El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que romperá de inmediato las negociaciones de paz con Irán si Teherán impone medidas en el estrecho de Ormuz o rechaza las inspecciones de su programa atómico.
La advertencia surge en un momento de alta tensión, luego de que el gobierno iraní contradijera al mandatario estadounidense y descartara permitir la entrada de supervisores internacionales antes de lograr un acuerdo definitivo y el levantamiento de las sanciones.
Advertencia por el estrecho de Ormuz y control de fondosA través de su red social, Truth Social, el mandatario aclaró la postura de Washington respecto al tránsito marítimo en la región y desmintió los rumores sobre transferencias económicas a la República Islámica, reseñó Efe.
“Irán ha informado a EE UU que, pese a los reportes malintencionados de las noticias falsas que dicen lo contrario, no se están cobrando pesos, costos de seguro ni ningún otro tipo de carga sobre los buques que transitan por el estrecho de Ormuz. Si esta información fuera falsa, ¡las negociaciones terminarían de inmediato!”, dijo Trump.
Enfatizó que la Casa Blanca no ha liberado capitales para el régimen de Teherán. Por el contrario, detalló el destino que planea dar a los activos congelados bajo jurisdicción estadounidense.
“EE UU no ha entregado dinero a Irán ni ha liberado fondos que les pertenezcan. Destinaremos parte de sus fondos, que están bajo nuestro control total, a nuestros agricultores y ganaderos para la compra de maíz, trigo, soja y otros productos. Irán necesita alimentos urgentemente, y los compraremos para ellos exclusivamente en Estados Unidos”, indicó.
El pacto preliminar y la disputa por las inspecciones de la OIEAEste cruce de declaraciones ocurre apenas una semana después de que ambas naciones firmaron un memorando de entendimiento. El documento busca garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz -un paso estratégico para el comercio global de crudo- y establecer una hoja de ruta hacia un acuerdo nuclear definitivo.
Apenas el martes, Trump había manifestado una seguridad del “100%” respecto a que Irán aceptaría la presencia de técnicos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), respaldando las declaraciones del director del organismo, Rafael Grossi, quien anticipó un pronto inicio de las verificaciones. Sin embargo, el presidente estadounidense reiteró que el rechazo a esta supervisión también provocaría la ruptura inmediata de los diálogos.
La respuesta de Teherán: primero las sancionesPese al optimismo de la Casa Blanca, las autoridades iraníes enfriaron la posibilidad de un entendimiento inmediato en materia de supervisión. El viceministro de Exteriores de Irán, Kazem Garibabadi, contradijo la postura de Washington mediante un mensaje en la plataforma X.
El diplomático iraní aseguró que cualquier debate sobre las inspecciones o el desarrollo de su programa nuclear se discutirá únicamente cuando se firme el acuerdo final. Según Garibabadi, esto sucederá solo si la contraparte adopta concretas y verificables para levantar la totalidad de las sanciones económicas que pesan sobre el país asiático.