El excandidato presidencial Alfonso López Chau reconoció que la alianza que desarrolló en segunda vuelta con Roberto Sanchez de cara a la segunda vuelta electoral, llegó demasiado tarde y la calificó como un “fracaso”, pese a que el conteo oficial de votos por parte de la ONPE aún no ha concluido.
El excandidato presidencial Alfonso López Chau reconoció que la alianza que desarrolló en segunda vuelta con Roberto Sanchez de cara a la segunda vuelta electoral, llegó demasiado tarde y la calificó como un “fracaso”, pese a que el conteo oficial de votos por parte de la ONPE aún no ha concluido.
En una entrevista con el podcast Hildebrandt en sus TreceLópez Chau sostuvo que uno de los principales errores fue no haber concretado antes la unidad de los sectores que respaldaban una propuesta diferente a la de Fuerza Popular.
“Creo yo sinceramente que muy tarde hicimos la alianza. No es hora de decir quién tuvo la culpa, nosotros hicimos lo que estuvo a nuestro alcance pero eso fue muy tarde (…) El fracaso vino porque nos unimos muy tarde y ahora hay que trabajar para unirnos”respondió luego de que César Hildebrant le preguntara: “¿Por qué perdió Sánchez?”.
”Lo segundo, me ha costado que la izquierda opte por un cambio viable. Un cambio viable es que yo no te regalo la bandera de la producción y productividad, esa es mía. No te regalo la bandera de la soberanía internacional, esa es mía, la de división de poderes, y la izquierda radical no siempre comprende”, agregó.
Durante la entrevista, López Chau también demostró que existiría una posible concentración de poder por parte de Fuerza Popular y señaló que una nueva mayoría política debería buscar acuerdos en instituciones como el Tribunal Constitucional y la Junta Nacional de Justicia.
“Esta mayoría tiene que decirle que el próximo año se renueva el Tribunal Constitucional, tu pones la mitad, nosotros la otra mitad. En la Junta Nacional de Justicia igual, si no tu estás provocando, provocando a lo mejor de tu país”, señaló.
Asimismo, López Chau hizo un llamado a organizar una “desobediencia civil efectiva” para hacer retroceder decisiones que consideran contrarias a la institucionalidad democrática.
“Buscamos la forma de ejercer una desobediencia civil efectiva, que los haga retroceder”, manifestó.