Perú · Arte
Hechos clave
—El honor. Sara Flores, artista indígena de la Amazonía peruana, representa al Perú en la Bienal de Venecia 2026.
—El evento. La Bienal es la reunión más prestigiosa del mundo del arte y se extenderá hasta noviembre de 2026.
—La obra. Su pabellón se centra en la pintura más grande de su carrera, realizada durante cuatro meses.
—El arte. Pinta patrones geométricos llamados kené sobre telas teñidas con pigmentos naturales.
—Pueblo. Flores pertenece a los Shipibo-Conibo, un pueblo amazónico de profunda tradición visual.
—El título. Su proyecto se llama Desde Otros Mundos.
Sara Flores, una importante pintora de la Amazonía peruana, está llevando el antiguo lenguaje visual de su pueblo al escenario artístico más importante del mundo, la Bienal de Venecia.
Flores pinta intrincados patrones geométricos conocidos como kené, arraigados en la tradición Shipibo-Conibo. (Obra de Sara Flores; foto: Simone Liliane, CC0, vía Wikimedia Commons)RTPregúntele a Rio Times¿Tienes curiosidad por la cultura, la comida y la vida latinoamericana? Pregunta a nuestros informes.Empieza a preguntar →
Una de las voces más llamativas del arte contemporáneo actual no proviene de un estudio de una gran ciudad sino de la Amazonía peruana. Sara Flores, pintora indígena, ha sido elegida para representar al Perú en la Bienal de Venecia 2026.
Para un artista de una pequeña comunidad amazónica, es una plataforma extraordinaria. La Bienal es el evento más prestigioso del mundo del arte, una especie de Olimpiada del arte contemporáneo que se celebra en Venecia.
Quien es Sara Flores Flores pertenece a los Shipibo-Conibo, un pueblo indígena de la Amazonía peruana con una rica cultura visual. Su arte surge directamente de esa herencia.
Trabaja sobre telas teñidas con pigmentos naturales, cubriéndolas con intrincados patrones geométricos conocidos como kené. Los diseños son mucho más que decoración.
En la tradición Shipibo-Conibo, estos patrones son algo más cercano a mapas de conocimiento. Expresan una relación espiritual con el bosque, con la memoria y con la vida misma.
Su prestigio se ha ido construyendo durante años. El Museo de Arte de Lima le ofreció recientemente la primera exposición individual de un artista shipibo-conibo en un museo peruano, y ahora una importante galería de Londres la representa.
Esa combinación de raíces locales y alcance global es poco común. Es lo que hace que su selección para Venecia parezca menos una sorpresa que un siguiente paso natural.
La obra en el corazón del pabellón Su proyecto para Venecia se titula From Other Worlds. En el centro se encuentra la pintura más grande que Flores haya pintado jamás.
El lienzo tardó más de cuatro meses en completarse. Trabajó en él a diario, descansando sólo los sábados, siguiendo los diseños dondequiera que parecieran llevar.
El pabellón combina el cuadro con una película. Su banda sonora es una melodía silbada, soplada en una pequeña botella al inicio de una ceremonia tradicional, llenando el espacio con un silencio casi ritual.
Flores ha dicho que la fuerza del trabajo radica en mantenerse fiel a su origen. Ella enmarca el proyecto como un sueño de autodeterminación para su pueblo.
Por qué este momento importa Durante décadas, los grandes museos de Europa y América del Norte excluyeron en gran medida a los artistas indígenas. Ver uno que represente a toda una nación en Venecia es una señal de cuánto está cambiando eso.
Es parte de un cambio más amplio en el arte latinoamericano. Los curadores y las instituciones están colocando cada vez más las voces indígenas y amazónicas en el centro en lugar de en los márgenes.
Ese cambio tiene defensores poderosos. El curador brasileño que dirigió la última Bienal de Venecia construyó su programa en torno a forasteros y creadores indígenas, ayudando a abrir puertas que habían estado cerradas durante mucho tiempo.
El Perú tiene buenas razones para estar orgulloso. El país no envía una exportación familiar sino una tradición viva, llevada por un artista profundamente arraigado en él.
como verlo La Bienal se celebrará en Venecia hasta finales de noviembre de 2026, por lo que hay tiempo suficiente para visitarla. El pabellón peruano se encuentra entre decenas de espectáculos nacionales repartidos por la ciudad.
Para los viajeros, es una oportunidad de encontrar una cultura rara vez vista en un escenario como este. Para el mundo del arte, es un recordatorio de que algunas de las obras más originales de la actualidad provienen de la selva tropical, no de la metrópoli.
De cerca, el atractivo es inmediato. Los patrones atraen la atención hacia su ritmo y no es necesario conocer la tradición para sentir su precisión y calma.
Esa accesibilidad es el punto. Un visitante sin experiencia en la cultura amazónica aún puede estar frente a la obra y sentir que está mirando algo cuidadosamente hecho y profundamente significado.
Preguntas frecuentes ¿Quién es Sara Flores? Es una artista indígena de la Amazonía peruana, miembro del pueblo Shipibo-Conibo. Es conocida por sus pinturas cubiertas con patrones geométricos llamados kené, realizadas sobre tela teñida con pigmentos naturales.
¿Qué muestra en la Bienal de Venecia? Su proyecto, Desde otros mundos, llena el pabellón peruano y se centra en la pintura más grande de su carrera, realizada en cuatro meses. Se combina con una película basada en la ceremonia Shipibo-Conibo.
¿Cuándo podrá la gente ver el pabellón? La Bienal de Venecia de 2026 se extenderá hasta finales de noviembre, lo que deja mucho tiempo para visitarla. El pabellón peruano es una de las muchas presentaciones nacionales que se realizan en la ciudad.
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