La diputada Lissa Claros (Libre) denunció este martes que una “dictadura sindical” lidera las movilizaciones y mantiene secuestrado al país, vulnerando los derechos fundamentales de la población.
“Estamos viendo una dictadura sindical y Bolivia se encuentra secuestrada en este momento por una dictadura sindical que está cometiendo delitos de lesa humanidad”, señaló.
Indicó que algunos dirigentes estarían dispuestos a asistir a espacios de diálogo para resolver los conflictos, pero que no se les permite participar.
Asimismo, Claros reprochó la intransigencia de la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) y de organizaciones vecinales, a las que acusó de incurrir en delitos al “asfixiar” al país mediante las medidas de presión. Además, afirmó que la COB tiene responsabilidad en la crisis actual debido a que, según sostuvo, fue parte de los gobiernos anteriores durante los últimos 20 años.
La legisladora señaló que se solicitó la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para garantizar corredores humanitarios ante las movilizaciones, que calificó como de carácter político. También cuestionó al Gobierno por no asumir plenamente su rol de gobernar y brindar respuestas a las demandas de la ciudadanía.