Encuentro: Argentina 3 – 2 Alemania FederalInstancia: Final – Mundial México 1986Sede: Estadio Azteca, Ciudad de México (114,580 espectadores).Hito: El segundo título mundial de Argentina y la confirmación de Diego Maradona como el mejor jugador del planeta, pese al férreo marcaje alemán.Argentina tuvo varios héroes en la final del Mundial México 1986. Aunque Diego Armando Maradona era el dinamo del equipo, tres jugadores distintos anotaron para que la Albiceleste alcanzara su segunda copa universal ante la poderosa Alemania Federal. El entrenador Carlos Bilardo diseñó un planteamiento estratégico para contener a los alemanes y, al mismo tiempo, darle respiro a Maradona, quien fue marcado celosamente por Lothar Matthäus. El gol de José Luis Brown al minuto 23 —un cabezazo certero ante la mala salida del arquero Harald Schumacher— fue la primera señal de que el plan funcionaba.
Tras el descanso, Argentina encontró espacios frente a una escuadra alemana volcada al ataque. Al 56′, Héctor Enrique cedió un pase a la izquierda que encontró a Jorge Valdano con el camino despejado; el atacante entró al área y, con finura, definió raso al segundo poste para poner un 2-0 que parecía sentenciar el encuentro. Pero ante Alemania las cosas nunca son sencillas: Karl-Heinz Rummenigge descontó al 74′ tras una peinada de Rudi Völler, y el propio Völler empató el juego de cabeza a solo nueve minutos del reglamentario final.
Con más de 114 mil personas expectantes en el Estadio Azteca y bajo un calor sofocante, se materializó la genialidad del mejor jugador del mundo: Maradona, rodeado por dos rivales, filtró un pase perfecto para que Jorge Burruchaga iniciara una carrera de 40 metros hacia el arco alemán. El delantero desafió la temperatura, el desgaste y la persecución de Hans-Peter Briegel. Con un toque suave, marcó el 3-2 que hizo explotar el estadio a seis minutos de la final.
Argentina defendió la ventaja con los dientes. Brown interpretó gran parte del encuentro con el hombro dislocado, manteniendo la zaga firme hasta el último segundo. Bilardo, fiel a su estilo meticuloso, llevó al título a un equipo que no figuraba entre los favoritos iniciales. La leyenda de Maradona quedó consagrada en un Mundial que tuvo su sello indiscutible, un torneo donde fue reconocido definitivamente como uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.