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Saturday, June 13, 2026
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    Francia 1998: la coronación de Zizou

    Encuentro: Francia 3 – 0 BrasilInstancia: Final – Mundial Francia 1998Sede: Estadio de Francia, Saint Denis Hito: Francia se une al selecto grupo de campeones mundiales con una exhibición de Zidane, en una final marcada por el enigma físico de Ronaldo Nazário.El Mundial de 1998 será recordado por la ascensión de Francia al Olimpo de los campeones, pero también por el misterio que rodeó a la selección de Brasil debido a las convulsiones que sufrió Ronaldo horas antes de la gran cita. Aunque el mundo sigue debatiendo aquel suceso, es imposible no reconocer el desempeño de Los azules para alcanzar su primera copa. Con un fútbol excelso y equilibrado en todas sus líneas, el conjunto galo encontró en su director de orquesta, Zinedine Zidane, la guía perfecta para tocar la gloria en casa.

    Brasil llegó a la final con el cartel de favorito y el peso del título obtenido en Estados Unidos 1994. Con un combinado repleto de estrellas, la escuadra dirigida por Mário “Lobo” Zagallo se recuperó de una derrota ante Noruega en la fase de grupos y avanzó con firmeza hasta eliminar a los Países Bajos en una agónica tanda de penales. Sin embargo, pese al respeto que imponia la camiseta amarelaFrancia había trazado un camino casi perfecto en el torneo, impulsado por una defensa de hierro y un mediocampo asfixiante.

    Minutos antes del pitazo inicial, la incertidumbre se apoderó del Stade de France: el nombre de Ronaldo, el mejor futbolista del planeta en ese momento, no figuraba en la planilla oficial. Finalmente, el “Fenómeno” saltó al campo, pero fue una sombra de sí mismo. Francia, con Didier Deschamps como líder táctico, no tuvo piedad. Dos cabezazos certeros de Zidane, a los minutos 27 y 45, otorgaron a los anfitriones una ventaja que nunca perderían, mientras las figuras brasileñas deambulaban por el césped, confundidas ante su propio e inesperado bajo rendimiento.

    En la segunda parte, los locales crecieron y clausuraron cualquier intento de reacción brasileña, incluso tras la expulsión de Marcel Desailly al minuto 68. Una galopada agónica de Emmanuel Petit en el tiempo de descuento selló el 3-0 definitivo, consagrando a Francia por primera vez en su historia. París desató la celebración más grande desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, mientras que en Brasil comenzaba un largo debate sobre la salud de su estrella y la decisión de alinearlo en la final más extraña de los tiempos modernos.