El presidente de Rusia, Vladímir Putin, admitió públicamente este jueves haber mantenido comunicaciones directas con representantes de la administración de los Estados Unidos con el fin de abordar la posibilidad de una eventual operación militar en Cuba de características similares a la intervención armada ejecutada el pasado 3 de enero en territorio venezolano.
“¿Hubo contactos con la administración estadounidense sobre Cuba? Sí, los hubo”, manifestó de forma escueta el mandatario ruso, declinando mayores ofrecer precisiones sobre el tenor de los intercambios, en el marco de una reunión de trabajo celebrada con directivos de las principales agencias de noticias internacionales —entre ellas la agencia EFE— en las instalaciones del Palacio de Constantino, ubicado en las periferias de la ciudad de San Petersburgo.
El pronunciamiento presidencial se produjo un día después de que, en el mismo foro diplomático, el ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, felicitara al expresidente y líder histórico cubano, Raúl Castro, con motivo de la conmemoración de su 95 cumpleaños.
En dicha oportunidad, el jefe de la diplomacia moscovita ratificó el respaldo geoestratégico de su gobierno hacia el Ejecutivo de La Habana de cara al incremento de las sanciones e iniciativas de coerción promovidas por la Casa Blanca.
“En el marco de la presión externa sin precedentes con la que se topa el pueblo cubano, de nuevo expresamos nuestra firme solidaridad y apoyo”, quedó expresamente consignado en la nota de celebración oficial remitida por el canciller Lavrov.
Asimismo, junto con calificar a Raúl Castro como un referente de “desinteresado servicio a la patria, a su pueblo ya los ideales de la Revolución Cubana”, el diplomático ruso ponderó su figura histórica resaltando que para “millones de personas en todo el mundo es un símbolo de estoicismo, coraje, patriotismo y voluntad inquebrantable”.
Las expresiones de apoyo político se inscriben dentro de una renovada alianza bilateral de asistencia logística.
Ante el recrudecimiento del bloqueo energético impuesto por Washington sobre la isla caribeña, el gobierno de Moscú coordinó el pasado mes de marzo el envío y atraque en La Habana de un buque petrolero cargado con un suministro de 100.000 toneladas de crudo destinadas a paliar la crisis de abastecimiento local.
Con información de EFE.