Economía
Hechos clave
—La cumbre. La confederación del sector privado de Bolivia reunió a 59 organizaciones empresariales en Cochabamba el 30 de junio.
—La demanda. Pidieron un Plan de Emergencia Económica además de profundas reformas estructurales.
—La advertencia. El jefe de la confederación, Giovanni Ortuño, dijo que la economía está al límite de su capacidad, cerca de la estanflación.
—El gatillo. Alrededor de cincuenta días de bloqueos de carreteras dejaron la economía, según sus palabras, al borde del colapso.
—El costo. Un organismo del sector agrícola estimó que los bloqueos le costaron a la agricultura unos 3.000 millones de dólares.
—El contexto. El presidente Rodrigo Paz asumió el cargo en noviembre, poniendo fin a casi dos décadas de gobierno socialista.
Los líderes empresariales de Bolivia han declarado una emergencia económica en Bolivia en todo menos en el nombre, reuniéndose para exigir medidas de rescate y reformas después de semanas de caos.
Empresarios bolivianos exigen un plan de emergencia tras el caos. (Foto reproducción de Internet) El sector privado de Bolivia rara vez habla con una sola voz. Esta semana así fue y el mensaje fue sombrío.
Decenas de grupos empresariales se reunieron para advertir que la economía se está quedando sin camino. Quieren un plan de emergencia ahora y reformas más profundas poco después.
Lo que pidió la cumbre de emergencia económica de Bolivia El encuentro fue organizado por la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, principal agrupación empresarial del país. Reunió a cincuenta y nueve organismos nacionales y regionales en la ciudad central de Cochabamba.
Su demanda principal era un plan de dos vías. La primera vía es la estabilización inmediata, la segunda, un conjunto de reformas estructurales, según el propio relato de la confederación sobre la cumbre.
La lista a corto plazo trata sobre la supervivencia. Cubre liquidez para las empresas, un suministro confiable de diésel, libertad de movimiento en las carreteras y alivio para los balances en dificultades.
La lista más larga es sobre fundaciones. Busca seguridad jurídica, inversión privada, reforma fiscal, un código laboral modernizado y una reducción importante de la burocracia.
Que mal se han vuelto las cosas El presidente de la confederación, Giovanni Ortuño, no suaviza el panorama. Dijo que la economía se encuentra al límite de su capacidad.
Señaló la escasez de divisas fuertes, los surtidores de combustible vacíos y el aumento de los costos. En conjunto, advirtió, aumentan el riesgo real de estanflación, la combinación tóxica de una economía estancada y una inflación alta.
La causa inmediata estaba en la mente de todos. Alrededor de cincuenta días de bloqueos de carreteras habían estrangulado las cadenas de suministro antes de que fueran levantadas a finales de junio.
Un organismo del sector agrícola estimó los daños sólo a la agricultura en aproximadamente tres mil millones de dólares. Ortuño argumentó que todo el país, no sólo las empresas, terminó pagando esa factura.
Los exportadores lo sintieron con mayor intensidad. Los grupos comerciales advirtieron que el comercio normal tardaría hasta tres semanas en recuperarse incluso después de que se reabrieran las carreteras.
El coste humano también se esconde detrás de las cifras. Ortuño habló de la pérdida de medios de vida y de un tejido social deshilachado que una hoja de cálculo no puede capturar por completo.
El telón de fondo político El alegato llega al escritorio de un nuevo gobierno. El presidente Rodrigo Paz asumió el cargo en noviembre, poniendo fin a casi dos décadas de gobierno socialista.
Su equipo ha estado cortejando al Fondo Monetario Internacional y a Washington y ha comenzado a deshacer viejos controles. Los líderes empresariales reconocieron algunas señales iniciales positivas del gobierno.
Pero se quejaron de que la relación ha sido desordenada. Quieren un diálogo formal y planificado en lugar de reuniones dispersas con un sector a la vez.
Su discurso fue cuidadoso. El sector privado, dijo Ortuño, no quiere reemplazar al Estado, sólo tener un asiento vinculante en la mesa cuando se redacte la política económica.
Por qué un inversor externo debería darse cuenta Bolivia es pequeña, pero el momento es revelador. Una crisis ha abierto una rara ventana en la que las empresas y un gobierno con mentalidad de mercado parecen querer las mismas reformas.
Si esa alineación se mantiene, el país finalmente podría abordar los subsidios a los combustibles, las distorsiones monetarias y la oscuridad legal que han disuadido al capital extranjero durante años.
Hay activos que valen la pena. Bolivia cuenta con algunas de las reservas de litio más grandes del mundo, un premio para cualquiera que construya baterías y vehículos eléctricos.
Sin embargo, esas reservas han permanecido en gran medida bloqueadas. Años de control estatal y reglas cambiantes han mantenido a los grandes productores cautelosos, que es exactamente lo que el impulso reformista pretende solucionar.
El riesgo es que se cierre la ventana. Bolivia tiene un largo historial de planes de reforma que se estancan una vez que la emergencia inmediata se desvanece y los viejos intereses se reafirman.
Por ahora, la lectura honesta es una esperanza cautelosa. El diagnóstico es acordado y el ánimo es urgente, pero la prueba será si a las palabras fuertes les siguen leyes concretas.
Preguntas frecuentes ¿Qué hay detrás de la emergencia económica de Bolivia? La escasez de divisas fuertes, la escasez de combustible y el aumento de los costos han empujado a la economía hacia la estanflación. Alrededor de cincuenta días de bloqueos de carreteras en primavera empeoraron mucho la frágil situación.
¿Quién convocó la cumbre? La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, principal agrupación empresarial del país, reunió el 30 de junio en Cochabamba a cincuenta y nueve entidades nacionales y regionales.
¿Qué reformas quieren? Medidas inmediatas en materia de liquidez, diésel y libre circulación, seguidas de reformas estructurales en materia de seguridad jurídica, inversión privada, impuestos, normas laborales y reducción de la burocracia.
¿Cómo encaja el nuevo gobierno? El presidente Rodrigo Paz asumió el cargo en noviembre, poniendo fin a casi dos décadas de gobierno socialista, y está cortejando al Fondo Monetario Internacional. Los líderes empresariales acogieron con agrado las primeras señales, pero quieren un papel más formal en las políticas.