El gobierno de Colombia retiró formalmente este jueves su propuesta de impulsar una Asamblea Nacional Constituyente, una iniciativa que buscaba incorporar reformas sociales estructurales y medidas anticorrupción directamente en la Carta Magna.
La marcha atrás del Ejecutivo se produce como consecuencia directa del revés sufrido por las fuerzas de izquierda en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
El saliente mandatario Gustavo Petro había defendido fuertemente la constituyente como un mecanismo institucional para esquivar los constantes bloqueos que sus reformas sociales y económicas enfrentaban en el Congreso de la República.
Sin embargo, la propuesta era duramente criticada por los sectores de la oposición, que acusaban de forma sistemática al jefe de Estado de querer modificar la Constitución para permitir y buscar la reelección presidencial.
La propuesta de Asamblea nacional constituyente es, por definición, del constituyente, y se levantó para profundizar las reformas laboral, pensional, de servicios públicos, de reforma a la minería y de generalización del nivel de educación en la sociedad colombiana y buscaba… https://t.co/GyZ3f2bwOk
– Gustavo Petro (@petrogustavo) 4 de junio de 2026 “La decisión electoral reflejada en las últimas elecciones (…) no permite que el constituyente se convoque”, admitió a través de una publicación en la plataforma X Petro, quien pasó a la historia como el primer presidente de izquierda en el país andino.
Esta determinación se adopta en plena campaña hacia el balotaje, luego de que el delfín político de Petro, el popular senador Iván Cepeda, cayera por estrecho margen ante el candidato de la derecha, Abelardo de la Espriella, durante la jornada electoral del pasado domingo.
Ambos aspirantes se medirán en una segunda vuelta definitiva el próximo 21 de junio, una contienda en la que De la Espriella arranca con ventaja según los principales estudios de opinión pública.
A juicio del mandatario en funciones, el resultado en las urnas “ha dejado abierta la puerta de un regreso a los métodos del fascismo violento”.
En el mismo mensaje, el jefe de Estado respaldó la decisión de las bases que impulsaban el proyecto en las calles: “Apoyo la determinación que el comité ciudadano por la Asamblea Nacional Constituyente ha tomado al suspender el proceso de recolección de firmas”, agregó Petro, quien por imperativo legal no puede postularse a la reelección.
El avance electoral de las fuerzas conservadoras coincide con un panorama complejo para el país, marcado por la peor ola de violencia de la última década y una creciente presión fiscal derivada del elevado gasto público ejecutado por la administración de izquierda.
Petro, quien abandonará formalmente el cargo el próximo 7 de agosto tras cumplir sus cuatro años de mandato constitucional, basó su gestión en una alta inversión en programas sociales y en el mayor aumento del salario mínimo en la historia reciente, medidas que gozan de amplia popularidad entre la clase obrera colombiana.
Pese a que durante su campaña presidencial el mandatario había prometido que no modificaría el texto constitucional de 1991, su discurso experimentó un giro progresivo que derivó en el inicio del proceso de recolección de firmas el pasado mes de mayo.
Las reformas propuestas se centran en materias de justicia social, ordenamiento económico, protección ambiental y en las garantías necesarias para la implementación de los acuerdos de paz en una nación afectada por décadas de conflicto interno.
Con información de AFP.