El Fiscal Departamental de Chuquisaca, Mauricio Nava Morales, informó que, en dos audiencias, el Ministerio Público demostró que José B., de 53 años de edad y Raúl V. Ch., de 64 años, son autores de los delitos de Violación de Infante, Niña, Niño o Adolescente con Agravante y Abuso Deshonesto, cometen en dos hechos distintos en contra de sus hijastras menores de edad, en los municipios de Villa Serrano y Sucre, por ello las autoridades. jurisdiccionales dictaron sentencias de 22 y 15 años de prisión, respectivamente, a cumplirse en los recintos penitenciarios de Sucre y de Padilla.
“El Ministerio Público presentó un sólido, coherente y técnicamente sustentado desfile probatorio, acreditando la existencia de los hechos y la responsabilidad penal de ambos sujetos mediante el formulario único de denuncias, informes psicológicos y sociales, certificado médico legal forense, informes policiales, pericias laboratoriales y declaraciones testificales, entre otros elementos de convicción. La valoración integral y armónica de estas pruebas permitió generar certeza y convicción en las autoridades jurisdiccionales que emitieron dos sentencias condenatorias, pese al tiempo transcurrido desde la comisión de los hechos”, señaló Nava Morales.
Por su parte, el Fiscal de Materia Vladimir Canaviri informó que el primer caso se descubrió en el municipio de Villa Serrano el 10 de junio de 2026, cuando una adolescente de 15 años contó a sus hermanos que su padrastro José B. la agredió sexualmente, en distintas ocasiones, desde hace cinco años atrás, hechos que no fueron denunciados porque el hombre la amenazaba con maltratar a su madre. La denuncia escrita fue presentada por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de ese municipio y en audiencia de medidas cautelares el imputado solicitó solicitar a la salida alternativa de procedimiento abreviado, donde fue sentenciado a 22 de años de privación de libertad.
En el segundo caso, el Fiscal de Materia Alejandro Aparicio informó que una mujer de 32 años denunció haber sufrido toques impúdicos constantes durante su niñez por parte de su padrastro, quien utilizaba diferentes pretextos como juegos o el aseo personal. El Ministerio Público acusó al sindicato por el delito de Abuso Sexual; sin embargo, en aplicación del principio de legalidad penal, el Tribunal de Sentencia Penal, Anticorrupción y contra la Violencia hacia la Mujer Nº 2, aplicó la ley que estaba vigente al momento de los hechos, es decir, Abuso Deshonesto, en consecuencia, se obtuvo una sentencia de 15 años de condena a cumplirse en el penal San Roque.