Los hospitales de Caracas se han convertido en un punto de encuentro para cientos de personas que, en medio de la desesperación por encontrar información sobre familiares desaparecidos, revisan minuciosamente cada una de las listas hechas en papel y pegadas en las paredes de los centros médicos para ubicar a sus seres queridos.
Es una imagen que se repite en prácticamente todos los centros médicos que reciben pacientes provenientes de La Guaira, desde el Clínico Universitario, pasando por los de Catia, hasta el Domingo Luciani en El Llanito.
Uno de esos casos es el de Kenny, quien, junto a su mamá, buscaba de forma desesperada a una prima en el Periférico de Catia. Desde la entrada de emergencias del hospital, contó lo que ha estado viviendo tras el terremoto: “Hemos ido a varios hospitales, siempre esperando encontrarla en alguno, pero hasta ahora no hemos tenido suerte”. Su caso, lejos de estar aislado, es la norma en la mayoría de los centros asistenciales.
Familiares buscan a personas que permanecen desaparecidas tras terremoto | Foto: Ezequiel Carías“Aquí vienen muchos familiares a revisar las listas; he visto que llegan en moto y, si no encuentran el nombre ahí en las hojas de papel, salen de una a otro hospital”, explicó Andrés, un obrero voluntario en el Hospital Dr. José Gregorio Hernández (mejor conocido como el Hospital Los Magallanes de Catia).
Para facilitar la labor de encontrar familiares admitidos en los centros de salud, el gobierno encargado de Delcy Rodríguez habilitó el portal web localizapacientes.com, que permite identificar personas por nombre, apellido o número de cédula. El sitio, para la tarde de este sábado, a 72 horas del terremoto, registró a más de 2.500 pacientes.
El único hospital en el que había información sobre el sitio web era el Clínico Universitario | Foto: Ezequiel Carías.Se trata de una herramienta muy útil que, lamentablemente, ha chocado con problemas de coordinación y confusión en el campo físico.
Manuel, residente de Caracas, acudió al hospital Pérez Carreño en La Yaguara porque el sitio web le indicaba que su sobrina, desaparecida del desastre natural, se encontraba ahí. Al llegar, intenté hablar con el personal en el área de emergencias para corroborar que su familiar estaba en el centro. Sin embargo, estos solo se limitaron a remitirlo a las listas expuestas afuera, que detallaban la procedencia y el tratamiento de los pacientes. Al buscar, Manuel no consiguió el nombre de su sobrina.
La imagen de familiares revisando con cuidado cada lista se repite en cada hospital de Caracas | Foto: Ezequiel Carías”Entonces no sé qué hacer; la página dice que ella está aquí, por eso vine, pero su nombre no sale en las listas que tienen acá. Voy a esperar a ver si publican una actualizada o algo. Adentro no me dicen nada más; tampoco es culpa de esa gente (los trabajadores del hospital), están abrumados”, explicó.
El caso de Manuel es particular porque es uno de los pocos que conoce la página web habilitada por el gobierno; la gran mayoría de las personas van de hospital en hospital leyendo minuciosamente las listas buscando una buena noticia.
Las paredes de los hospitales se han convertido en una especie de mecanismo de comunicación masiva para los familiares de las víctimas. | Foto: Ezequiel CaríasLo habitual en cualquier hospital es que la zona de emergencias sea el punto de entrada de ambulancias con personas heridas; Sin embargo, en el contexto de Caracas tras el terremoto, la historia es otra: es el punto de llegada de millas de vehículos que traen donativos para heridos, familiares y médico personal.
Comida enlatada, material médico, medicinas y ropa se encuentran por montones en puntos de acopio improvisados en cada centro asistencial de la capital. Un panorama totalmente distinto al del punto de acopio oficial anunciado por Jorge Rodríguez en la Almacenadora Caracas en Catia, un lugar que mostraba apenas dos mesas con una decena de trabajadores sentados y un par de bolsas de comida.
El centro de acopio oficial anunciado por Jorge Rodríguez contrastaba mucho con los impulsados por ciudadanos comunes | Foto: Ezequiel CaríasReferente a las donaciones, muchos de los hospitales señalan que tienen bastantes alimentos, pero un insumo que les falta es material de limpieza, como desinfectante de pisos y cloro.
En contraste, no había un hospital en el oeste caraqueño en el que no se viera a los familiares de los afectados tomando sopa o comiendo arepas. Se trata de alimentos que salen del bolsillo de extraños a quienes el deseo de ayudar a los impulsó a moverse por la causa.
Familiares de víctimas en el Pérez de León recibieron sopa donada por particulares. | Foto: Ezequiel CaríasKelvin Reyes y Vanesa Uzcátegui son dos habitantes de La Vega. En la tarde de este sábado, se encontraban repartiendo sopa de res a cualquier persona que estuviera en el Hospital de Los Magallanes de Catia.
“Soy mamá, tengo familia, sé que hay mucha gente que está en la calle y que necesita una mano amiga. Queremos apoyarlos en este momento crítico que estamos pasando”, comentó Uzcátegui mientras servía la sopa.
No fue esa la única parada de ambos a lo largo del día; Dijeron que en la mañana estuvieron en el Colegio de Ingenieros, Bellas Artes y el hospital Domingo Luciani para repartir arepas. “Esto es parte de nuestra familia, es una obra de caridad. Sabemos que hay personas que no tienen cómo comer. Esto sale del bolsillo de cada uno de nosotros. Estamos comenzando desde esta mañana y vamos a seguir hasta que podamos”, concluyó Reyes.
Vanesa Uzcátegui regalando sopa a las personas en Los Magallanes de Catia | Foto: Ezequiel CaríasComo ellos dos, el apoyo de extraños para los familiares de los afectados, muchos de los cuales inclusive llevan dos noches en las entradas de emergencias, ha sido invaluable para personas que han perdido mucho por esta tragedia natural.