central de un largo esfuerzo naval conocido como Programa de Desarrollo Submarino.

    Para un lector extranjero, lo llamativo es la empresa a la que Brasil intenta incorporarse. Sólo un puñado de naciones pueden diseñar y construir submarinos de propulsión nuclear.

    Qué es el submarino nuclear de Brasil El Álvaro Alberto está diseñado para tener unos cien metros de largo y desplazar unas seis mil toneladas. Llevará armas convencionales, torpedos y misiles antibuque, no armas nucleares.

    La palabra clave es propulsión. Un reactor nuclear permite que un submarino permanezca sumergido durante meses y se adentre en el mar, algo que los barcos diésel no pueden igualar.

    El trabajo está dividido por diseño. El Grupo Naval de Francia ayuda con el casco y el entrenamiento, mientras que Brasil construye el reactor por sí mismo, manteniendo la delicada tecnología nuclear en manos nacionales.

    Es el quinto y último submarino de un plan mayor. Los primeros fueron cuatro barcos convencionales de la clase Riachuelo, tres ya entregados y el último muy cerca.

    Por qué Brasil lo quiere La misión declarada es proteger la Amazonia Azul, la vasta extensión de océano frente a la costa de Brasil. Esa zona alberga la mayor parte del petróleo y el gas del país, además de una gran riqueza pesquera y mineral.

    El objetivo más profundo es la disuasión y el prestigio. Una armada que puede esconder un barco en el mar durante meses obtiene un arma que podría sobrevivir a un primer ataque y disuadir a cualquier agresor.

    También hay un argumento industrial. Los funcionarios señalan una base tecnológica, más de cuarenta empresas y miles de empleos calificados creados en torno al programa.

    La medida tampoco lleva ninguna etiqueta de armas atómicas. Brasil subraya que el barco cumple con las normas de no proliferación, ya que se permite la propulsión nuclear pero no las armas nucleares.

    Los retrasos, el dinero y la nueva vuelta de tuerca El problema es el tiempo y el costo. El programa más amplio ha absorbido unos cuarenta mil millones de reales, cerca de ocho mil millones de dólares, desde 2008, un promedio de poco más de dos mil millones de reales al año.

    Como resultado, el cronograma sigue disminuyendo. Un objetivo original cerca de 2024 se ha trasladado a una colocación de quilla en 2027 y un lanzamiento alrededor de 2037, un retraso de más de una década.

    Los funcionarios son directos al decir que la causa es la financiación, no la ingeniería. La Marina ha pedido mil millones de reales adicionales, cerca de doscientos millones de dólares, en 2026 sólo para mantener el ritmo actual.

    Aun así, la ambición va en aumento. A principios de 2026, un almirante de alto rango argumentó que Brasil debería construir tres embarcaciones nucleares, no una, para mantener un submarino en el mar en todo momento.

    La lógica es la simple disponibilidad. Con tres barcos, uno puede patrullar mientras otro entrena y un tercero se somete a mantenimiento, una rotación que un solo barco nunca podría sostener.

    Esa visión choca con la realidad presupuestaria. Triplicar la flota multiplicaría un costo que al país ya le cuesta financiar en su totalidad, lo que convertiría la idea en una aspiración más que un plan.

    Para un observador externo, la conclusión es doble. Brasil está realmente cerca de una capacidad de élite, pero su cronograma aumentará o disminuirá con el presupuesto de cada año y no con el astillero.

    ¿Qué es el submarino nuclear de Brasil? Se trata del Álvaro Alberto, que será el primer submarino de propulsión nuclear de América Latina, construido en el complejo naval de Itaguaí, cerca de Río de Janeiro. Utiliza un reactor construido en Brasil y un casco asistido por Francia, y sólo llevará armas convencionales.

    ¿Por qué se retrasa? Los funcionarios dicen que los retrasos se deben a una financiación irregular más que a fallos técnicos. La colocación de la quilla se retrasó hasta 2027 y el lanzamiento hasta aproximadamente 2037, y la marina solicitó dinero adicional en 2026 para mantener el proyecto en marcha.

    ¿Lleva armas nucleares? No es así, porque el submarino es de propulsión nuclear pero está armado de forma convencional, con torpedos y misiles antibuque. Brasil dice que el proyecto cumple con las normas internacionales de no proliferación.