Comercio
Hechos clave
—La reunión. Los jefes de comercio de los tres países realizarán una revisión virtual el 1 de julio, el primer punto de control obligatorio del pacto seis años después de su entrada en vigor.
—La jugada de México. El presidente Sheinbaum firmó una carta pidiendo formalmente extender el acuerdo por 16 años, hasta 2042; Canadá ha hecho lo mismo.
—Lo desconocido. Washington no ha dicho si estará de acuerdo; Ambos vecinos están a la espera de la posición de Estados Unidos.
—Las agendas. México pone sobre la mesa 13 temas y Estados Unidos 14, con el sector automotriz y las reglas de origen en el centro.
—Dos caminos. Un sí amplía el pacto hasta 2042; a no inicia revisiones anuales y lo mantiene vigente hasta 2036.
—La escala. El comercio trilateral de bienes ha crecido de unos 803.000 millones de dólares a más de 1,6 billones de dólares al año durante dos décadas.
La revisión del T-MEC que comienza el 1 de julio comienza con una asimetría inusual: México y Canadá han pedido formalmente extender el pacto por otros dieciséis años, y la única voz que aún falta es la que más importa: la de Washington.
México y Canadá piden extender el T-MEC hasta 2042 mientras EE.UU. espera. (Foto reproducción de Internet) El miércoles, los ministros de Comercio de Estados Unidos, México y Canadá se reunirán por videoconferencia para iniciar la primera revisión obligatoria de su pacto comercial, seis años después de que reemplazó al antiguo TLCAN. Conocido como T-MEC en México y CUSMA en Canadá, el acuerdo se redactó con este punto de control incorporado.
Lo que hace diferente esta apertura es que dos de los tres socios ya han mostrado su mano. La presidenta Claudia Sheinbaum dijo esta semana que firmó la carta que establece la posición de México y Canadá ha avanzado en la misma dirección.
Lo que realmente decide la revisión del T-MEC El mecanismo ofrece dos caminos claros. Si los tres gobiernos están de acuerdo, el pacto se confirma para un nuevo mandato de dieciséis años hasta 2042, y el reloj se reinicia.
Si no todos están de acuerdo, el acuerdo no fracasa.
En lugar de ello, entra en una década de revisiones anuales y permanece plenamente vigente al menos hasta 2036, con los tres países aún en libertad de acordar una extensión en cualquier punto del camino. Los funcionarios mexicanos se han esforzado en enfatizar que no extenderlo ahora no es el fin del acuerdo.
En sus declaraciones previas a la reunión, Sheinbaum dijo que México había hecho su parte y ahora estaba esperando a Estados Unidos. El ministro de Economía, Marcelo Ebrard, que dirige la parte mexicana junto con sus homólogos estadounidenses y canadienses, informará sobre el resultado más adelante esta semana.
Donde las tres partes no están de acuerdo Las conversaciones no son una pizarra en blanco. Ebrard ha dicho que México llega con trece temas que quiere discutir, mientras que Estados Unidos ha presentado catorce y Canadá establecerá su propia lista.
El más difícil de ellos es la industria del automóvil. Washington quiere reglas más estrictas sobre la cantidad de vehículos que deben fabricarse dentro de América del Norte y un bloqueo más firme a la entrada de piezas chinas a la región a través de plantas mexicanas.
Esas demandas se suman a un régimen arancelario que ya está parcialmente vigente. Los bienes que cumplen con las reglas de contenido del pacto entran a Estados Unidos libres de impuestos, mientras que aquellos que no lo hacen enfrentan un arancel específico de alrededor del veinticinco por ciento, con aranceles adicionales aplicados al acero, el aluminio y los vehículos.
Por qué la revisión del T-MEC es importante más allá de América del Norte Los números explican lo que está en juego. El comercio entre los tres países ha crecido desde aproximadamente ochocientos mil millones de dólares hace dos décadas a más de un billón y medio de dólares al año, uniendo sus fábricas en un solo sistema de producción.
Para el resto de América Latina, el auge del nearshoring en México es el punto de referencia con el que se mide cada economía, por lo que un pacto más desordenado o más incierto podría redistribuir parte de esa prima de inversión. Para los inversores, la señal del 1 de julio probablemente no sea ni alivio ni alarma, sino la perspectiva de años de negociaciones abiertas sobre la relación comercial más importante de la región.
Queda una nueva ronda por venir. Los funcionarios mexicanos esperan una reunión en persona de los tres equipos comerciales alrededor del 20 de julio, cuando los negociadores comenzarán a trabajar en los textos detallados en lugar de la dirección amplia acordada esta semana.
Preguntas frecuentes ¿Qué es la revisión del T-MEC el 1 de julio? Se trata de la primera revisión conjunta obligatoria del pacto comercial de América del Norte, realizada seis años después de que el acuerdo entrara en vigor. Los tres ministros de Comercio se reúnen por vídeo para decidir la próxima fase del acuerdo.
¿Qué han pedido México y Canadá? Ambos han solicitado formalmente que el pacto se prorrogue dieciséis años, hasta 2042. El presidente de México ha firmado la carta en la que se establece esa posición.
¿Qué pasa si el trato no se extiende? El pacto no termina. Pasa a una serie de revisiones anuales y permanece en vigor al menos hasta 2036, durante el cual los tres países aún pueden acordar extenderlo.
¿Cuáles son los principales puntos de disputa? Las cuestiones más difíciles son las normas que rigen la cantidad de un automóvil que debe fabricarse en la región y el esfuerzo por mantener fuera las piezas chinas. Los aranceles ya se aplican al acero, el aluminio y los vehículos que no cumplen.