MUNDIAL. Argentina ha tenido la suerte de tener una ruta fácil hacia la final del Mundial 2026, ya que recién en la semifinal podría chocar contra un campeón del mundo: Brasil o Inglaterra. En dieciseisavos de final se enfrentará a Cabo Verde, luego a probablemente Egipto y en cuartos a Colombia.
La Selección de Argentina tiene una ruta más fácil para llegar a la final del Mundial 2026, hoy que recién en semifinales se enfrentaría a un campeón del mundo.
En dieciseisavos de final, la Albiceleste se enfrentará a Cabo Verde del famoso portero Vozinha. En octavos de final los dirigidos por Scaloni tendrán que enfrentarse al ganador de Egipto y Australia.
Ya en cuartos de final, Argentina podría encontrarse con Colombia, un rival de más peso, pero al que conoce de memoria porque se enfrentará en las Eliminatorias.
Recién en semifinales la Albiceleste podría enfrentarse a un campeón del mundo: Inglaterra o Brasil. En el caso de llegar a la final, el posible rival sería Francia o España.
En la fase de grupos Argentina pasó caminando, con victorias de 3 a 0 sobre Argelia en el debut, 2 a 0 sobre Austria y 3 a 1 sobre Jordania.
A pesar de sus 39 años, Lionel Messi fue la figura del cuadro de Scaloni, con seis goles convertidos y generando espacios para sus compañeros. Eso sí, hubo mucho respeto de parte de sus adversarios a Messi porque fueron tibios a la hora de marcarlo.
Ninguno de los tres rivales de fase de grupos exigió a la Argentina, incluso pese a que Jordania llegó a marcar un gol.
La mayor fortaleza de Argentina está de mediocampo hacia adelante, pero no ha encontrado un reemplazante que haga un trabajo similar al de Ángel Di María por el extremo izquierdo.
Argentina es un equipo largo, tiene variantes en el banco como Giovani Lo Celso o Julián Álvarez, pero no tiene otro jugador que con alguna individualidad pueda resolver un partido, como por ejemplo lo tiene Francia como Bradley Barcola y Rayan Cherki.
Scaloni dijo que el viernes Cabo Verde será un rival difícil, pero está demostrado que la Selección africana le gusta jugar al contragolpe y mantiene una disciplina táctica casi impecable.