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Wednesday, June 17, 2026
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    Por qué a Argentina le tomó 40 años comprar un nuevo avión de combate

    Argentina · Defensa

    Hechos clave

    —La compra. Argentina está comprando 24 aviones de combate F-16 usados ​​de Dinamarca.

    —El costo. El acuerdo vale unos 300 millones de dólares por los aviones y el equipo relacionado.

    —La larga espera. Gran Bretaña había bloqueado los acuerdos de cazas argentinos durante décadas después de la Guerra de las Malvinas de 1982.

    —El bloque. Londres prohibió cualquier avión que transportara piezas británicas, lo que acabó con varios acuerdos anteriores.

    —El desbloqueo. El F-16 superó el obstáculo porque lleva un asiento eyectable estadounidense, no británico.

    —Los primeros en llegar. Los primeros seis aviones aterrizaron en Argentina en diciembre de 2025.

    Argentina finalmente compró un avión de combate moderno, poniendo fin a una sequía de cuarenta años marcada menos por el dinero que por la larga sombra de una guerra librada en 1982.

    (Foto reproducción de internet)RTPregúntele a Rio Times¿Tiene alguna pregunta sobre Brasil o América Latina? Obtenga una respuesta directa de nuestros informes.Empieza a preguntar →

    Para la mayoría de los países, comprar un avión de combate es una cuestión de presupuesto e ingeniería. Para Argentina ha sido una cuestión de historia.

    El país acaba de recibir su primer avión de combate moderno en una generación. Los aviones son F-16 usados, comprados de segunda mano en Dinamarca en un acuerdo valorado en unos trescientos millones de dólares.

    Para un lector extranjero, la sorpresa es cuánto tiempo llevó esto. Argentina había estado sin un caza capaz desde que retiró sus viejos aviones franceses Mirage en 2015.

    En los años posteriores, la fuerza aérea del país se redujo a un nivel casi irrelevante. Una nación del tamaño de Argentina se quedó sin un solo avión moderno capaz de vigilar su vasto espacio aéreo.

    Los nuevos aviones tienen su base en Río Cuarto, en la central provincia de Córdoba. Se unen a la brigada de la fuerza aérea que una vez voló los Mirage retirados, reviviendo una capacidad latente durante mucho tiempo.

    La razón de esta larga brecha no es sólo económica. Se remonta directamente a una guerra que se libró hace más de cuarenta años por un grupo de islas azotadas por el viento en el Atlántico Sur.

    El veto que bloqueó todos los aviones de combate En 1982, Argentina y Gran Bretaña entraron en guerra por las Islas Malvinas, que los argentinos llaman Malvinas. Argentina perdió y la disputa por las islas nunca se resolvió.

    Desde entonces, Londres ha utilizado una herramienta silenciosa pero poderosa. Se niega a permitir que se venda a Argentina cualquier arma que contenga piezas de fabricación británica.

    Esa única regla resultó notablemente efectiva. Los aviones de combate modernos son productos internacionales y los componentes británicos aparecen dentro de aviones de muchos países diferentes.

    Una a una, las opciones de Argentina se fueron desvaneciendo. Los acuerdos para aviones suecos, israelíes y surcoreanos colapsaron porque cada avión dependía de alguna parte británica que Londres no quiso aprobar.

    Cómo finalmente se rompió el punto muerto El avance llegó desde una dirección poco probable. El F-16 superó el obstáculo porque su asiento eyectable es de fabricación estadounidense, evitando el componente británico que había hundido otras ofertas.

    La política hizo el resto del trabajo. Washington impulsó el acuerdo, alarmado de que Argentina hubiera comenzado a coquetear con la compra de aviones diseñados en China.

    Esa amenaza centró las mentes en Washington. Los funcionarios estadounidenses consideraron que era mejor suministrar un avión occidental que dejar que Beijing se afianzara en los cielos de la región.

    Según los informes, la presión sobre Londres fue contundente. Según informes de la prensa británica, a los funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores se les dijo en términos claros que no obstaculizaran la venta.

    Estados Unidos aprobó la transferencia de los aviones daneses en 2023. Luego presionó a Gran Bretaña para que retirara sus objeciones, lo que Londres hizo debidamente.

    Para el gobierno argentino la llegada fue un momento de orgullo. El presidente Javier Milei saludó a los aviones como los nuevos guardianes del espacio aéreo del país cuando los primeros seis aterrizaron.

    Un avión de combate con límites incorporados Incluso en la victoria, el viejo conflicto dejó su huella. Informes en Argentina sugieren que los aviones vienen con capacidades silenciosamente restringidas a pedido de Gran Bretaña.

    Se dice que los límites están integrados en el software y no en el hardware. Según se informa, el radar de orientación del avión está limitado a un alcance mucho más corto del que normalmente alcanzaría el F-16.

    El propósito es bastante claro. Un alcance más corto impide que los aviones representen una amenaza creíble para las defensas británicas alrededor de las Malvinas, incluso décadas después de la guerra.

    Este tipo de restricciones no son inusuales en el comercio de armas. Los proveedores imponen habitualmente condiciones a las ventas, lo que permite que un país determine cómo otro puede utilizar las armas que compra.

    Para un lector extranjero, el episodio es un claro estudio del poder moderno. Muestra cómo un agravio de décadas de antigüedad aún puede influir en un acuerdo de defensa mucho después de que los combates hayan cesado.

    También marca un giro cuidadoso en la política exterior de Argentina. Al elegir un avión occidental en lugar de uno chino, el gobierno de Milei ha indicado hacia qué dirección quiere inclinarse.

    Los aviones en sí ya no son de última generación. Son modelos más antiguos, superados por los cazas furtivos que Gran Bretaña ahora tiene estacionados en el Atlántico Sur, pero para Argentina son de todos modos un salto adelante.

    Preguntas frecuentes ¿Qué aviones de combate está comprando Argentina? Argentina adquirirá 24 aviones de combate F-16 usados ​​de Dinamarca en una operación valorada en unos trescientos millones de dólares. Los primeros seis llegaron en diciembre de 2025 y el resto les seguirá.

    ¿Por qué tomó tanto tiempo? Desde la Guerra de las Malvinas de 1982, Gran Bretaña ha bloqueado cualquier venta de cazas a Argentina que involucre piezas británicas. Eso acabó silenciosamente con varios acuerdos anteriores para aviones suecos, israelíes y surcoreanos.

    ¿Por qué se permitió el F-16? El F-16 utiliza un asiento eyectable estadounidense en lugar de uno británico, evitando el veto. Washington también aprobó la transferencia y presionó a Gran Bretaña para que se mantuviera al margen, en parte para evitar que Argentina comprara aviones chinos.

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