Gleyber Torres tenía justo un mes sin jugar cuando este martes tomó el primer turno del partido entre su equipo, los Tigres de Detroit y los Rays de Tampa Bay. No tenía grandes expectativas, y asombró al conectar un jonrón, el quinto en su carrera para abrir un juego en las mayores.
“Mi swing está ahí”, había advertido Torres al portal de MLB antes del choque. “Espero que la potencia y la consistencia regresen después de este descanso”.
El batazo ante los envíos de Steven Matz salió entre el jardín izquierdo y el central del Tropicana Field y recorrió 433 pies. La conexión abrió la cuenta para Detroit, que ganó 8-0 para celebrar dos triunfos consecutivos por primera vez desde el 2 y 3 de mayo, justo cuando el venezolano fue inscrito en lista de lesionados con una distensión en el oblicuo.
Matz sabe bien lo que es ser castigado por bateadores de Venezuela, pues fue la víctima del jonrón 500 de Miguel Cabrera.
Torres tenía reservas antes de que iniciara la batalla en casa de los Rays. Estuvo un mes fuera de acción y sus partidos de rehabilitación no fueron muy auspiciosos.
“Mi primer turno [de rehabilitación el sábado] Fue terrible”, explicó al portal de la liga. “El timing fue pésimo. Pero mentalmente también, en mis primeros tres turnos al bate me puse a pensar demasiado si iba a sentir algo. El domingo fue un poco mejor gracias a la confianza que adquirí en los primeros turnos. [del sábado]y simplemente hice mi swing normal. No pensé en nada, solo jugué como siempre”.
“Me siento bien. Solo aproveché esos dos juegos para intentar encontrar mi timing. Sé que no es mucho, pero se trata de hacer lo correcto y estar listo”, agregó el segundo base caraqueño.
Gleyber Torres no quiere ser el héroeTorres llegó a tres cuadrangulares y 12 carreras impulsadas en la temporada, con promedio de .258, OBP de .389 y .739 de slugging. Aunque los números no son brillantes, en Detroit están felices de recuperarlo para darle impulso a la ofensiva.
El conjunto que dirige AJ Hinch está saliendo de una mala racha y tiene seis derrotas en sus últimos 10 juegos. Las lesiones de figuras clave causaron impacto y sorpresivamente ocupan el penúltimo lugar de su división. Su ofensiva necesita un revulsivo: colectivamente ocupan el puesto 20 de las Grandes Ligas con 59 jonrones, su promedio de .233 es el sexto peor entre los 30 equipos y también su cantidad de carreras anotadas (241, puesto 25) muestra la crisis de producción.
“Sabemos cómo jugamos ahora mismo. No es ningún secreto”, dijo Torres. “Pero es una especie de motivación para nosotros, y especialmente para mí. No quiero intentar ser un héroe. No puedo conectar un jonrón de cinco carreras. Solo intento hacer lo que puedo, pasar el testigo e intentar aportar un poco más de energía. Creo que eso es lo que necesitamos, especialmente en este tramo”.