Familiares de personas privadas de libertad y defensores de derechos humanos de la organización no gubernamental Surgentes denunciaron este jueves el alarmante deterioro en el estado de salud de un grupo de más de 60 detenidos en Venezuela, entre los cuales se encuentran 19 ciudadanos de nacionalidad colombiana.
Los reclusos permanecen tras las rejas bajo la Acusación penal de integrar las estructuras de los denominados Tancol, un acrónimo institucional acuñado por las autoridades para catalogar a presuntos “terroristas armados narcotraficantes colombianos”.
“Tenemos una lista de 17 personas con problemas de salud, algunos muy graves”, alertó ante los medios de comunicación Antonio González Plessmann, miembro de la directiva de la ONG Surgentes, durante una concentración pacífica convocada frente a la sede principal del Ministerio Público en el centro de Caracas.
El portavoz de la organización civil precisó que, de manera generalizada, la totalidad de los procesados por esta causa judicial experimenta cuadros severos de ansiedad y afecciones de diversa índole, al tiempo que advirtió que la población reclusa sobrevive “en unas condiciones de internamiento que no son las adecuadas”.
Entre las patologías recurrentes detectadas por los familiares sobresalen infecciones crónicas cutáneas y severos trastornos gástricos, elementos por los cuales estiman que al menos 17 de los internos califican formalmente para recibir medidas humanitarias o beneficios procesales sustitutivos de la privación de libertad.
Los manifestantes acudieron a los despachos de la Fiscalía General de la República para consignar un pliego de exigencias enfocado en exigir celeridad judicial.
Los allegados de los procesados denunciaron que los acusados acumulan entre cuatro y cinco años en prisión preventiva sin recibir una sentencia firme, enfrentando lo que catalogan como un juicio injusto y viciado, debido a que niegan categóricamente cualquier nexo con grupos irregulares o mafias del narcotráfico.
Asimismo, Surgentes documentaron que varios de los detenidos eran menores de edad al momento de su captura y cumplieron la mayoría de edad tras las rejas, agregando que de una lista detallada de 67 casos registrados por la ONG, apenas dos personas han logrado recuperar su libertad plena, aunque estiman que el universo total de procesados bajo la etiqueta de los Tancol supera los 200 ciudadanos.
El activista González Plessmann cuestionó la legitimidad de la política de seguridad fronteriza implementada durante los años en que se ordenaron las capturas.
“El Gobierno venezolano creó el acrónimo tancol para justificar el combate a cualquier actor armado que no fuera el ELN (Ejército de Liberación Nacional), con quien se mantenía alguna alianza en la frontera, y en el marco de ese combate terminó deteniendo a una gran cantidad de personas civiles ajenas al conflicto”, remarcó, sosteniendo que los arrestos masivos de civiles se ejecutaron con el propósito propagandístico de inflar las estadísticas y mostrar supuestos éxitos operativos en materia de defensa.
De acuerdo con el monitoreo de la ONG, el perfil sociodemográfico de los detenidos corresponde a ciudadanos en situación de extrema pobreza económica procedentes de comunidades rurales muy aisladas de la línea fronteriza.
Los expedientes de este grupo de reclusos comenzaron a salir a la luz pública este año, favorecidos por la reconfiguración del contexto político y social que experimenta Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de la justicia de los Estados Unidos.
González Plessmann explicó que las familias de las víctimas guardaron un silencio prolongado durante años debido al temor generalizado a sufrir represalias institucionales, así como a la falta absoluta de recursos económicos para costear los traslados logísticos hacia los tribunales de Caracas.
Ante la precariedad del proceso y la presencia de extranjeros en las listas, la ONG Surgentes elevó una solicitud formal ante el Gobierno de Colombia para que interceda diplomáticamente por la liberación y repatriación de sus connacionales.
Con información de EFE.