Con profunda alegría y gratitud, la Arquidiócesis de Santa Cruz se celebró este viernes 26 de junio, el 55 aniversario de ordenación sacerdotal de Monseñor Sergio Gualberti, Arzobispo Emérito de Santa Cruz.
Hace exactamente cincuenta y cinco años, el 26 de junio de 1971, Monseñor Gualberti pronunciaba su “sí” definitivo al llamado de Cristo al recibir el sacramento del Orden Sacerdotal. Aquella respuesta generosa no sólo transformó su vida, sino que con el paso de los años se convertiría también en una bendición para millas de fieles bolivianos que encontraron en él un pastor cercano, prudente y profundamente comprometido con la Iglesia.
Su vocación adquirió un significativo carácter misionero cuando en noviembre de 1979 dejó Italia para llegar a Bolivia. Proveniente de la diócesis de Bérgamo, inició su servicio pastoral en La Paz y posteriormente fue enviado a Santa Cruz, donde desarrolló una de las etapas más importantes de su ministerio.
Su entrega fue reconocida por la Iglesia universal, cuando San Juan Pablo II lo nombró Obispo Auxiliar de Santa Cruz en 1999. Más adelante, el Papa Benedicto XVI lo designó Arzobispo Coadjutor y desde el 25 de mayo de 2013, asumió plenamente el gobierno pastoral de la Arquidiócesis, guiando a la Iglesia cruceña durante años de importantes desafíos sociales, eclesiales y pastorales.