Representantes sindicales y trabajadores del sector eléctrico de Venezuela alzaron la voz este jueves para denunciar de forma pública los sueldos “denigrantes” que perciben el personal y el avanzado estado de deterioro que presenta la infraestructura energética nacional.
El pronunciamiento se produce en el contexto estratégico de los recientes convenios bilaterales suscritos entre la administración de Delcy Rodríguez y el gobierno de Estados Unidos con miras a la estabilización y recuperación del suministro eléctrico en el país.
Durante una rueda de prensa, la dirigencia laboral solicitó formalmente su incorporación en los planos de financiamiento derivados de los acuerdos con Washington, así como en los debates parlamentarios para el proyecto de reforma de la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico, un instrumento legal que busca abrir las puertas a la inyección de capitales e inversiones de carácter privado en un sector tradicionalmente centralizado por el Estado venezolano.
Una crisis socioeconómica que impide la subsistenciaEl secretario general del sindicato eléctrico del estado Miranda, Alexis Rodríguez, advirtió ante los medios que las condiciones socioeconómicas actuales de la fuerza laboral son “demasiado preocupantes”.
El vocero precisó que los salarios base se ubican en el orden de los dos dólares mensuales, excluyendo una serie de bonificaciones otorgadas por el Ejecutivo que carecen de incidencia en los beneficios prestaciones y contratos colectivos.
Rodríguez calificó este panorama como una “crisis generalizada que no permite que los trabajadores subsistan con dignidad”, e instó a las autoridades a instalar una mesa técnica de trabajo de manera perentoria.
“La recuperación del sector pasa primero por un acuerdo con la dirigencia sindical y sus trabajadores porque queremos hacer los aportes que sean necesarios para mejorar la industria, (…) tenemos unos salarios denigrantes, tenemos una situación con los trabajadores jubilados, pensionados y sobrevivientes (…) que no están subsistiendo con dignidad”, señaló Rodríguez de forma categórica.
El dirigente remarcó que la operatividad de la industria venezolana “ya no aguanta más” debido a la desidia administrativa y anunció la entrega de una tercera comunicación formal dirigida al ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, tras no recibir respuestas a los documentos consignados previamente en los meses de febrero y abril.
El bloque sindical subrayó que, de mantener el silencio institucional, no descartan la convocatoria a “acciones más contundentes” amparadas en la ley.
Denuncias de exclusión laboral ante la llegada de transnacionalesPor su parte, Oswaldo Méndez, secretario general del sindicato en el estado Lara, manifestó el profundo descontento de las bases operativas, señalando que los técnicos e ingenieros se sienten completamente marginados de los anuncios bilaterales realizados por los delegados locales y las corporaciones norteamericanas.
Méndez cuestionó la falta de transparencia y el desamparo institucional al denunciar que las cuadrillas acumulan un período de nueve años sin recibir dotaciones básicas de uniformes y equipos de protección personal.
“No pueden seguir los trabajadores del sector eléctrico ajenos a cualquier acuerdo que haga el interinato con el Gobierno americano, (…) ya esta situación llegó a una etapa en donde o nos adaptamos y somos sumisos ante cualquier anuncio del Gobierno interino, o damos un paso adelante para no morir de mengua en nuestras casas”, fustigó Méndez.
La crisis del sistema eléctrico, caracterizada por constantes apagones y fluctuaciones, ha sido atribuida históricamente por el oficialismo a los efectos de las sanciones internacionales, mientras que especialistas del sector y factores de la oposición sostienen que es la consecuencia directa de la malversación de fondos y la falta de mantenimiento correctivo.
Los reclamos laborales coinciden con la reciente firma de contratos entre el Estado y las firmas transnacionales General Electric (GE) Vernova e IMPSA para la reestructuración y modernización de las plantas de generación.
Con información de EFE.