Entre telones de terciopelo rojo, las luces de un cartel de grandes dimensiones se encienden para dar inicio a un espectáculo marcado por las risas, los enredos, el vestuario de época y maquillaje exagerado: bulevar. Los músicos, sobre el escenario del Centro Cultural Chacao (CCCH), comienzan a tocar mientras va ingresando en escena un elenco de nombres reconocidos en el gremio teatral: Caridad Canelón, José Manuel Suárez, Rafael Romero, Claudia Rojas, Ricardo Nortier, Marielena González y Andrés Nanes. Entre versos y melodías se comunica el propósito del espectáculo, dirigido por Orlando Arocha e inspirado en el mítico. Bulevar del Crimen de París: presentar un espejo del ser humano.
En una época donde la tendencia en cartelera suele inclinarse hacia el entretenimiento ligero, bulevar es un recordatorio indispensable del poder imperecedero de los clásicos. “Reír es cosa de humanos”, reza una máxima popular que resume a la perfección la esencia de esta pieza. conformado por seis historias cortasel espectáculo muestra una gran maquinaria del humor acelerado, la música en vivo y las coreografías vistosas.
¿El gancho? La absoluta gravedad con la que los personajes viven sus tragedias cotidianas con la precisión milimétrica del género francés. bulevar confronta las contradicciones humanas y abarca temas que van desde la infidelidad hasta la corrupción. Sobre las tablas, los conflictos expuestos no se asumen como chistes, sino como problemas reales. Ese es el secreto dramático que permite que la farsa y el absurdo se diviertan al mismo tiempo que devuelven una visión cruda y necesaria de la sociedad.
“La obra comienza con una pieza escrita por Eugène Labiche, “Los dos tímidos”: un papá y el pretendiente de la hija de ese papá no se atreven a hablarse porque son extremadamente tímidos. Y termina con una obra que se llama “No te pasees desnuda por toda la casa”, que satiriza un poquito la moral y las costumbres de la época”, comenta Arocha.
Los dos tímidos, la primera de seis historias cortas que presenta en la pieza | Ezequiel Carías @ezevisualEl director y dramaturgo comenta que, a finales del siglo XIX, había un famoso bulevar, el Bulevar del Templedonde se representaban muchas obras sobre asesinatos y grandes dramas de muerte. Con el tiempo, al sitio lo llamaron, humorísticamente, el Bulevar del crimen.
“Inmediatamente la comedia fue atraída por ese espacio y se empezaron a escribir obras cómicas en ese mismo Bulevar del crimen. tres grandes autores: Eugène Labiche, Georges Courteline y Georges Feydeau, los grandes dramaturgos del vodevil, del que después se conoció en nuestras tierras como el sainete”, explica Arocha.
La última de las historias se burla de las costumbres de la época y satiriza la moral | Ezequiel Carías @ezevisualLos tres grandes dramaturgos crearon un teatro cómico que funcionaba como una gran máquina del humor con un toque de tragedia, otro género famoso de la época. Paraca bulevar, Arocha buscó y escogió cuatro piezas del siglo XIX y dos más recientes que consideraron pequeñas joyas del humor capaces de demostrar cómo son los seres humanos.
Sumado a eso, alñó el espectáculo con canciones de la época, principalmente de la opereta y del cabaret francés. El criterio era bastante simple: quería que fueran muy cómicas y que tuvieran una música espléndida. “Queríamos hacer un panorama general de ese teatro del siglo XIX, con ese agregado del siglo XX, que son los herederos de esos autores”, comenta.
bulevar, coproducida por el Teatro del Contrajuego y Partenón Producciones, con apoyo de la Embajada de Francia en Venezuela, tendrá su último fin de semana a partir de este viernes a las 7:30 pm, y sábado y domingo doble función: 4:00 pm y 7:30 pm, y 11:30 am y 4:00 pm, respectivamente.
El cuenta espectáculo con música en vivo inspirada en la opereta | Ezequiel Carías @ezevisualUn bulevar de enredosEl reconocido actor Rafael Romero llegó al elenco de bulevar gracias a José Manuel Suárez, también parte del equipo. En la pieza, al igual que el resto de los actores, no interpreta un solo personaje, sino que da vida a varios. Sobre el escenario, Romero se transforma hasta cuatro veces para interpretar a un padre tímido, un jefe gruñón o un alcalde corrupto. También tiene un personaje al que define como un galán de telenovela en una de las historias que tiene un toque futurista e irónico.
“A mí me gusta mucho trabajar con La Caja de Fósforos y con Orlando porque siempre escogen proyectos que se salen de lo común. Me gusta la metodología y la claridad que siempre tiene Orlando al dirigir y el amor que siente por el teatro. Para mí siempre es agradable trabajar con ellos”, comenta.
Rafael Romero como un jefe gruñón junto con Ricardo Nortier | Ezequiel Carías @ezevisualLos ensayos, aunque duraron poco más de un mes, fueron duros y arduos: de lunes a viernes aproximadamente 7 horas diarias. La dificultad no estaba solo en el reto actoral que supone tener tantos personajes sino también en el canto y el baile que marcan las transiciones entre una historia y otra.
“Había que coordinar, no solamente el ritmo que exige este tipo de comedia, que tiene un tempo específico para que todos los actores estuviésemos engranados, sino la parte musical también. Entonces exigía muchísimo tiempo de ensayo”, añade el actor de 62 años de edad.
En palabras de Romero, bulevar es un vodevil (un género teatral ligero, cómico y de enredos), un cabaret que al público le puede recordar los sainetes… pero en francés. No es que el elenco hable en francés, pero los textos recuerdan, desde el inicio hasta el final, a la comedia francesa. “Se asemeja muchísimo a nuestro sainete venezolano porque son situaciones cómicas. Es una manera de hacer la denuncia de problemas sociales y familiares, con una comedia que tiene un tiempo bien acelerado, muy exagerado, muy divertido”.
La pieza satiriza las convenciones sociales de la época y muestra un reflejo de los seres humanos | Ezequiel Carías @ezevisualPara la actriz y cantante Caridad Canelón, de 71 años de edad, bulevar fue el primer proyecto en el que, tras una larga y reconocida trayectoria artística, pudo trabajar el teatro de la farsa y el absurdo. También fue su primera vez dirigida por Orlando Arocha. Ser parte de la obra, en la que interpreta a varios personajes y canta frente al público como una ebria en una divertida transición entre las escenas, la hizo salir de su zona de confort.
“En esta carrera qué lindo es encontrar algo que no has hecho nunca y que quieres hacerlo y quieres probar. Es un reto para mí cantar, bailar, actuar así en una sola obra y además con este ritmo. Hay algunas personas que piensan que para que una obra o un espectáculo causen risa o algo de eso, tiene que haber malas palabras. Resulta que aquí no hay ni una sola. La gente entiende perfectamente de ¿Qué se está hablando? y se ríe de eso, de esa situación”, cuenta.
Caridad Canelón interpreta a una esposa que descubre que su marido la engaña con su amiga | Ezequiel Carías @ezevisualEl tiempo de la comedia: reír para sanarOrlando Arocha, reconocido por sus proyectos clásicos, insiste en la importancia de traer a las tablas venezolanas textos reconocidos que siguen vivos en la cartelera francesa y en otras partes del mundo. “Es importante que el público sepa que al reír se va acompañado siempre de una reflexión, y ese es el mejor humor. Un humor en el que tú te ríes porque te devuelve una visión de lo que tú eres como ser humano, como persona y te hace pensar pero sin soltar la risotada”.
bulevar es un cabaret y, como tal, las grandes dificultades estuvieron, precisamente, en atinarle al ritmo y el tempo para que la obra fuera muy precisa. Como director, Arocha se centró en que los actores estuvieran dentro de esa tónica farsesca que tiene el vodevil sin perder lo natural o lo dramático. “Si no hay drama, no hay risa. Parece mentira, pero es así. En estos casos, atinarle a eso fue lo más complicado. El trabajo actoral siempre es lo más lo más difícil”.
Arocha se centró en lo actoral para lograr el tempo de la comedia | Ezequiel Carías @ezevisualPara Canelón parte de las dificultades estuvo en ese tempo de la comedia que requiere este tipo de obras, un género que además no había abordado en su carrera. “Esto es mas picaditohay mucho humor y hay que tener un ritmo especial. Aparte de eso hay escenas que son un poco complicadas de hacer, sobre todo con el vestuario. Tenemos cambios de vestuario muy rápidos, con pelucas, sombreros, traje, medias, zapatos, en fin…”
Uno de los consejos más valiosos que Arocha le dio al elenco, dice Canelón, fue cuando les recordó que lo que pasó en cada una de las obras para los personajes son problemas reales. “Ellos están hablando en serio, no están siendo cómicosno están conscientes de que están haciendo comedia. Si tienen un problema, ese es un problema serio. El secreto es ese, hacerlo muy en serio, pero que la situación y cómo nosotros lo planteamos producirn risa en el espectador”.
En Bulevar hay muchos cambios de vestuario con pelucas incluidas | Ezequiel Carías @ezevisualLa pieza habla, acota, de temas interesantes con los que el público se puede llevar una reflexión; incluso viendo el espectáculo el espectador se cuestiona por qué se está riendo. Como actriz, le gusta que la obra permita verso reflejado y usar la risa para descubrir rasgos de la sociedad. “Si hay algo que sanar, si hay algo que reflexionaralgo que pensar, pues lo podemos hacer a través de la risa, a través de esta comedia”.
Romero, por su parte, insiste en que bulevar es parte de los grandes clásicos del teatro que siempre deben tener un espacio: no deben quedar nunca en el olvido o pasar de moda. “Por mucho que la tendencia sea hacia una comedia muy ligeraobras con poco contenido, siempre tienen que estar allí los clásicos porque han sido justamente la base del teatro”. Considera que el teatro tiene que ser vistoso y llamativo visualmente. Cuando se abre el telón, lo primero que se ve es un espectáculo bien producido y de ahí en adelante empiezan a aparecer los actores. Nada de eso falta en Bulevar: hay un buen nivel actoral y el público sale muy agradecido con el espectáculo.
Foto Ezequiel Carías @ezevisualServir al publicoA Caridad Canelón el teatro, sin importar su edad o los espectáculos que haya hecho, siempre le enseña algo nuevo y bulevar no fue la excepción. Poder trabajar con un equipo como el que ensambló Arocha le pareció una experiencia maravillosa. “Estoy haciendo lo que amo, lo que me gusta. Esto me enseña que lo que nosotros hacemos sigue siendo un servicio; yo siempre lo he pensado así: que nosotros servimos. Estamos haciendo un servicio para todo el que nos viene a verya la vez, nos estamos haciendo también ese servicio a nosotros mismos. Hay una especie de retroalimentación entre el público y nosotros. El teatro deja siempre eso, esa sensación de que somos uno, además, en ese momento”.
El público se ha mostrado sorprendido por el nivel de espectáculo que se ofrece, una pieza que es posible gracias a que el CCCH le ha abierto las puertas a La Caja de Fósforos desde hace varios años. “Nos ha ido muy bien porque es un humor que tú tienes que escucharlo para poderlo seguir. No es un humor plano, es inteligente, es un humor con mucha punta, con mucho brillo. Son autores que realmente son máquinas perfectas de hacer reír”, añade Arocha.
José Manuel Suárez también interpreta a varios personajes en la pieza | Ezequie Carías @ezevisualEl director confiesa que, por los momentos, no sabe si habrá una segunda temporada: en Venezuela es muy cuesta arriba llevar a cabo este tipo de espectáculos inspirados en el siglo XIX, que hace, precisamente, que la obra tenga tanto valor.
La Caja de Fósforos ya se encuentra trabajando en la próxima obra que presentará en Chacao sin bajar los estándares de calidad que la caracteriza. Arocha reveló que el año que viene presentación La flauta magicala ópera de Mozart, pero no la ópera, sino contar un poco cómo Mozart y su libretista crearon esa obra. En medio de eso, quieren mostrar los grandes números musicales de la pieza. “Un poco apostando a lo popular, pero a lo popular cultural ya lo popular que nos trae un contenido más artístico”.
Ricardo Nortier en uno de sus muchos personajes de la obra | Ezequiel Carías @ezevisualPor los momentos, Arocha insiste en lo mucho que el público se va a divertir con bulevar. “Hay un llamado de la alegría. Es un poco reírnos de nosotros mismos, que es la base de todo esto. No está desligada en absoluto toda la reflexiónel mirarse, pero siempre bajo la tutela de la comedia, que, en este caso, es nuestra protectora”.