Autor: Ronaldo Nazario de LimaPartido: Brasil 2-0 Alemania (Final)Edición: Corea-Japón 2002Minuto: 67′ y 79’Ronaldo Nazário demostró su valor en el escenario más imponente: el Mundial de Corea-Japón 2002. Respaldado por el experimentado Rivaldo y un jovencísimo Ronaldinho, el atacante ratificó por qué el apodo de “Fenómeno” le hacía justicia. Con ocho dianas, se adjudicó la Bota de Oro, y sentenció el torneo con un doblete en la final ante Alemania frente al guardameta más imponente de la época, Oliver Kahn.
En el Nissan Stadium de Yokohama aún gravitaba el amargo recuerdo de la final de 1998, cuando Ronaldo saltó al campo mermado tras sufrir convulsiones horas antes del duelo. Sin embargo, en 2002, el ariete estaba decidido a reescribir su historia. Al minuto 67, tras una recuperación en campo alemán, Ronaldo se acercó a Rivaldo, quien sacó un disparo rasante que Kahn no logró contener. Atento al rebote, el “9” aprovechó el infortunio del portero para firmar el 1-0.
Brasil buscaba asegurar su pentacampeonato y, doce minutos más tarde, encontró la recompensa definitiva. Kléberson desbordó por la banda derecha y envió un servicio hacia la frontal del área; Rivaldo, en un gesto técnico magistral, dejó pasar el balón entre sus piernas para descolocar a la zaga teutona, permitiendo que Ronaldo definiera con un tiro ajustado al poste izquierdo. Fue la consagración absoluta de un guerrero que superó dos lesiones de gravedad para devolver a su país a la cima del mundo.