Algunos lo llaman Rex, otros Alegre. Lo cierto es que este noble puede callejero se ganó el cariño de los servidores policiales durante las tareas de restablecimiento del libre tránsito en Cochabamba.
Desde Parotani hasta Llavini, el can recorrió kilómetros junto al contingente policial, acompañando cada punto de desbloqueo.
Aunque en algunos tramos fue trasladado en una camioneta, siempre descendía para continuar el recorrido junto a los policías.
Su lealtad y perseverancia dejaron una huella especial en la jornada de servicio al pueblo boliviano.