Japón hizo debutar en un Mundial a su primer jugador de origen afroamericano, se trata de Zion Suzuki, de 23 años. Tuvo una destacada actuación en el partido ante Países Bajos.
De padre ascendencia ghanesa y madre de nacionalidad japonesa, Suzuki nació en Newark (Estados Unidos) pero se trasladó a Japón siendo un niño. Allí, empezó a practicar fútbol y empezó a destacar por sus notables cualidades físicas.
Poco a poco, fue evolucionando hasta alcanzar 1,90 metros de altura y debutar con 18 años bajo los palos del Urawa Red. Poco después, el St. Truiden belga se hizo con sus servicios y, tras una gran temporada, fue reclutado a filas por el Parma italiano.
A pesar de su juventud, Suzuki ya es una pieza clave de una selección japonesa que siempre fue su prioridad y de un Parma donde es muy reconocido y querido.